La era que vivimos es una era de ANARQUÍA. El crimen y la violencia aumentan
en proporciones cada vez más alarmantes, ya que se cuentan por decenas de
millares los individuos que prácticamente no tienen respeto alguno por la ley o
las autoridades constituidas – bien sean de Dios o de los hombres.
En la escena internacional, las naciones viven en constante temor porque saben de
sobra que las llamadas “garantías” y tratados de paz no valen ni el papel en que
están escritos. NO HAY LEY ni respeto por ninguna autoridad entre las naciones de
la Tierra.
El hombre ha perdido verdadero respeto a la ley ¡porque ha olvidado el origen mismo donde procede TODA ley y autoridad! El Manual de Instrucciones del Hacedor
Supremo –la Sagrada Biblia- dice: ”Uno es el hacedor de la ley, que puede salvar y
perder [destruir]” (Santiago 4:12). Ese Legislador –ese dador de la Ley – es Dios
todopoderoso.
En su afán de hallar “paz mental” de hechura humana, o una “religión que
satisfaga”, el hombre moderno ha OLVIDADO por completo todo lo que concierne al
gran DIOS que GOBIERNA el universo. No es de extrañar, pues, que la juventud
actual – los lideres de mañana – tengan tan impía e irrespetuosa actitud hacia las
leyes divinas y humanas.
Un prominente educador, mundialmente reconocido, hace uno años advirtió a
cierto grupo de lideres militares la gravedad de este problema. Se trata del Dr. Rufus
von Klein-Smid, ex canciller de la Universidad del Sur de California, quien declaro:
“No tengo motivo de disputa con el actual énfasis que se esta dando a la ciencia, pero
hoy en día estamos pagando por sostener escuelas que conducen sus actividades
desde el primer año de primaria hasta niveles universitarios, como si no existiera
Dios”. El Dr. von Klein-Smid hizo notar “la ausencia de valores morales” en la
juventud moderna, como resultado de esa actitud.
Cuando se deja al verdadero Dios fuera, no queda ya verdadera norma de buena
conducta. El resultado es caos espiritual y desorden y miseria en el corazón humano.
Habiendo hecho su “dios” imaginario favorito a su propia imagen, el hombre
ciertamente no muestra temor reverencial ni respeto verdadero a semejante criatura.
¡El hombre no teme ni mucho menos obedece al “dios” que él mismo se ha inventado!
No obstante, el verdadero MENSAJE de Jesucristo se refiere al Dios que CREO y
que GOBIERNA este planeta Tierra. El Dios de Jesucristo fue y es el Dios que
bendijo y aun bendice al hombre por obedecer sus leyes.
El Cristo de la Sagrada Biblia siempre predico el Evangelio del Reino de Dios
(Marcos 1:14; Lucas 4:43). En lenguaje moderno, diremos que El predico las buenas
nuevas del GOBIERNO de Dios – la autoridad y señorío de Dios.
El camino que indica al hombre moderno como despojarse de la vacuidad y la
confusión en que vive, tal vez parezca trillado o simple a algunas personas. Pero es
real - ¡y surte efecto! Simplemente consiste en que el hombre deje de adorar a
DIOSES FALSOS. ¡El hombre debe volver al Dios de la Biblia, al Dios de la creación, al
Dios que GOBIERNA el universo!
Dios hizo un resumen del CAMINO que lleva a la cristalización del anhelo que el
hombre tiene por lograr una vida feliz, prospera y abundante en bienestar, y para el
efecto, inspiro estas palabras al final del libro de Eclesiastés: ”El fin de todo el
discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el
TODO del hombre”, o como lo rinde la versión inglesa, con mas apego al original
hebreo: “porque esto constituye el hombre ENTERO o COMPLETO” (Eclesiastés
12:13).
Sin un contacto directo con Dios, el hombre esta incompleto, vive frustrado. Y este
contacto tan esencial se obtiene únicamente andando en el camino de Dios,
guardando su mandamientos. Únicamente la OBEDIENCIA a los mandamientos de
Dios traerá paz, alegría, bienestar y felicidad a todas las naciones, a todas las gentes
de la Tierra. Es la verdadera RESPUESTA A TODOS nuestros problemas, ya sean de
carácter individual o colectivo. ¡Es el CAMINO DE VIDA que Jesucristo va a enseñar
cuando retorne a gobernar este mundo! (Miqueas 4:2)
El profeta David fue un hombre “según el corazón de Dios” (Hechos 13:22). Se le
presenta como tipo de Cristo, y la Escritura dice que gobernara, bajo las ordenes
directas de Cristo, a toda la nación de Israel en el próximo milenio (Ezequiel 34:24;
37:24) cuando el Salvador del mundo implante la PAZ en la Tierra.
David escribió: “¡Oh, cuanto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación”
(Salmo 119:97). David estudiaba y ponderaba la ley de Dios todo el día. Aprendió a aplicarla en cada situación de su vida. Gracias a tal practica, el Salmista pudo decir
con toda certeza: “Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus
MANDAMIENTOS” (versículo 98).
A través de este Salmo 119, David declara su profundo amor a la LEY DE DIOS y
demuestra que la misma le guió durante su vida.
Recordemos que los verdaderos cristianos, la “manada pequeña” de Jesús, se
compone, según la Biblia, de aquellos que guardan los mandamientos de Dios, y
tienen el testimonio de Jesucristo (Apocalipsis 12:17). Y Dios describe el carácter de
sus santos así: “aquí esta la paciencia de los santos; aquí están los que guardan los
mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apocalipsis 14:12).
Si usted ha de ser contado entre los verdaderos santos de Dios que escaparan de
las siete ultimas plagas, es menester que tenga esa fe VIVIENTE – esa fe de
OBEDIENTE en Dios Todopoderoso por medio de Jesucristo viviendo la vida de El en
usted. Usted tendrá que entender y guardar la ley espiritual de Dios, conforme esta se
revela en los Diez Mandamientos.
Así pues, para ayudar a todos nuestros lectores a llegar al verdadero
CONOCIMIENTO de los mandatos del Todopoderoso, el Creador de todo lo que
existe, publicamos en este libro una serie de explicaciones y comentarios sobre cada
uno de los Diez Mandamientos. Usted debe ESTUDIAR concienzudamente este libro;
leer cada escritura que se cite, y pedir a Dios que le de amor y fortaleza para VIVIR
según su santa LEY espiritual.
Para entender propiamente y sentir la verdadera importancia de los Diez
Mandamientos, examinemos las circunstancias en que fueron dados. Recuerde que
Moisés y los israelitas habían preservado el conocimiento de que su Dios era el
Creador de los cielos y la Tierra; que era el gran GOBERNADOR de la Tierra que
había ocasionado el diluvio en los días de Noe, uno de sus antepasados.
Después del diluvio, el Dios de ellos había llamado a su padres, Abraham, Isaac y
Jacob a servirle, y por medio de estos había hecho promesas de bendiciones
nacionales a Israel como nación – y también de bendiciones espirituales que habrían
de venir a través de su simiente futura, el Cristo. El era el Dios que había guiado a
José camino a Egipto, a fin de preparar los medios para que Israel pudiera sobrevivir
durante los siete años de hambre que hubo en toda la tierra.
Después de la muerte de José, los israelitas se encontraron bajo un Faraón que no
había conocido a este y cuyo corazón era antagonista a ellos. Sufrieron indecibles crueldades de parte de los capataces egipcios que fueron puestos sobre ellos, tras de
reducirlos a la esclavitud (Éxodo 1).
Pero ahora el Dios verdadero, el Dios de Israel, les había librado del yugo egipcio y
mediante portentosos MILAGROS, les había sacado de Egipto a través de las aguas
del mar Rojo que se levantaron a su diestra y siniestra, cual fuertes muros (Éxodo
14).
Desde el momento en que los israelitas acabaron de pasar a través del mar Rojo,
Dios empezó a tratar con ellos y a recordarles sus leyes que tal vez, en parte, habían
olvidado. Antes de que llegaran al Monte Sinaí, Dios borro toda duda en lo que
respecta a que día es SU SÁBADO, mediante la ejecución de una serie de milagros
para recordarles el SÁBADO del Señor su Dios (Éxodo 16). En Éxodo 18, se nos dice
que Moisés estaba ya juzgando al pueblo de acuerdo con las leyes y los estatutos de
Dios (versículo 16).
Cuando llegaron al Monte Sinaí, Dios propuso – NO darles una nueva ley – sino
hacer un pacto o acuerdo con ellos, a fin de que fueran su pueblo especial y El fuera
el Dios de ellos, cuyas leyes, estatutos y juicios habrían de obedecer.
Puesto que los Diez Mandamientos eran – y siempre serán – la ley espiritual
básica de Dios (Romanos 7:14), fueron hechos parte de este acuerdo o pacto entre
Dios e Israel, y puesto que estos eran sus leyes santas y espirituales, el Eterno los
dio con gran PODER, y, a diferencia del resto del pacto, los escribió con SU PROPIA
MANO.
Nótese las circunstancias – o el ambiente circundante – en Éxodo 19. dios ordeno
al pueblo que se purificar y que se apercibiera para el día tercero en que El
descendería a ellos (versículo 10 y 11). “Aconteció que al tercer día, cuando vino la
mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de
bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento”
(versículo 16).
Dios mostró su poder como CREADOR de la Tierra, conforme empezó a
pronunciar con su propia voz los Diez Mandamientos. El Creador mismo descendió
sobre el Monte Sinaí en su gloria: “Todo el monte Sinaí humeaba, porque el Eterno
había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y
todo el monte se estremecía en gran manera” (versículo 18).
En este escenario de gran gloria, y majestad y PODER, Dios pronuncio los Diez
Mandamientos al pueblo que estaba temblando de pavor al pie del monte. Su voz
debe haber sacudido a aquella gente cuando RESONABA de una parte a otra de la
tierra como el sonido del trueno (Salmo 104:7).
Fue así como Dios empezó a publicar de viva voz los Diez Mandamientos – a
revelar a su pueblo las LEYES de vida que conducen al éxito, a la felicidad y a
la paz con Dios y con los hombres. En esta era de razonamiento humano, de
agnosticismo y creciente radicalismo, es importante notar que el Todopoderoso hablo
primeramente NO acerca del “amor fraternal entre los hombres”, sino acerca de la
obediencia y adoración a Dios, el Creador y Gobernador de cielo y Tierra - ¡el Dios
personal de aquellos que le sirven y le obedecen!
“Y hablo Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy el ETERNO tu Dios, que
te saque de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. NO TENDRÁS DIOSES
AJENOS DELANTE DE MÍ” (Éxodo 20:1-3).
Este es el primero, y, como lo veremos mas tarde, el más GRANDE mandamiento.
Estudie la expresión de este mandamiento detenidamente.
“Yo soy el ETERNO tu Dios”, ciertamente es una frase en extremo reveladora.
El “YO” que estaba hablando con tan tremendo PODER era, evidentemente, el
gran Creador de cielos y Tierra. ¡En la manera misma de aparecerse, había
demostrado su poder como Creador, al enviar aquellos truenos y relámpagos que
SACUDIERON literalmente al Monte Sinaí, cual si este fuera una rama de un árbol
seco que es desgajada por el viento!
Es muy importante saber que la palabra “Jehová” se deriva del hebreo “Yahwéh”,
vocablo que NADIE sabe pronunciar o deletrear correctamente, puesto que las
vocales no fueron preservadas en el texto hebreo. Pero el significado de este vocablo
es “el Eterno”, o “el que existe por si mismo”, o “el que vive por siempre”. De esta
manera, Dios estaba indicando que QUIEN hablaba, era el ETERNO Dios que
siempre ha existido. El verdadero Dios menciono entonces el hecho de que fue El
quien los saco de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre. Aquellos israelitas
acababan de EXPERIMENTAR su gloriosa liberación y la espectacular demostración
del poder de Dios, al salvarlos y librarlos de la ignominiosa esclavitud que habían
venido sufriendo.
Ellos habían visto las plagas sobrenaturales que Dios derramo sobre toda la tierra
de Egipto. Habían VISTO que El hirió de muerte a todo primogénito de los egipcios,
como castigo que ablando la dureza del corazón de Faraón. Habían visto las aguas
del mar Rojo elevarse a gran altura por encima de ellos cual fuertes muros a su
diestra y a su siniestra – todo ello ¡milagros sobrenaturales!
¡Los israelitas vieron, OYERON Y SINTIERON la majestad y PODER del Eterno
Creador cuando El se les apareció sobre el Monte Sinaí para pronunciar aquellas
palabras: “Yo soy el Eterno tu Dios, que te saque de la tierra de Egipto”!
Si, ellos habían experimentado esta liberación sobrenatural y divina. Estaban ahora
LIBRES de aquella esclavitud, de aquella opresión que se había prolongado por días,
meses, años, siglos – libres de la persecución, del castigo que como esclavos sin
derechos habían sufrido en Egipto. Habían visto el verdadero poder de Dios
manifestado m por encima del poder de los dioses de Egipto y los dioses de otras
naciones paganas a su alrededor. ¡Ahora sabían, con toda certeza, que el Dios de
Moisés realmente ERA Dios!
“No tendrás dioses ajenos delante de mi”, fue el mandato. ¡Ahora ellos habían visto
demostrado que no había apelación a un Dios más grande, a ninguna sabiduría,
comprensión, misericordia, gloria, o poder superior!
Una cosa que debemos notar, es que la palabra hebrea traducida aquí “delante”,
puede también significar “en lugar de”. los israelitas, aunque carnales, debían saber
que no era recto o propio poner algo en lugar del verdadero Dios. Como el Origen de
toda vida, el Dador de la vida y el aliento, el Creador y Gobernador e todo cuanto
existe, Dios Omnipotente debería ser servido y adorado y obedecido por encima de
todo en los cielos o en la Tierra.
Si nosotros sirviéramos y OBEDECIÉRAMOS de verdad al Dios de la Biblia, todos
los conflictos y guerras cesarían automáticamente. Pero como naciones y como
individuos, ponemos no uno, sino MUCHOS “dioses” en lugar del verdadero Dios de
la Creación - ¡el Dios revelado en su Biblia!
Necesitamos arrepentirnos de esto y dejar de servir a dioses falsos.
El primer mandamiento y usted
Ahora que hemos visto el poder y el vigor con que Dios se revelo a sí mismo
cuando pronuncio los Diez Mandamientos desde el Monte Sinaí, veamos como cada
uno de ellos – empezando con el primero, es aplicable a usted, personalmente.
Porque si usted dice que es cristiano, recuerde que Jesucristo, el fundador del
cristianismo, dijo que usted debe vivir por CADA palabra de Dios (Mateo 4:4). Y
ciertamente, con la ayuda de Dios, usted debe andar de acuerdo a los mandamientos
del Omnipotente, si es que quiere entrar en la vida eterna (Mateo 19:17).
¿Cómo es entonces aplicable a USTED el primer mandamiento?
“Yo soy el Eterno tu Dios”, declara el Creador. ¿Es el Dios de la creación, el Dios
de Israel, el Dios de la Biblia, realmente su Dios, a quien usted sirve y obedece? ¿O
evoca usted a su propio “dios” o “dioses” FALSOS? ¿O esta usted practicando una
adoración falsa por seguir las “tradiciones de los hombres”, lo cual Jesús dijo le
harían que adorase a Dios en vano? (Marcos 7:7).
¡Este es un asunto que usted necesita considerar seriamente!
A los cristianos, Dios les dice que EL es QUIEN los “saco de la tierra de Egipto, de
casa de servidumbre”. A través de la Biblia, Egipto tipifica el PECADO. Todos los
inconversos están bajo el yugo de la esclavitud, sirviendo al sistema organizado y
paganizado de este mundo, y son siervos también de sus concupiscencias
personales.
Cuando una persona se convierte realmente, Dios la SACA de ese yugo – y la
persona siente complacencia en ello.
A usted le corresponde averiguar si en realidad ha salido de las falsas tradiciones y
caminos de este mundo, y también si en verdad se ha arrepentido de sus
concupiscencias y pecados personales.
Dios manda:”No tendrás otros dioses delante de mí”. ¿Ha puesto usted alguna otra
cosa en LUGAR de Dios?¿Es su tiempo, su interés, su servicio dedicado mas a
alguna cosa que al verdadero Dios? ¿QUÉ ÍDOLO ha colocado usted entre usted y el
verdadero Dios que le impida estudiar de veras su palabra, y vivir por ella?
Dios dice: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de
sus manos” (Salmos 19:1). A través de sus paginas, la Biblia declara que Dios es el
verdadero CREADOR de la Tierra y del universo. Es EL QUIEN da la vida y aliento a
todas las criaturas (Génesis 1).
¿Considera usted sinceramente a Dios como su Creador y le adora como Dios y
como el Ser que le da cada porción de aliento que respira? Es así como debe
hacerlo, porque eso es parte de la adoración al verdadero Dios, y de no tener dioses
falso delante de EL.
En la Biblia, Dios se revela no solamente como el Creador, sino cómo el que
sustenta y gobierna su creación – interviniendo en los asuntos de sus siervos para
guiarlos y para bendecirles y para libertarlos.
Las prerrogativas de Dios
David dijo: “Eterno, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mi, fortaleza mía,
en él confiare; mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto regfugio” (Salmos 18:2).
Literalmente centenares de veces, David clamo a Dios rogándole que interviniera y le
LIBRARA de alguna dificultad o calamidad.
¿Acude usted a Dios en demanda de ayuda, o confía en su propia fuerza y en
recursos y artificios de índole meramente humana?
Dios, además de ser el Creador, Gobernador y Libertador, es también nuestro
Sanador. En Éxodo 15:26, Él declara:”Yo soy el Eterno, tu sanador”.
Por inspiración divina, David escribió: “Bendice, alma mía al Eterno, y no olvides
ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que SANA
todas tus enfermedades” (Salmo 103:2-3).
¡Es prerrogativa de Dios sanar! Muy pocas personas de profesado cristianismo hoy
en día acuden realmente a Dios en demanda de sanidad cuando les aqueja alguna
enfermedad.
Aunque hay ciertas cosas que médicos especialistas entrenados pueden, y
deberían hacer, sin intervenir con las funciones naturales del cuerpo, no debemos
olvidar que la única sanidad viene de Dios, quien hizo el cuerpo humano, y puede
intervenir y curar cualquier enfermedad, si se le pide en FE que así lo haga. El
ejemplo y la constante enseñanza de Jesucristo a través de los cuatro evangelios, fue
que Dios es el Sanador. Pero los mas que profesar ser cristianos niegan a este Dios,
y en su lugar se erigen un dios falso.
Comprendiendo el propósito de Dios
En Mateo 6:9, Jesús nos dice que cuando oremos nos dirijamos a Dios como
nuestro “Padre”. A través del Nuevo Testamento, Él es revelado como AQUEL a
quien debemos ir con TODOS nuestros problemas y pruebas.
Como un padre humano, El vela sobre sus hijos y los bendice y los protege.
Desde el principio, fundamentalmente Dios ha sido el Padre de la humanidad. Al
crear al hombre, Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a
nuestra semejanza; y señoree…” (Génesis 1:26).
El hombre fue hecho a la imagen FÍSICA de Dios – la figura y forma exterior de
Dios. Y le fueron dadas ciertas responsabilidades y prerrogativas, semejantes a las
que Dios tiene. Le fue dado dominio o gobierno sobre toda la creación que existe en
la Tierra. Le fueron dados ciertos poderes, limitados, para hacer o “crear” – por decirlo
así – nuevas cosas que nunca habían existido en esa exacta forma. De esta manera,
aunque limitadas, el hombre tiene algunas de las habilidades mismas de Dios: porque
el plan y propósito del Todopoderoso es que nosotros, finalmente, lleguemos a ser
como El – ¡glorificados como El esta glorificado! (1 Juan 3:2). El hombre, finalmente
ha de ser nacido del Espíritu – hecho de Espíritu, COMPUESTO de Espíritu (Juan
3:6). El será parte de la familia espiritual, nacida de Dios que gobierna la creación.
¡Dios el Padre se esta reproduciendo a sí mismo! Su plan y propósito es que
aquellos que logren vencer su naturaleza humana en esta vida y aprendan, mediante
la ayuda del Espíritu Santo que mora en ellos, a guardar sus leyes perfectas, sean
hechos semejantes a EL – ¡NACIDOS dentro de su propia familia y reino!
Y entonces, después de una vida de victorias y crecimiento, después de este
RENACIMIENTO espiritual, el hombre estará en condiciones de ejercer muchas de
las prerrogativas de Dios: tendrá las cualidades requeridas para ser un miembro mas
de la realeza divina – del reino de Dios.
No obstante, aun en esto, la ciencia y la “civilización” actuales rivalizan con Dios, y
por lo tanto, vienen a ser un “dios” FALSO.
La ciencia moderna trata, desesperadamente, de dar al hombre poderes que
EXCEDEN, CON MUCHO, a sus capacidades mentales y espirituales para manejar
tales poderes. Como dijo el ex presidente Eisenhower en su discurso inaugural: “Al
parecer, la ciencia esta lista para conferirnos, como obsequio final, el poder de borrar
toda vida humana de este planeta”. Y ahora – comprendiendo que lo que hasta hoy
han hecho presagia la DESTRUCCIÓN del planeta – los científicos trabajan
febrilmente para invadir los cielos mismos.
Y, aquí sobre la Tierra, nuestra “civilización” sigue con su paganizada enseñanza
de que el HOMBRE es el juez final acerca de lo que es bueno y lo que es malo;
colocando así a los mortales completamente en el lugar de Dios y sus leyes. Ya sea
que lo entendamos o no, esta actitud carnal - ¡esta actitud de RECHAZAMIENTO a
Dios – penetra todas las fases y facetas de nuestra civilización hoy en día!
Su “dios” es aquel a quien usted sirve
La mayoría de las personas de profesado cristianismo que dan por sentado que su
religión es verdadera, en realidad no saben lo que es ADORAR. Creen que es algo
que se practica una vez a la semana en la iglesia – sin comprender que rendir homenaje y adoración es algo que afecta cada pensamiento, cada palabra, cada
acción de la vida cotidiana del individuo.
En todo lo que usted piensa, dice y hace, tenga por seguro que, o SIRVE a Dios, o
a sus propias concupiscencias y a Satanás el Diablo.
El apóstol Pablo, por inspiración divina explico esto de la siguiente manera: “¿No
sabéis que a quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecerle, sois
siervos de aquel a quien obedecéis, o del pecado para muerte, o de la obediencia
para justicia?” (Romanos 6:16)
¡No hay posición intermedia! ¡O se deleita usted en Dios y en su ley y le sirve, y le
OBEDECE todo lo largo del día – o sirve y obedece a sus propias
CONCUPISCENCIAS!
Una clave para definir esta situación es que examine como emplea su tiempo.
¡Porque su tiempo ES SU vida! La Biblia nos instruye: “Mirad, pues, con diligencia
como andes… aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos” (Efesios
5:15-16).
¿Cuánto tiempo emplea usted, realmente, cada semana en el estudio y meditación
de la palabra y la LEY de Dios, como David lo hizo? ¿Cuánto tiempo emplea usted en
oración fervorosa y prevaleciente al Dios Todopoderoso? ¿Cuánto TIEMPO gasta
usted en estudiar la Biblia con otros, en enseñársela a su familia, en escribir a otros
palabras de edificación espiritual, al igual que en relaciones puramente sociales?
La verdad es que la mayoría de los cristianos de profesión piensan que su religión
es algo que ocupa solo un “ángulo” de sus vidas. Pero con toda honradez y amor, le
decimos que se llegara el día en que usted comprenderá que esa forma de religión es
FALSA y falsa también la adoración que inculca.
La mayoría de los hombres piensan mucho mas en como agradar a sus amigos,
esposas y a su familia, que en agradar y servir al Dios Omnipotente.
Son muchos los que viven cautivados por las ideas, costumbres, tradiciones y
maneas de obrar de su sociedad en particular o su profesión. Mas que todo, desean
CONFORMARSE y ser aceptados por su “grupo” – el circulo de individuos en quienes
tienen puesta su confianza.
En casi todos los casos, por supuesto, las ideas y practicas de ese grupo están en
total oposición con las leyes y modos de obrar del Todopoderoso y con el mandato de
vivir por cada una de sus palabras.
“Adúlteros y adulteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad con
Dios? Cualquiera pues que quisiere ser amigo del mundo, se constituye ENEMIGO
de Dios”. (Santiago 4:4). Muchas religiones “independientes” de plano hacen de una
idea religiosa favorita o de una teoría de su inventiva, un “dios” - ¡Y NO
RENUNCIARÍAN A TAL IDEA O TEORÍA, NI AUN PARA SALVAR SUS VIDAS
ETERNAS! Estos individuos generalmente tienen muchos puntos de verdad, porque
se han apartado del “sendero trillado” en que muchos grupos religiosos han caído,
pero están tan llenos de orgullo espiritual y VANIDAD, que les es totalmente
imposible ver el evidente y en muchos casos ridículo error en que ellos también han
caído.
Han hecho un perfecto “dios” de su mimada teoría religiosa - ¡y sirven a ese dios,
celosa y tenazmente!
¿Qué le falta?
Un joven que había guardado – o mejor dicho pensó que había guardado – todos
los mandamientos de Dios, vino a Cristo y se preguntaba que más podía hacer para
ser digno de la vida eterna (Mateo 19:16-22).
Jesús sabia que quien le hablaba era un joven rico que había puesto su riqueza
delante o en lugar de Dios – que serviría a sus riquezas antes de servir a Dios. Por lo
tanto, le dijo :”vete, vende cuanto tienes, y dadlo a los pobres… y ven, sígueme”.
“Mas cuando el mancebo oyó esta palabra, se fue triste; porque tenia grandes
posesiones” (versículo 22).
Como muchas personas, este joven pensó que estaba guardando los
mandamientos de Dios, ¡sin saber que en realidad estaba VIOLANDO el primer
mandamiento al poner otra cosa en el lugar de Dios y servirle primero y por encima
del verdadero Dios! El joven del pasaje bíblico estaba quebrantando también el
mandamiento que prohíbe codiciar, porque el deseo con vehemencia y codicio
aquella riqueza, mas de lo que adoraba al Dios que le había hecho. Y ciertamente
estaba haciendo un ÍDOLO de su riqueza y su posesión, porque Pablo fue inspirado
para enseñarnos que la codicia “es idolatría” (Colosenses 3:5).
¡De esta manera, aquel mancebo que se consideraba justo estaba quebrantando
directamente, TRES de los Diez Mandamientos, al poner otro dios delante del
verdadero Dios!
En el pasaje que se conoce como el Sermón del Monte, Jesucristo puso de
manifiesto que las gentes de este mundo se afanan por obtener bienes materiales y
riquezas y posición (Mateo 6:24-32). Pero a sus discípulos les ordeno: “Buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, todas estas cosas os serán añadidas”
(versículo 33).
A usted le ha prometido el Todopoderoso Dios suplir todas y cada una de sus
necesidades materiales y bendecirle a cambio tan solo de que busque
PRIMERAMENTE el camino de Dios – y le adore y le OBEDEZCA.
En esta agitada y confusa era moderna de lujos, dispositivos para facilitar las
tareas, riquezas y placeres mundanos, tal mandato parece MUY DIFÍCIL de cumplir. Pero este, como todas las leyes de Dios, es un mandamiento que esta en vigor y
BENEFICIA a quien lo cumple.
Tiene que saber que es lo más importante en esa vida – su propia vida - ¿Lo sabe
usted? ¿Lo creería usted si Cristo se lo dijera?
Cuando a Cristo Jesús se le hizo esa pregunta, contesto: “Amaras al Señor tu Dios
con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primer y gran
mandamiento” (Mateo 22:37-38). Prosiguiendo, Jesús dijo: “Y el segundo es
semejante a este: Amaras a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos
depende TODA la ley y los profetas” (versículo 39-40).
De estos dos mandamientos depende el DESTINO de TODAS las naciones y los
individuos. ¡Si todos los hombres OBEDECIERAN estos dos mandamientos,
conforme los mismos son magnificados a través de toda la Biblia, irremediablemente
serian bendecidos! Y de la misma manera, todo aquel que los quebranta vendrá a ser
vil y miserable en su propia confusión y frustración.
Como Jesús dijo, los escritos mismos de los profetas dependen de la obediencia o
desobediencia que las naciones den a las leyes de Dios. Cada profecía escrita en contra de una nación, indica que Dios previo que esa nación DESOBEDECERÍA y
apartaría sus ojos de su ley y se rehusaría a observarla.
¡Estas son leyes vivientes, que están en vigor constantemente – como la ley de la
gravedad – que GOBIERNAN al mundo en que vivimos!
Aprenda a amar y adorar a Dios sobre todas las cosas
Jesús dijo que el GRAN MANDAMIENTO es amar a Dios con todo nuestro
corazón, con toda nuestra alma y con todo nuestro entendimiento. ¡Hemos de adorar
y servir a Dios con todo nuestro ser!
Este es ciertamente un concepto extraño para el confuso mundo moderno donde el
hombre piensa de Dios como algo “muy lejano” y habla en términos sociológicos
acerca de la “fraternidad humana”, mientras que al mismo tiempo inventa armas más
poderosas para DESTRUIR todo lo que tiene vida sobre el planeta.
¿Por qué habría de amar usted a Dios?
¡Dios es su Creador y HACEDOR! ¡Le da cada porción de aire que respira! Dios le
dio cada talento, cada habilidad, cada porción de fortaleza y gracia, sus facciones –
TODO lo que usted posee.
Usted debería adorar a Dios por la belleza y majestad y la perfección de su
CREACIÓN – y porque El le ha dado la vida y todo cuanto posee. Todo lo bueno,
dulce y hermoso que usted encuentra en su esposo o esposa esta ahí solamente
porque Dios lo PUSO - ¡y su caudal de virtudes es inagotable!
La razón de que David fue considerado un hombre “según el propio corazón de
Dios”, se entiende cuando leemos los Salmos que escribió. Están simplemente
SATURADOS de alabanza y reverencia y adoración al Dios Omnipotente. En el
Salmo 145:1-2 dice: “Te exaltare, mi Dios, mi Rey, y bendeciré tu nombre
eternamente y para siempre”. Lea el resto del Salmo y vea la manera tan intima y
llena de ternura en que David adora y ensalza a Dios.
Los verdaderos cristianos deben amar a Dios de una manera muy personal,
porque El nos amo primero y dio a su Hijo para que fuese la propiciación de nuestros
pecados (1 Juan 4:10). ¡Uno de los seres en la Deidad estuvo dispuesto a despojarse
de su gloria, de su divinidad, y descender a este mundo de pecado y sufrimiento para
MORIR, para sufrir una de las más dolorosas muertes que generación alguna sin
temor de Dios pudiera inventar!
¿No le inspira eso su respeto, su adoración, su AMOR?
Usted debería amar a Dios por ser el Autor de tan perfecta, tan justa y tan
maravillosa LEY – que nos enseña el camino hacia la felicidad, la paz y la vida
abundante. Esa ley revela la naturaleza y el carácter de Dios. Esta basada en el
principio de dar y servir, no en el egoísta principio de arrebatar, de competir o
codiciar. Como Jesús – la personificación misma de tal ley – declaro: “Mas
bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35).
Siempre que usted piense o diga o escuche algo bueno o bello o maravilloso, debe
pensar en Dios. Recuerde la inspirada declaración de Santiago: “Toda buena dadiva
y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no
hay mudanza, ni sombra de variación” (Santiago 1:17).
Por el amor que usted profesa a Dios, y por la seguridad que tiene de que sus
caminos son rectos, y porque usted le adora en verdad, debe MEDITAR en la ley de
Dios y en su palabra, todos los días como lo hizo David.
Debe de estudiar su Biblia regularmente con el fin de vivir por CADA palabra de
Dios. Y, como lo hizo Jesús, para darnos ejemplo, debe de ORAR a Dios
regularmente, con sinceridad y con todo su corazón.
Siempre que usted encuentre que Dios le ordena en su palabra hacer algo, su
inmediata respuesta debe ser: “Si Señor”, sin argumentar, sin “razonar” o evadir la
cuestión.
Sabiendo que Él es su Hacedor y que en realidad su vida pertenece a Dios, su
deber es presentar a su cuerpo como un SACRIFICIO VIVO de acuerdo con su
mandato consignado en Romanos 12:1.
Usted debe servir y OBEDECER a Dios con todo su ser – con un corazón
dispuesto – y hacer todo lo que este de su parte para prepararse a sí mismo y para
trabajar por el adelantamiento de la obra de alcanzar a otros con el mensaje del ya
muy próximo gobierno de Dios, que por fin traerá verdadera PAZ a la Tierra.
Su actitud debe ser siempre la misma de Jesucristo, nuestro ejemplo. Cuando le
fue pedido que diera su propia vida, dijo con toda sinceridad: “Padre… no se haga mi
voluntad, sino la TUYA” (Lucas 22:42).
¡Esto es lo que la verdadera adoración significa realmente! ¡Eso es guardar el
primer mandamiento, el GRAN mandamiento!
Capitulo II
EL SEGUNDO MANDAMIENTO
A HUMANIDAD ha venido adorando dioses falsos por un periodo ya demasiado
largo. Por eso, Dios le ha permitido llegar al margen mismo de la aniquilación.
Por esa razón, el Todopoderoso permitirá que el hombre, dentro de poco
tiempo, sufra el más HORRIPILANTE periodo de sequía, escasez, inanición y
enfermedades epidémicas, al igual que destrucción en masa mediante la más
espantosa guerra que el mundo jamás haya presenciado.
Pero para aquellos que estén ahora dispuestos a atender la advertencia, ha
llegado la ocasión de DESPERTAR. ¡La ocasión de conocer al Dios verdadero! ¡El
tiempo de que abandonemos los ÍDOLOS!
Total prohibición de ídolos
En el capitulo I discutimos el primer mandamiento –el GRAN mandamiento.
Encontramos que Jesucristo basó toda su enseñanza en el Antiguo Testamento –y en
los Diez Mandamientos. El dijo: "Escrito esta: No solo de pan vivirá el hombre, sino de
toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mateo 4:4). ¡La única palabra de Dios
escrita en aquel entonces era el Antiguo Testamento!
Cuando Jesús subió al monte para enseñar a sus discípulos, declaro: "De
manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y
así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas
cualquiera que los haga y los enseñe [aún los más pequeños mandamientos], este
será llamado grande en el reino de los cielos" (Mateo 5:19). A través de todo el
mensaje llamado el Sermón del Monte, Jesús explico y magnifico los Diez
Mandamientos. El demostró que esta ley espiritual es una ley VIVIENTE –como la ley
de la gravedad o la inercia. Por lo tanto, cuando usted quebranta la ley de Dios,
¡esta lo quebranta a usted!
Esta visto, por lo tanto, que cuando los hombres o las naciones quebranten el
primer mandamiento -"No tendrás dioses ajenos delante de mí" -automáticamente
traen sobre si su posteridad inevitable CASTIGO que se traduce en sufrimiento y
miseria. Cuando los hombres se apartan del verdadero Dios, se separan a sí mismos
del Originador y Creador de su ser, del propósito de la vida, de las leyes que
pudieran darles felicidad, paz y gozo. Los hombres, apartados del verdadero Dios,
llevan una vida de vacuidad, frustración y miseria.
El hombre que a sí mismo se priva de la autentica adoración al Dios verdadero,
está, incompleto. Con todo, él ha de adorar sólo a ese DIOS - "No tendrás dioses
ajenos delante de ml".
El segundo mandamiento enunciado
El segundo mandamiento nos dice COMO adorar al verdadero Dios física y
espiritualmente. Es decir, este mandamiento pone de manifiesto que añagazas
(artificios engañosos) debemos evitar en nuestra adoración, y cómo debemos ordenar
nuestros pensamientos. Además, nos revela la continua bendición o castigo que
recae sobre nuestra progenie como resultado de la FORMA en que adoremos al
Todopoderoso.
NO TE HARÁS IMAGEN, NI NINGUNA SEMEJANZA DE LO QUE ESTE ARRIBA
EN EL CIELO, NI ABAJO EN LA TIERRA, NI EN LAS AGUAS DEBAJO DE LA
TIERRA. NO TE INCLINARAS A ELLAS, NI LAS HONRARAS; porque yo soy el
Eterno tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, hasta
la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a
millares, a los que me aman, y guardan mis mandamientos" (Éxodo 20:4-6).
Es en extremo difícil para la mente natural del hombre creer firmemente y entender
las cosas [o seres] espirituales. Dios antevió esto y, por consiguiente, prometió
darnos la principal ayuda que nosotros necesitamos para adorarle: "Pues si vosotros,
siendo malos, sabéis dar buenas dadivas a vuestros hijos, ¿cuanto más vuestro
Padre celestial dará el ESPÍRITU SANTO a los que se lo pidan?" (Lucas 11:13). "Si
me amáis [adoráis], guardad mis mandamientos. Y yo rogare al Padre, y os dará otro
Consolador, para que este con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad... el
Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviara en mi nombre, el os enseñará
todas las cosas, y os recordara todo lo que yo os he dicho" (Juan 14:15-17, 26).
Jesús dijo: "Mas la hora viene, y AHORA es, cuando los verdaderos adoradores
adoraran al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores
busca que le adoren. Dios es ESPÍRITU; y los que le adoran, en espíritu y en verdad
es necesario que adoren" (Juan 4:23, 24).
Dios es la esencia de todo PODER – toda SABIDURÍA – todo AMOR. Dios es
ILIMITADO. Cuando el hombre hace una imagen física de Dios, automáticamente
limita en su propio pensamiento y culto, al Dios que NO Serra limitado o restringido.
Las bases de la idolatría
Muchas veces, tras de reiterar los Diez Mandamientos, Dios amonestó a Israel que
se abstuviese de cualquier forma de idolatría. "No haréis para vosotros ídolos, ni
escultura, ni os levantareis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para
inclinaros a ella; porque yo soy el Eterno vuestro Dios" (Levítico 26:1).
Sin embargo, para desvanecer cualquier mal entendimiento, haremos aquí una
pausa y aclararemos que Dios no condena el arte o la escultura, sino la erección de
cualquier cuadro o imagen o representación "para inclinaros ante ella". En el
mandamiento original consignado en Éxodo 20:4-6, Dios no esta condenando todas
las pinturas o imágenes, sino que el mandamiento continúa: "No te inclinaras a ellas
ni las honraras".
El verdadero fundamento de toda idolatría estriba en que, el hombre, rebelde y
voluntarioso por naturaleza, rehúsa RENDIRSE o someterse al verdadero Dios y
adorarle en la forma que El ordena. Sin CONOCER pues al verdadero Dios, sin tener
su Espíritu, el hombre cree que necesita algún "auxiliar" o "representación" de diseño
humano que le ayude a adorar el concepto que el se ha forjado de Dios. Nótese que
este segundo mandamiento no esta hablando de la adoración a un ídolo – eso lo
prohíbe el primer mandamiento. Este segundo mandamiento PROHÍBE la
interposición de objetos físicos entre nosotros y la adoración que debemos rendir al
Dios invisible.
Cuadros de Jesús
Millares de cristianos de profesión emplean en sus cultos religiosos
representaciones y cuadros supuestamente de Jesucristo – y hasta los exhiben en
sus hogares. Pero, ¿qué dice la Sagrada Biblia acerca de tales cuadros?
En primer lugar, es obvio que el segundo mandamiento claramente prohíbe el uso
de cualquier cosa que represente a Dios o que pueda llegar a ser objeto de
adoración. Y puesto que Cristo es Dios (Hebreos 1:8), ¿no es lógico pensar que este
mandamiento prohíbe directamente el uso de cualquier imagen o semejanza de su
persona?
No obstante, como siempre habrá algunos que intentaran "razonar" acerca de este
punto, es necesario estar apercibidos de que las imágenes comúnmente aceptadas
como de Cristo no tienen similitud alguna con la apariencia del verdadero Jesucristo.
Jesús – en los días de su carne – fue un judío (Hebreos 7:14), y es innegable que las
facciones que muestran estas falsas imágenes ¡no son las de un judío!
Como el Verbo de Dios que era, Cristo inspiró al apóstol Pablo a escribir: "La
naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es DESHONROSO dejarse crecer el
cabello?" (1 Co.11:14). Sin embargo, las imágenes que el mundo use,
invariablemente muestran un hombre con cabello largo, de facciones suavemente
femeninas, mirada sentimental y con un aire de falsa santidad, ¡que en nada
concuerdan con la descripción bíblica del verdadero Mesías!
La apariencia de Jesús era de absoluta masculinidad. En juventud fue carpintero –
trabajaba al aire libre. Y la mayor parte de su tiempo lo pasó al aire libre, aun durante
su ministerio.
El rostro de Jesús debe haber tenido una apariencia un tanto rugosa y quemada
por el sol. Definitivamente NO tenía aspecto afeminado, sino que usaba PELO
CORTO, aunque es posible que llevara barbas. No tenía rasgos hermosos o
aristocráticos, sino que, como El mismo inspiró a Isaías para describir su apariencia
humana: "no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos mas sin atractivo para que
le deseemos" (Isaías 53:2).
Como humano, Jesús, a la joven edad de treinta años, era un judío normal,
rebosante de salud, y quizás de apariencia un tanto ordinaria, que predicó, con gran
celo y convicción, el mensaje del futuro Reino de Dios que ya muy pronto Gobernará
toda la Tierra.
Sin embargo, si hemos de pensar en la apariencia de JESÚS, debemos de hacerlo,
al menos en términos generales, conforme a su aspecto actual, según El mismo se
describe en Apocalipsis 1:13-16. ". . . su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego . . . y su rostro era como el sol
cuando resplandece en su fuerza".
Como Dios mismo que es, el rostro de Jesús brilla ahora con esplendor y con
PODER. Usted, en su actual condición humana, ¡no se atrevería a mirarle
directamente!
Muchos dirán que no adoran tales cuadros, retratos o pinturas. Tal vez no. Pero
estas representaciones y conceptos de Cristo indudablemente vienen a sus mentes
muy a menudo cuando piensan en Cristo o mientras van. En realidad se interponen
entre ellos y Cristo.
¿Sustituiría usted al Cristo viviente y verdadero por uno de estos cuadros o
pinturas, culpándose usted mismo de quebrantar el segundo mandamiento?
¿Limitaría usted su concepto del cristo viviente que describe su Biblia – del Cristo que
se sienta glorificado ahora a la diestra de Dios en el cielo y cuyo rostro resplandece
como el Sol en toda su fuerza?
Las fiestas de hoy
Los hombres han ideado muchos métodos erróneos de adoración al
Todopoderoso. Jesús advirtió a la gente de su tiempo del peligro de sus tradiciones
religiosas de invención humana, cuando dijo: "Pues en vano me honran, enseñando
como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios,
os aferráis a la tradición de los hombres . . ." (Marcos 7:7-8). Muchas de las fiestas
"tradicionales" que se celebran en este mundo no están basadas en la Biblia, sino
que han sido tomadas directamente del paganismo, e implican practicas y conceptos
contrarios a la verdad de Dios. Y al igual que los cuadros, pinturas u objetos físicos
que interponemos entre nosotros y nuestra adoración a Dios, estas den un FALSO
concepto de Dios y de su plan de salvación para la humanidad.
Por ejemplo, la Navidad pinta al "niñito Jesús" en los brazos de su madre, teniendo
como fondo un humilde pesebre de Judea. Se da énfasis a un afecto puramente
sentimental hacia la persona de un indefenso niñito. El intercambio de regalos entre
amigos y parientes, el engañoso símbolo de "Santa Claus" para los confiados e
ignorantes niños, y la temporada navideña de regocijo y borrachera, opacan
completamente el grandioso propósito de la primera venida de Jesús a la Tierra. El
verdadero MENSAJE de Cristo – sus leyes, sus caminos, su futuro gobierno que ya
muy en breve se establecerá sobre la Tierra – todo, es olvidado durante esta
temporada de humanos regocijos. En lugar de la descripción verdadera del Cristo
VIVIENTE, cuya faz resplandece como el Sol en TODA SU FUERZA, y que a la
diestra de Dios, aguarda la hora de volver a la Tierra para someterla al orden y
GOBERNARLA con vara de hierro, los participantes en las celebraciones navideñas
se quedan con la imagen y la idea de un indefenso niñito en los brazos de su madre.
Es, pues, evidente que tales festivales de invención humana, den un a falsa idea
del Dios Todopoderoso.
Adorando sistemas e instituciones
Una de las formas más comunes de idolatría moderna es el hacer de su iglesia o
su sociedad, un ídolo. Para muchas personas, la sociedad de este mundo, sus dictados, costumbres y tradiciones, se constituyen en un "dios" literal. Muchos
individuos se ven, con verdadero pánico, hacer cualquier cosa que pueda señalarlos
como diferentes o "raros". Creen que tienen que CONFORMARSE a este mundo y
sus caminos.
Pero Dios ordena: "No os conforméis a este siglo; sino transformaos por medio de
la renovación de vuestro entendimiento..." (Romanos 12:2). Este mandamiento debe
parecer muy difícil de obedecer a aquellos que creen que otros individuos son rectos
en lo que piensan, hacen y practican.
La Biblia indica que muchas gentes en los días de Cristo FALLARON
miserablemente en lo que respecta a su adoración, “Porque amaban mas la gloria de
los hombres que la gloria de Dios" (Juan 12:43). Si usted ciegamente obedece los
dictados de su familia, su iglesia o sociedad, en lugar de los directos mandamientos
de Dios, es culpable de IDOLATRÍA. ¡Ese grupo o institución viene a ser un ÍDOLO
puesto en el lugar del verdadero Dios!
Aun la forma en que se conduce un servicio religioso puede ser muy peligroso.
Debemos cuidarnos de no poner énfasis en la complacencia de los sentidos físicos
humanos, porque esto nos aleja por completo de la adoración a Dios "en Espíritu".
La Biblia directamente nos advierte que los hombres de nuestros días tendrían "la
forma de la piedad, mas negando el poder de ella", o como mejor lo rinde la Versión
Popular, "Seguirán muy bien las apariencias de la religión, pero negaran su poder [su
espíritu] verdadero" (2 Timoteo 3:5).
El verdadero Dios es el Invisible, Eterno Creador y Gobernador del universo.
¿Cómo debemos adorarle? El responde: "A este hombre empero mirare, al que es
humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi palabra" (Isaías 66:2, Versión
Moderna).
Usted debe de adorar a Dios DIRECTAMENTE – y con un corazón humilde y
dispuesto a obedecer. Debe de estudiar la Palabra de Dios – con el deseo de ser
corregido por ella y ¡TEMBLAR ante la autoridad que esta tiene sobre su vida! Con
un, corazón experimentado en sumisión mediante arrepentimiento y obediencia, usted
debe orar a Dios muchas horas cada semana, de rodillas, y en silencio mientras
desempeña sus tareas cotidianas. Debe llegar a conocerle y amarle como a su
"Padre".
Al igual que Enoc, Noe y Abraham, usted debe aprender a "caminar con Dios" – y
estar en constante y creciente comunión y sumisión a El cada día de su vida.
Entonces – guiado por su Espíritu – jamás pensara en poner un objeto físico entre
usted y su adoración al gran SOBERANO del universo, y Padre personal suyo en el
cielo.
Una solemne advertencia y promesa
Hemos visto que Dios prohíbe el erigir cualquier imagen o ídolo para representarlo:
"Porque yo soy el Eterno tu Dios; Dios, celoso, que visito la iniquidad de los padres
sobre los hijos, hasta la tercera y la cuarta generación de los que me odian y que uso
de misericordia hasta con la milésima generación de aquellos que me amen y
guardan mis mandamientos" (Éxodo 20:5-6).
Por ser nuestro Padre, Dios vela con amoroso celo por nuestro eterno bienestar. El
es CELOSO sobre nosotros en el sentido de que no quiere la destrucción de sus criaturas y por lo tanto, no apoyara la adoración de falsos dioses entre sus hijos. Esto,
por supuesto, es para nuestro bien.
Si persistimos en una forma idolátrica y vana de adoración, Dios dice que visitara
nuestra iniquidad sobre nuestros hijos, nietos y bisnietos. Ciertamente, hay muchas
ramificaciones de esta declaración y principio.
Pero hay un significado que es por demás obvio en este contexto. La persona que
practica tal forma de adoración queda bajo la influencia de ese falso culto, y con ello
no sólo esta haciendo daño a su persona, sino a sus hijos y a los hijos de sus hijos
también. El principio es que la FALSA idea de adoración será transmitida por los
padres a los hijos, por generaciones, lo cual alejara a estos mas y más del
conocimiento del verdadero Dios y de la correcta y necesaria comunión con El.
Vemos, pues, que es algo solemne y terrible el trasmitir a sus hijos un FALSO
CONCEPTO DE DIOS. ¡Es una de las cosas más FUNESTAS que puede hacer el
hombre!
Pero junto con esta advertencia, Dios da una misericordiosa promesa a aquellos
que quieran adorarle COMO EL ORDENA. En el caso de estos, El es un
misericordioso y amante Dios, "que usa de misericordia hasta con la milésima
generación de aquellos que le aman y guardan sus mandamientos" (del original
hebreo).
He ahí un marcado contraste. Dios solamente visita la iniquidad hasta la tercera y
cuarta generación antes de intervenir con misericordioso castigo y llamamiento a la
verdad. ¡Pero muestra su misericordia hasta con la milésima generación de los que le
obedecen!
Dios llama a los hombres hacia su inmediata presencia espiritual – a adorar a su
Creador directamente. El hombre puede venir a conocer realmente al gran Dios del
universo como su Padre personal, y caminar y conversar con El todos los días.
Cuando el hombre cesa de adorar al Eterno Dios cara a cara, labra la ruina de su
propio carácter – quebranta el Mandamiento de Dios.
¡Este es el significado y la fuerza y vigor del SEGUNDO MANDAMIENTO!
Capitulo III
EL TERCER MANDAMIENTO
Es Dios realmente lo primero en su vida personal? Hace unos años los
resultados de una encuesta entre 1.500 estudiantes universitarios indicaron
que estos tenían dos clases de valores hacia los cuales profesaban lealtad:
el primer nivel, hacia el yo, la familia y los amigos; el segundo nivel, hacia la
humanidad (en general) y Dios.
Es de notar que estos jóvenes de educación "avanzada" relegaron a Dios a un
ultimo piano. Con todo, en esta misma encuesta, el 90% de los interrogados indicó
creer en Dios.
Este predominante letargo espiritual y pasiva irreverencia hacia Dios y hacia la
MAGNITUD de su oficio y poder, son indicios de una creciente tendencia que esta
desarrollándose aun entre los que son miembros de las iglesias y cristianos de
profesión. A la gente le agrada hablar acerca de religión y de Dios, pero no sienten
ningún temor reverencial ante su posición ni SU NOMBRE.
¡Y este cáncer espiritual tiene dentro de sí las semillas de la DESTRUCClÓN de
nuestra civilización!
El tercer mandamiento
En el estudio del primero y el segundo mandamiento encontramos que debemos
guardarnos de erigir "dioses" de cualquier cosa, idea u objeto – y ponerlos en lugar
del verdadero Dios. Nos enteramos de que Dios nos manda adorarle directamente –
andar con El, hablar con EL, CONOCERLE verdaderamente y adorarle en espíritu y
en verdad.
El tercer mandamiento tiene que ver con el nombre de Dios, su oficio, su posición
como soberano GOBERNADOR del universo: “NO TOMARAS EL NOMBRE DEL
ETERNO TU DIOS EN VANO; PORQUE NO DARÁ POR INOCENTE EL ETERNO
AL QUE TOMARE SU NOMBRE EN VANO” (Éxodo 20:7).
En la Biblia los nombres personales tienen su significado. El nombre hebreo
original de Abram fue cambiado a Abraham – porque Abraham significa "padre de
muchas naciones". Y Abraham fue destinado para ser precisamente eso – "el padre
de muchas naciones" (Génesis 17:5). De la misma manera es con Dios.
El nombre de Dios revela la naturaleza del Dios que usted adora
Cada nombre o titulo de Dios revela algún atributo del carácter divino. Al estudiar la
palabra de Dios, aprendemos nuevas verdades acerca de la naturaleza y carácter de Dios con cada nuevo nombre que El usa para revelarse. En otras palabras, los
nombres que Dios se aplica indican lo que El es.
Si el hombre usa el nombre de Dios de tal manera que niegue el verdadero
significado y carácter de Dios, QUEBRANTA el tercer mandamiento.
Dios declara a través de Isaías: " ¡Oíd esto, los de la casa de Jacob, los que sois
llamados del nombre de Israel, y de la fuente de Judá tenéis vuestra procedencia!
Vosotros que juráis por el nombre del Eterno, y hacéis mención del Dios de Israel,
mas no en verdad, ni en justicia" (Isaías 48:1, Versión Moderna). La gente a quien
es aplicable esta profecía, usa el nombre de Dios, pero olvida obedecer la revelación
de Dios contenida en su nombre.
Y aunque parezca increíble, muchos individuos religiosos repiten inútilmente una y
otra vez el nombre de Dios en sermones y oraciones. Toman el nombre de Dios EN
VANO – sin ningún buen uso o propósito.
El mandamiento original dice: "El Señor no tendrá por inocente al que tomare su
nombre en vano". La palabra hebrea traducida aquí como "inocente" puede ser
traducida "limpio". "El Señor no tendrá por 'limpio' a aquel que tomare su nombre en
vano". ¡La prueba de limpieza o pureza espiritual es la actitud del hombre hacia el
NOMBRE de Dios! El hombre es limpio o inmundo, según use el nombre de Dios en
verdad – o por vanidad.
¿Comprende usted lo que esto significa? Indica ciertamente que esta en mejor
posición el individuo que, debido a sinceras dudas religiosas, ha excluido de su
vocabulario el nombre de Dios, que el cristiano de profesión que esta siempre
hablando del nombre de Dios, pero NEGÁNDOLE en su vida diaria.
La IMPORTANClA del nombre de Dios
Por medio de la oración modelo se nos instruye que debemos "santificar" el
nombre de Dios. Y el tercer mandamiento tiene una relación directa con la
demostración del debido respeto que ha de rendírsele al nombre de Dios. Uno de los
diez grandes puntos de la eterna ley espiritual de Dios esta dedicado precisamente
a eso.
En primer lugar, sin embargo, aclararemos para bien de aquellos que hayan sido
mal informados al respecto, que reverenciar el "nombre" de Dios NO significa tratar
de hablar hebreo o griego, o aprender a pronunciar el nombre de Dios en los
lenguajes bíblicos originales. Hay algunos grupos que le den una importancia de
primer ordena esta cuestión. Algunos dicen que "Jehová" es el nombre del Padre.
Otros que es "Yahwéh", otros "Yahvé", y otros usan aun diferentes variaciones. La
verdad del caso es que, como es de conocimiento general, las vocales en el idioma
hebreo no han sido preservadas y por lo tanto nadie sabe cómo se pronuncia
propiamente el nombre de Dios.
Describiendo el significado del nombre de alguien, el Léxico del Nuevo Testamento
griego, de Moulton-Milligan, declara: "Siguiendo la costumbre hebrea... [onoma
"nombre"] es empleado para denotar el carácter, nombre, autoridad, de la persona
indicada".
De modo que, como esta respetable autoridad en lingüística bíblica claramente
indica, el nombre significa el oficio, autoridad, intereses, y en especial, el carácter de quien lo lleva. Los nombres de Dios nos manifiestan, nos revelan, que es Dios –
¡revelan su CARÁCTER!
¿Sabe usted que es Dios? ¿RESPETA SUS diversos oficios y su nombre como es
debido?
Abra su Biblia y asegúrese de ello.
El carácter y la naturaleza de Dios revelados
"En el principio creó Dios los cielos y la tierra " (Génesis 1:1). En este primer
versículo de la Biblia, Dios se revela a sí mismo con el nombre hebreo "Elohim".
La palabra "Elohim" es un sustantivo uni-plural. Es como decir "iglesia" o "familia".
Hay una familia – pero muchos miembros. Hay una iglesia – pero muchos miembros.
Asimismo hay un Dios – pero más de un miembro en la Deidad, o familia divina.
Esta misma palabra, "Elohim" se emplea en Génesis 1:26: “Entonces dijo Dios
(Elohim): HAGAMOS al hombre a NUESTRA imagen, conforme a NUESTRA
semejanza" (Versión Moderna). Esta visto muy claramente en este pasaje, que más
de una persona comparte el nombre de Dios – "Elohim".
El Nuevo Testamento aclara lo anterior al hacernos la revelación de que Dios el
Padre creó todas las cosas por y mediante Jesucristo – quien estaba con Dios y era
Dios desde el principio (Juan 1:1-4; Col. 1:16).
Por lo tanto, queda revelado en estos pasajes que Dios es mas de una persona –
Dios el Padre y el "Verbo" o Vocero, que más tarde vino a ser Jesucristo cuando
nació de carne humana mortal. Esta relación de Padre e Hijo muestra que Dios es
una FAMILIA. Y la manera en que la palabra "Elohim" es empleada en los primeros
pasajes del Génesis y otros, indica con toda certeza que Dios es un reino creador o
familia.
Al tratar con Abraham, Dios algunas veces se llamó a sí mismo "El Shaddai", que
quiere decir "Dios Todopoderoso". Dios es, pues, el origen mismo de TODO PODER.
¡Su nombre debe de ser reverenciado, porque representa a Aquél que es el origen o
la fuente de todo poder, toda potestad y toda AUTORIDAD!
El nombre mas comúnmente traducido "JEHOVÁ" en el Antiguo Testamento fue
traducido de las letras hebreas YHWH, que algunas veces se rinde como "Yahwéh" o
"Yahvé". La palabra hebrea original significa el "Eterno" o "El que existe de sí
MISMO". Dicha voz es empleada y definida en Génesis 21:33: "Y plantó Abraham un
bosque tamarisco en Beerseba e invocó allí el nombre de Jehová [YHWH] Dios
eterno". Esta palabra hebrea indica o muestra el carácter de Dios como el Dios que
por SIEMPRE VIVE y es empleada para mostrar su eterno oficio en relación de pacto
con sus criaturas.
Dios ha existido siempre y existirá por siempre para llevar a cabo sus bendiciones,
sus promesas y su pacto con su pueblo. Nuestro Dios es el Eterno – El que existe DE
SÍ MISMO.
El nombre de Dios relacionado con sus atributos
Desde el principio hasta el fin de su Palabra, el nombre de Dios esta relacionado
con sus atributos – su poder, su eterna existencia, su misericordia, su fidelidad, su
sabiduría, su amor.
Notemos que el profeta David relaciona el nombre de Dios con su poder creativo: "
¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra, oh Eterno Señor nuestro, que has
puesto tu gloria sobre los cielos!. Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y
las estrellas que tu formaste, digo, ¿Qué es el hombre que tengas de él memoria y el
hijo del hombre, que le visites?" (Salmo 8:1-4).
Este pasaje muestra que Dios ha puesto su "gloria sobre los cielos". Luego David
prosigue para indicarnos que Dios ha CREAD los cielos, la Tierra y al hombre. ¡Con
razón debemos respetar el nombre y el oficio de Dios!
En el Salmo 9:2, David escribe: "Me alegrare y me regocijare en ti; cantare A TU
Nombre, oh Altísimo”.
Ahora veamos por que David habría de tributar alabanzas al, nombre de Dios: "por
haber sido mis enemigos vueltos atrás: caen y perecen ante tu presencia. Porque has
mantenido mi derecho Y mi causa; estas sentado en el trono juzgando con justicia".
David alababa a Dios porque era su PROTECTOR y REDENTOR. ¡Dios era el gran
PODER Omnipotente a quien David acudía por ayuda en tiempo de necesidad! El
adoraba y alababa a Dios por esto: "Y en ti confiaran los que conocen tu nombre; por
cuanto tu, oh Eterno, no desamparaste a los que te buscaron" (versículo 10).
Nótense los títulos o atributos que David adscribe a Dios en el, Salmo 18:2: "El
Eterno roca mía, y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío; ¡en él confiare!
escudo mío y el cuerno de mi salud, y mi refugio". David adoró al Dios viviente quien
le protegió, le libró y le SALVO de toda aflicción y calamidad.
El profeta David, a quien Dios amaba y empleó como instrumento, No se imaginó
que Dios era sólo una "idea" o un Dios que se había ido a un lugar "lejano" y no podía
intervenir milagrosamente en los asuntos de la Tierra y su pueblo escogido. Por lo
contrario, estos títulos que David, bajo inspiración divina aplica a Dios, ¡revelan al
Todopoderoso como un SOBERANO viviente, vital, activo en los asuntos de su
creación y como el protector y sostenedor de aquellos que le sirven!
En el Capitulo 45 de Isaías, Dios describe su omnipotencia y nos dice cómo EL ha
creado TODAS las cosas: "que formo la luz, y creo las tinieblas; que hago la paz, y
creo el mal; yo, el Eterno hago todo esto" (versículo 7). Luego continua diciéndonos
cómo ha levantado varios hombres y naciones para cumplir su voluntad.
El dice a las naciones: " ¡Congregaos!" y las desafía a producir cualquier otro dios
que tenga el poder que El tiene. Enseguida declara: " ¡Mirad a mí y sed salvos, todos
los términos de la tierra; porque yo soy Dios, y no hay mas! Por mí hice juramento de
mi boca, salió palabra en justicia, y no será revocada, que a mi se doblara TODA
rodilla, y jurara toda lengua" (versículos 22-23).
¡Aquí el Dios verdadero indica que es a EL a QUIEN los hombres DEBEN adorar y
obedecer! ¡Cuanta razón hay para que reverenciemos y santifiquemos su nombre!
Profanando el nombre de Dios
Quizás muchos no lo entienden del todo, pero la Tierra esta literalmente LLENA de
hombres y mujeres que profanan el nombre del Omnipotente en muchas y variadas
maneras. Es tiempo de ARREPENTIRNOS del grave pecado que constituye tomar el
NOMBRE de nuestro Creador y Dios en vano.
Hombres y mujeres de todas las facetas de nuestra sociedad creen que es
"gracioso" o muy popular, jurar por el nombre de Dios o invocar su nombre, poniéndole por testigo en algún juramento condenatorio. En casi todo el mundo, los
actores y comediantes, por años, han repetido como el loro, juramentos profanos, que
son insertados por los argumentistas y comediógrafos, aparentemente con el sólo
propósito de "divertir" al auditorio, usando el nombre de Dios frívolamente. En la
actualidad, es muy común la profanidad en los guiones de películas u obras teatrales.
Pero el Eterno Dios no va a permitir que eso continúe por mucho tiempo. Esta es
una de las muchas razones por las que El va a CASTIGAN ya muy en breve a las
naciones de profesado cristianismo – ¡y jamás generación alguna en toda la historia
de la Tierra ha recibido castigo tan tremendo como el que les espera a dichas
naciones!
En nuestra conversación diaria, muchos de nosotros vitupera el nombre de nuestro
Creador y nuestro Dios. ¡Usamos nuestro aliento para maldecir y condenar
precisamente a QUIEN nos da la vida y el halito mismo con que profanamos su
nombre!
Una de las expresiones que se usan con terrible frecuencia, es pedir a Dios que
"condene" o maldiga a alguien. Los pobres y los poderosos por igual lanzan este vil
juramento – y muchos piensan que así prueban su "hombría" o que ganan algo con
tal proceder. Tal expresión escarnece el nombre de nuestro Dios – se le pide que
haga algo que El jamás intentó hacer.
DIOS NUNCA "maldice" a un hombre en la manera que los hombres, al parecer, se
imaginan. Semejante idea es una horrenda herejía. La obra de Dios es la obra de
salvación, y ningún hombre es castigado o privado de la vida, excepto por su propia y
expresa voluntad.
La falsa idea de que Dios arbitrariamente "maldice" a los mortales, ha sido
incrustada en la mente del hombre precisamente por su propia profanidad de
lenguaje. ¡Es una aserción blasfema y un libelo sobre la naturaleza y carácter de
Dios! La palabra del Omnipotente truena hoy en nuestros oídos condenando tal
practica cuando exclama: "¡No tomaras el nombre del Señor tu Dios en vano!"
Una forma similar de tomar el nombre de Dios en vano es el hábito que tienen
muchos de decir cuentos o chistes en los que el nombre de Dios se use frívolamente
o a la ligera. Debemos evitar tales cuentos o dichos con el mismo pavor con que
huiríamos del fuego del infierno. Quienes usan el nombre de Dios de manera tan
frívola se roban a sí mismos ese profundo sentimiento de veneración y reverencia a
Dios, sin el cual no hay real adoración en espíritu y en verdad.
Dios dice: "A aquel mirare, que es pobre y humilde de espíritu, y que TIEMBLA
ante mi palabra" (Isaías 66:2). La misma cosa puede decirse acerca del profundo
respeto y piadoso TEMOR que de tener por el nombre de Dios – el cual representa
directamente el carácter de Dios, su Palabra, y sus propósitos.
¿Debe usted jurar?
Los hombres en la actualidad están acostumbrados no solamente a juramentos
profanos o a invocar el nombre de Dios para respaldar sus juramentos, sino que
también en muchas ceremonias regales de algunos países se invoca el nombre de
Dios en forma de juramento o voto.
Jesucristo dijo: "No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el bono de
Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey" (Mateo 5:34-35). El nombre de Dios es tan sagrado y SANTO,
que se nos manda no invocarlo para realzar o respaldar nuestras palabras o nuestros
juramentos.
Y en realidad, como todos debiéramos saber, la simple afirmación o palabra formal
de un cristiano temeroso de Dios es mas de fiar que diez mil juramentos dados por
algún siervo del infierno en el banquillo de los testigos. El burlesque que hacen los
hombres de negocios, políticos y aun profesores universitarios, que toman el nombre
de Dios en vano, sobre el banquillo de los testigos en muchos tribunales, da amplia
prueba de esta aservación .
Títulos religiosos que deben evitarse
Hablando sobre el uso de ciertas expresiones en calidad de titulo religioso, Cristo
dijo: "Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el
que esta en los cielos" (Mateo 23:9). Aunque es flagrante y obvio el abuso de este
mandamiento en muchas organizaciones religiosas, la anterior declaración de la
Palabra de Dios es bien clara para cualquiera que desea obedecerla.
Nuestro único "padre" espiritual es DIOS. Cualquier aplicación que de esta palabra
se haga a un hombre, a manera de titulo religioso, es simplemente una directa
blasfemia contra el Creador Supremo.
Otra mala aplicación del divino nombre, es la atribución que del término
"Reverendo" se da a cualquier ser humano – sea este ministro o lo que sea – porque
Dios se aplica ese titulo a sí mismo solamente: "El ha enviado redención a su pueblo;
para siempre ha ordenado su pacto; santo y reverendo [temible dice en la versión
castellana] es su nombre" (Salmo 111:9).
- "Reverendo" es aquel que merece ser reverenciado – que es digno de
ADORACIÓN. ¡Ningún mortal es digno de tal titulo! Aun un siervo de Dios tan grande
como el apóstol Pablo fue inspirado por el espíritu Santo para escribir: "Porque yo sé
que en mi (es a saber, en mi carne), NO MORA EL BIEN" (Romanos 7:18).
¡Cualquiera que piensa que es digno de adoración – o que merece el titulo de
"Reverendo" – algún día va a tener que ARREPENTIRSE de quebrantar el tercer
mandamiento!
El pecado más común
Cuando Cristo enseñó a sus discípulos a orar, y a la vez a nosotros, como
cristianos, estableció la manera correcta de aproximación al Todopoderoso y la
actitud de reverencia con que se debe valuar su oficio y su nombre. En las frases de
apertura de lo que comúnmente se conoce como "El Padrenuestro", las mas de las
traducciones autorizadas de la Biblia nos den una falsa puntuación.
Después de la invocación, "Padre nuestro que estas en los cielos", o sea la
aproximación del hombre a Dios, hay tres peticiones eslabonadas, y luego sigue una
fase que condiciona estas tres peticiones, no nada mas la ultima. La correcta
traducción debería ser como sigue: "Padre nuestro que estas en los cielos, santificad
sea tu nombre, venga tu reino, sea hecha tu voluntad, como en cielo, así también en
la tierra ". La frase, "como en el cielo, así también en la tierra", tiene referencia, no meramente a "sea hecha tu voluntad", sino a "venga tu reino", y a "santificado sea tu
nombre".
Los pensamientos contenidos en lo que es conocido como "El Padrenuestro" – la
santificación del nombre de Dios, la venida de su Reino y el hacer su voluntad – son
simplemente fases diferentes del mismo asunto: porque el hombre santifica el nombre
de Dios si se somete a su Reino y gobierno, y si hace su voluntad y obedece sus
leyes.
El simple hecho de emitir el sonido fonético del nombre de Dios en reverencia, es
solamente una pequeña parte del cumplimiento del tercer mandamiento.
Jesús preguntó: "¿Y por que me llamáis: ¡Señor! ¡Señor! y no hacéis lo que yo
digo?" (Lucas 6:46). ¡Oración sin obediencia es una forma artificiosa de blasfemia!
La gente que supone ser religiosa, que habla acerca de religión y de Dios, pero
REHÚSA obedecer su Palabra y su LEY, es culpable de mayor pecado que el hombre
que sigue su propio camino carnal y por lo menos se niega a fingir lo que no es. La
alabanza ofrecida a Dios enturbiada por rebelión hacia sus caminos y sus leyes, es
ciertamente blasfemia – ¡es tomar el nombre de Dios en vano!
El hombre que predica y ore con labios elocuentes, hermosa fraseología y devota
actitud, pero en su casa quebranta el más pequeño de los mandamientos de Dios
(Mateo 5:19), es culpable de BLASFEMIA. Y aunque logre engañar al mundo, jamás
engañará a Dios.
Si el hombre use el nombre de Dios por vanidad, si la verdad e incuestionable
obediencia no están detrás de su adoración, es mejor que no adore del todo.
Y notemos aquí – como ya lo hemos implicado – que el hombre que frívola o
vanamente use el nombre de Jesucristo' quebranta también el tercer mandamiento. Porque Jesucristo es DIOS. El apóstol Pablo, inspirado por Dios escribió en Hebreos:
"Del Hijo empero se dice así: Tu trono, oh Dios, es por los siglos delos siglos"
(Hebreos 1:8; Versión Moderna). Así que el trono, el oficio y el NOMBRE de
Jesucristo deben ser respetados y reverenciados.
Como en el caso del Padre, el nombre de Cristo representa su carácter y su gran
oficio como nuestro Salvador, nuestro Cabeza y nuestro futuro Rey de reyes. Porque
Dios el Padre le ha dado a Cristo un nombre "muy por encima de todo gobierno y
autoridad y poder y señorío y sobre TODO NOMBRE que se nombra, no solo en este
siglo, sino en el venidero" (Efesios 1:21 Versión Moderna).
Pero el hombre que profesa con sus labios honor a Dios el Padre y a Jesucristo su
Hijo, y sin embargo niega la voluntad de Dios en su vida, comete un CRIMEN mucho
más grande contra Dios que aquel que abiertamente blasfema y no hace profesión de
honra a Dios. La más artificiosa y horrenda forma de quebrantar el tercer
mandamiento es la de la HIPOCRESÍA religiosa.
Hablando de los "religiosos" de sus días, que rehusaban obedecer en todos sus
aspectos la voluntad de Dios, Jesús declaró: "Este pueblo con los labios me honra,
pero su corazón lejos esta de mí. Mas en vano me honran, enseñando como
doctrinas mandamientos de hombres" (Marcos 7:6-7). De igual manera, muchos hoy
en día profesan conocer a Dios con sus labios, pero su adoración es en VANO.
"No todo el que me dice: ¡Señor! ¡Señor! entrara en el reino de los cielos; mas el
que hiciere la voluntad de mi Padre que esta en los cielos" (Mateo 7:21).
¡Que Dios le conceda un animo pronto a OBEDECER la voluntad y la Ley de su
Creador! Que aprenda a adorarle en espíritu y en verdad. Que aprenda a honrar y
reverenciar su gran NOMBRE – porque representa su poder creativo, su sabiduría, su
fidelidad, su amor, y bondad y paciencia e infinita misericordia. ¡Representa el
carácter y oficio y dignidad del gran DIOS que dirige y controla este vasto universo!
Capitulo IV
EL CUARTO MANDAMIENTO
NUESTRA juventud ya no solo esta en rebeldía, sino en una condición de
abierto y activo motín". Tales fueron Ias palabras del prominente del
psiquiatra, Dr. Robert Linde durante un discurso que pronunció en la
ciudad de Los Angeles California, EE.UU. Y continuó: 'Tenemos que valorar de nuevo
e significado de la vida".
¡Por que nació usted!
Si ¿cual es el "significado de la existencia"? ¿Cuál es la verdadera META en la
vida y cuáles son las LEYES vitales mediante las cuales esa mete puede ser
alcanzada?
¿Cuánto TIEMPO emplea usted cada semana en considera estas cuestiones que
son las más importantes de la vida?
La mayoría de las personas están tan ocupadas en los diarios afanes, en hacer
rendir sus ingresos PECUNIARIOS, que casi n dedican tiempo a los asuntos
espirituales. Si se les pregunta acerca de estudio bíblico u oración, los mas contestan
que "simplemente no tienen tiempo" para actividades religiosas de esa índole.
El hombre esta tan engolfado en su trabajo durante el día; la televisión, el cine, las
fiestas y los deportes en las horas libres y fines de semana, que CARECE totalmente,
aún de los conocimientos más rudimentarios acerca de sus propias creencias
religiosas. ¡Y están puerilmente IGNORANTE de las verdades fundamentales de la
Biblia, que en la mayoría de los casos no puede ni siquiera nombrar, en el debido
orden, los cuatro evangelios!
Para el Dios es algo "muy lejano". La Biblia es "para que la lean y la entiendan los
viejos y los predicadores". Pero a pesar d todo, proclama que "espera mejorarse"
algún día.
La cuestión es –¿CUÁNDO? ¿Cuándo se tomara TIEMPO para conocer realmente
a Dios? ¿Cuándo se tomara tiempo para estudiar su Biblia, para orar fervientemente
a su Creador como su Padre, para meditar en las leyes y propósitos de la vida?
Para los mas, la verdadera respuesta será, probablemente, "NUNCA" – ¡a menos
que aprendan a obedecer el cuarto mandamiento del Todopoderoso! La obediencia a
este mandamiento tan poco entendido, es un PODEROSO factor para acercar las
vidas de los hombres al Creador – a sus bendiciones y directo gobierno.
El cuarto mandamiento
En los primeros tres capítulos de este libro, discutimos el predominante pecado de
poner otro "dios" en el lugar del verdadero Dios. Aprendimos que Dios nos manda
adorarle directamente, sin intermediarios y que nos cuidemos de usar cualquier
imagen, cuadro u objeto físico como "recordativo" del gran Creador, o como "auxiliar" para adorar. Se nos advirtió que no debemos usar en vano el NOMBRE del
Todopoderoso Dios, que representa SU posición, SU carácter, SU poder, SU oficio,
como gran GOBERNADOR del vasto universo.
El cuarto mandamiento complementa la primera sección del Decálogo, la cual trata
del vinculo que une al hombre con Dios. Se encarga de dar como perpetua
observancia, una SEÑAL de afinidad o parentesco entre Dios y el hombre.
RECUERDA EL DIA DEL SÁBADO, PARA SANTIFICARLO. SEIS DÍAS
TRABAJARAS, Y HARÁS TODOS TUS TRABAJOS, PERO EL DÍA SÉPTIMO ES
DIA DE DESCANSO PARA EL ETERNO TU Dios. NO HARÁS NINGÚN TRABAJO,
Nl TU, Nl TU HIJO, Nl TU HIJA, Nl TU SIERVO, Nl TU SIERVA, Nl TU GANADO, Nl
EL FORASTERO QUE HABITA EN TU ClUDAD. PUES EN SEIS DÍAS HIZO EL
ETERNO LOS Y LA TIERRA, EL MAR Y TODO CUANTO CONTIENEN, Y EL
SÉPTIMO DESCANSO; POR ESO BENDIJO EL ETERNO EL DIA DEL SÁBADO Y
LO HIZO SAGRADO' (Éxodo 20:8-11, Biblia de Jerusalén). (Nota: La Versión
Moderna dice "día de reposo" en vez de "sábado". Eso es una equivocación. La
palabra en el texto hebreo "el séptimo día" 0 "sábado" y no solamente "un día de
reposo" como lo han traducido muchas autoridades modernas).
Este mandamiento, es en su dicción, el mas largo de los diez. Esta colocado,
protectivamente, por decirlo así, precisamente a la mitad de los Diez Mandamientos.
Con todo, triste es decirlo es el mandamiento respecto del cual los hombres "razonan"
y argumentan mas y el que más rápidamente mutilan y tratan de separar d resto de la
Ley de Dios.
Notemos que principia con la orden expresa de "recordar Esta afirmación prueba
que el mandamiento relativo al sábado era ya entendido por el pueblo escogido de
Dios y que , al incorporarlo a su ley básica espiritual, Dios les recuerda un
mandamiento acerca del cual tenían ya conocimiento.
“Recuerda el día del sábado para SANTIFICARLO”. La traducción correcta es:
“para guardarlo santo”. ¡Usted no puede “guardar” el agua fría caliente! Y el hombre
mortal no puede hacer nada santo. En consecuencia, para aquilatar plenamente el
significado de este divino mandamiento, necesitamos saber quien hizo santo al día
del sábado y cuando!
Cristo dijo: "El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa
del sábado. Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado" (Marcos 2:27-28
Versión Moderna). Note que Jesús que el sábado fue "hecho". Todo lo que ha sido
hecho tiene su Hacedor.
Observe también que Jesús No DIJO que el sábado fue hecho para los judíos, sino
para el HOMBRE; en otras palabras, para toda la humanidad. Luego declaró que El –
Cristo – es "Señor" del sábado, afirmando así, que no es el destructor – sino el Señor
de sábado.
Durante su vida humana, Jesús guardo el sábado, y mucho versículos de los
cuatro evangelios están dedicados a las instrucciones que dio a sus discípulos acerca
de cómo guardarlo y cómo librarlo de las tradiciones que los judíos le habían
agregado. Pero antes de que continuemos, contestemos esta pregunta: "¿Quién hizo
el sábado?"
El Autor del sábado
Para comprender el mandamiento de "recordar" el sábado Y "guardarlo" santo, y
saber, por principio de cuentas, quien "hizo el sábado", necesitamos ver un relato
sobre el comienzo de La creación de Dios. El Nuevo Testamento nos da tal informe en
e primer capitulo del evangelio según San Juan.
"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era
en el principio con Dios. TODAS LAS COSAS POR ÉL FUERON HECHAS; y sin El
nada de lo que es hecho fue hecho" (Juan 1:1-3). Aquí hallamos a Jesús revelado
como e "Verbo" o, mas propiamente traducido, el "Vocero". Este pasaje indica que
Jesús estuvo con el Padre desde el principio, y que TODAS las cosas fueron hechas
por Él – ¡por Jesucristo!
Siendo la segunda persona en la Deidad, fue el instrumento que el Padre empleó
para traer a la existencia la creación. El apóstol Pablo por inspiración divina habló de
cómo "todo fue creado por medio de él y para él" (Col. 1:16).
En Hebreos encontramos a Cristo designado como el Hijo de Dios "al cual
constituyó heredero de todo, por el cual asimismo HIZO el universo" (Hebreos 1:2).
Estas y muchas otras Escrituras muestran que El fue la persona en la DIVINIDAD
que más tarde, vino a ser Jesucristo, el que en realidad llevó a cabo la obra de la
creación. Fue El quien dijo: Sea la luz" y fue la luz. Fue El quien creó al hombre y lo
puso en la Tierra en el jardín del Edén. Así pues, hablando de Aquel que en particular
hizo la creación, el inspirado escritor del Génesis declara: "Y acabó Dios en el día
séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho.
Y bendijo Dios al día séptimo, y LO SANTIFICO, porque en él reposó de toda su obra
que había Dios creado y hecho" (Génesis 2:2-3).
Jesús dijo que el sábado fue hecho para el hombre. Aquí vemos que el sábado fue
hecho cuando el hombre fue hecho. ¡Y fue hecho por la persona divina que más tarde
vino a ser Jesucristo! Fue hecho como una parte intrínseca del medio ambiente o las
circunstancias externas que rodean al hombre y que Dios hizo en los siete días de la
creación.
Nótese que Dios "bendijo" al séptimo día y "santificó10". Tal honor no fue conferido
a ninguno de los seis días precedentes. Cuando Dios bendice algo, otorga su divino
favor, y su divina presencia, a ese algo. La palabra "santificar" quiere decir apartar
para uso o propósito santo. Así pues, vemos que en el acto mismo de la creación, el
Todopoderoso Dios apartó para uso y propósito santo y puso su divino favor sobre
cierto espacio de lo más duradero que existe.
El sábado una bendición
Este análisis dentro de los antecedentes del sábado, añade significado al
mandamiento de Dios: "Recuerda el día del sábado para santificarlo [para guardarlo
santo]". Por medio de Jesucristo, Dios HIZO santo al séptimo día de la semana y por
su autoridad como nuestro Creador, nos manda guardarlo así.
El sábado es pues, tiempo SANTO. Y sin embargo, fue hecho para el hombre –
¡Como una gran BENDICIÓN para toda la humanidad!
Nuestro Creador sabia que habíamos de NECESITAR un espacio de tiempo para
descanso y adoración cada siete días, y básicamente, para ese propósito fue creado
el sábado. Todos tenemos Ia tendencia a sobre absorbernos en nuestros diarios
placeres, faenas cuidados. El Creador lo previo y por eso apartó su sábado como
tiempo consagrado en el cual podemos olvidar completamente nuestra rutina diaria y
acercarnos al Dios Creador en estudios meditación y oración.
El hombre moderno NECESITA urgentemente ese periodo de tiempo en el cual
puede tener verdadera comunión con su Hacedor y Dios. Quien se tome tiempo para
pensar en Dios, en adorarle, orar, estudiar y meditar sobre el propósito de la
existencia humana, y sobre las leyes reveladas de Dios que en si son vida añade
gran FORTALEZA y significado a su vida los otros seis días d la semana.
¡El sábado es una de las más grandes BENDIClONES que jama se haya otorgado
a la familia humana!
Un pacto especial
El mandamiento de guardar el sábado es el único que no ordena "recordar". Sin
embargo, es el mandamiento que muchos ministros y gente religiosa, a juzgar por las
apariencias, ¡Con ansia quisieran olvidar! Muchos han razonado que puesto que el
sábado esta contenido en lo que se llama el "Libro del Pacto" en Éxodo 20 al 24, no
tiene vigor hoy en día sobre nosotros, que estamos bajo el Nuevo Pacto de Cristo.
Tal parece que estas personas, olvidan que, según lo hemos demostrado, Dios
santificó el día sábado, cuando llevó a cabo la creación – mucho ANTES de que
existiera un solo judío, y antes de que fuera hecho el Antiguo Pacto con Israel.
Olvidan también que Dios do1blemente ordenó la observancia del sábado, al hacer
un pacto especial y separado con su pueblo, para que lo guardase. Se nos habla de
este pacto especial en Éxodo 31.
Dios dijo a Moisés: "Y tu hablaras a los hijos de Israel diciendo: Con todo eso
vosotros guardareis mis sábados: porque es señal entre mi y vosotros por vuestras
edades, para que sepáis que yo soy el Eterno que os santifico" (Éxodo 31:13). Aquí
se habla del sábado como una "señal" que identifica al Dios verdadero – el Dios de
Israel. Pero, cómo, en que forma es este una "señal"?
"Señal es para siempre entre mí los hijos de Israel; porque en seis días hizo el
Eterno los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó" (versículo 17). El
sábado es una "señal" porque identifica a Dios, ¡QUIEN CREO todas las cosas!
Dios ordena: "Guardaran, pues, el sábado los hijos de Israel: celebrándolo por sus
edades por pacto perpetuo" (versículo 16). He aquí un pacto perpetuo para identificar
al Dios verdadero de Israel – ¡el CREADOR! Dios mismo descansó en el día de
sábado, y lo hizo SANTO en memoria de su obra de creación, y como una "señal"
perpetua de que El es el Creador.
El sábado es de vital importancia
En las paginas del Antiguo Testamento, la historia de Israel y Judá muestra que
dichas naciones fueron bendecidas en todas formas, cuando adoraron al Dios
verdadero y guardaron santo su sábado. Pero cuando descuidaron este mandamiento
de "recordar" su sábado, y empezaron a adorar lo creado en vez del Creador, cayeron en idolatría, paganismo, sacrificio humano, derramamiento de sangre , y
recibieron el consiguiente CASTIGO de Dios mediante los azotes de los hombres.
Aproximadamente en los años 721-718 A. de C., la nación de Israel fue reducida a
la cautividad nacional más terrible que haya sobrevenido a nación alguna en toda la
historia de la Tierra . La RAZÓN de tal castigo esta descrita por Dios mismo en
Ezequiel 20.
Después de describir cómo sacó a Israel de Egipto y le dio sus estatutos y sus
juicios, Dios declara: "Y diles también mis sábados, que fuesen por señal entre mí y
ellos, para que supiesen que yo soy el Eterno que los santifico. Mas rebeláronse
contra mi la casa de Israel en el desierto; no anduvieron en mis ordenanzas; y
desecharon mis derechos, los cuales el hombre que los hiciere, vivirá en ellos, y mis
sábados profanaron en gran manera; dije, por tanto, que había de derramar sobre
ellos mi ira en el desierto para consumirlos" (Ezequiel 20:12-13).
Una y otra vez en todo este capitulo Dios denuncia la rebelión de Israel – y
específicamente los condena por quebrantar sus SÁBADOS.
Y será bueno notar que Dios no los llama "vuestros sábados o "los sábados
judíos", como a muchos les gusta llamarlos Con menosprecio hoy en día, sino que el
Todopoderoso habla de "Mis sábados" y condena a Israel por menospreciar y
descuidar este mandamiento que, por demás esta decir, El considera de extrema
importancia.
Es importante reiterar que Dios mismo descansó en el séptimo día – y lo "santificó".
Hizo santo ese día como un espacio tiempo para descanso y adoración que apuntaba
hacia el Dios verdadero – el Creador de todo. Dios hizo del mandamiento referente al
sábado un pacto especial y perpetuo entre El y pueblo. Y el inspirado ejemplo de
Jesucristo y sus apóstoles, ciertamente indica que esta "señal" de identificación del
verdadero Dios debería ser observada por los verdaderos siervos de Dios – "israelitas
espirituales" de hoy en día (véase Romanos 2:28-29 y Gálatas 3:28-29; 6:15-16).
Es una verdad innegable que cada nación y ha descuidado "recordar" el verdadero
sábado, ha sido CORTADO del verdadero Dios y tornándose a alguna forma de
idolatría pagana. Para el que guarda el sábado, Dios es REAL – El es activo y
viviente Creador y Gobernador del universo. El es un Dios de PODER y actividad.
Pero el Dios del que quebranta el sábado se desenvuelve una especie de "esencia"
o es un ser irreal, cruel y severo. Y realidad, esa falsa adoración degenera en una
forma de observancia religiosa solamente porque es "socialmente aceptable", no se
practica con sinceridad de corazón.
¡El sábado guarda al individuo de falsas religiones y falsos dioses!
El mandamiento explicado
Entendiendo, pues, que el mandamiento relativo al sábado e' tan vigente y
obligatorio como el mandamiento contra el crimen el adulterio, procedamos a analizar
y a explicar este mandamiento de Dios y ver que aplicación tiene a nuestras vidas
personales hoy día.
A excepción de las declaraciones explicativas y expositivas, cuarto mandamiento
consiste de dos órdenes expresas: Primer "Recuerda el día del sábado para
santificarlo". Segunda: "Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos".
Es por o mediante la autoridad de Dios, que los primeros seis días de la semana
están señalados para los negocios y labores del hombre. Es la voluntad de Dios que
el hombre trabaje y gane su pan de cada día. Aquel que desperdicia su tiempo y esta
ocioso durante los seis días, es igualmente culpable a la vista de Dios, que el hombre
que trabaja en el día séptimo. El perezoso generalmente se viste de andrajos y su
mente y sus manos ociosas le conducen a muchos vicios, miseria y pecado.
Esta segunda parte del mandamiento correspondiente al sábado es tan vigente y
obligatoria como la primera. Aquel que nunca trabaja, esta totalmente inhabilitado
para rendir culto a Dios. El trabajo honrado y bien intencionado de los seis días es en
sí un acto de adoración y obediencia al Todopoderoso.
El hombre esta colocado en un mundo que contiene todo lo que es necesario para
su sustento físico, ¡pero para obtenerlo, tiene que trabajar! Es parte de la intención
original de Dios, porque el hombre fue colocado en el jardín del Edén "para que lo
guardase y lo labrase".
Sin embargo, de la misma manera, aquel que jamás hace una pausa en sus diarios
afanes, ni busca solícitamente a Dios para adorarlo en el séptimo día que El ha
apartado y hecho santo, esta – por carencia de contacto con su Hacedor –
imposibilitado de alcanzar su más alta proeza potencial en trabajo, en servicio y en el
gozo que proporciona el cumplimiento o la realización de los mas caros anhelos.
Puesto que el Creador mismo lo ha mandado así, podemos guardar el sábado que
fue hecho para descanso y renovación espiritual, con la absoluta confianza de que el
Creador nos bendecirá y prosperara por ello.
Vacaciones pagadas
Hablando en términos generales, si usted dejara de trabajar después de cada seis
días, para darse un descanso necesario, por razón natural esperaría hallarse
atrasado en su trabajo y sus finanzas. Pero Dios ha puesto en movimiento una gran
LEY. Los Diez Mandamientos de Dios son ley es vivientes, activas – así como la ley
de la gravedad, sus mandamientos están en operación – operan automáticamente.
¡La ley del sábado – respaldada por el PODER mismo del Creador – dice que si
usted hace una pausa para descansar adorar el trabajo de los seis días, que le
producirá mas de lo que adquiriera trabajando el sábado de Dios! ¿Comprende usted
lo que esto suma?
Desde cierto punto pagadas cada séptimo día.
Pero estas vacaciones no son solamente con el propósito de darnos descanso
físico, sino que son también un tiempo santo para adoración, para rededicación
espiritual, para la contemplación; ejercicio de los propósitos espirituales y las leyes de
la vida que Dios ha establecido. En la observancia del séptimo día que Dios h hecho
santo – y que es el único que señala a la creación – hombre es acercado a Dios en
una comunión mas intima con su Hacedor.
Porque la presencia misma de Dios así como su divina bendición están
especialmente evidentes en este día que El ha apartado y santificado.
Estamos ahora viviendo los días más activos que la humanidad jamás ha
presenciado. Estos son días en los cuales los mas de los hombres parecen tener muy
poco o ningún tiempo que dedicar a la contemplación de los propósitos espirituales y
las metas de vida -las cuestiones más importantes que el hombre debiera considerar.
La magnifica bendición del verdadero sábado de Dios es este le permite al hombre
tomar TIEMPO para considerar plena mente estas cuestiones que son las más
importantes en la vida – y tener comunión con su Dios y Creador de un modo que
pocos de los individuos de esta era han experimentado.
¡La verdadera observancia del sábado mantiene al hombre en CONTACTO con
Dios! Sin ese contacto, el hombre esta cortado, desunido, separado del propósito
mismo de su existencia, de las leyes que gobiernan y determinan su éxito o su
fracaso en la vida, del conocimiento de lo que él es, a dónde va y cómo llegar allí.
Sin este contacto con el Creador Dios, la vida del hombre es vacuidad, frustración y
juguete de la VANIDAD. En esta era, mas que en ninguna otra, el hombre necesita el
contacto con Dios, la fortaleza espiritual y el entendimiento, y la divina bendición y
dirección que la propia observancia del verdadero sábado de Dios.
Cómo guardar el sábado
Por un absoluto malentendido de las enseñanzas de Jesús y sus apóstoles,
algunos han tratado de hacer aparecer el mandamiento del sábado como un "yugo de
servidumbre". A menudo le llaman "el sábado judío", con desprecio y mofa. Hablan
del sábado si fuera muy difícil y gravoso guardarlo – como si fuera una maldición
para la humanidad.
Sin embargo, como muchos escritores religiosos han admitido, la idea esencial en
hebreo respecto al sábado no era de tristeza, sino por lo contrario, de alegría y gozo.
El sábado era un día de delicia, un día en el cual el hombre hallaba – libre de fatigas
y afanes – la plena comprensión de sus propósitos y su capacidad espiritual.
Dios habla por medio de Isaías: "Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu
voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso del Eterno; y lo
venerares, no haciendo tus, ni buscando tu voluntad, ni hablando palabra superflua:
Entonces te deleitaras en Dios y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te
daré a comer la heredad de Jacob tu padre: porque la boca del Eterno lo ha hablado"
(Isaías 58:13-14).
Note que Dios dice que hemos de DELEITARNOS en su SÁBADO. Y sin embargo,
no hemos de buscar nuestros propios placeres humanos, sino aumentar gozo
espiritual mediante la honra y el homenaje que le rendimos en ese día a nuestro
Padre Celestial y Dios.
No hemos de hablar ni aun nuestras propias palabras. Por el contrario, debemos
emplear el tiempo que corresponde a este día santo, en oración a Dios, en estudio,
discusión y meditación de su Palabra – saturando literalmente nuestras mentes y
corazones con los pensamientos y carácter de nuestro Padre Celestial. Esa
observancia del verdadero sábado proporciona profunda felicidad y GOZO, porque
así estamos en condición de completo descanso de las mundanas tareas y cuidados,
para adorar a nuestro Hacedor con tranquilidad de mente, libres de precipitaciones y
prisas, porque contamos con el TIEMPO necesario para pensar sobre asuntos
espirituales y ejercitar nuestras capacidades espirituales, fortaleciéndonos así para
los días de la semana que están por delante.
Aunque los cristianos han de vivir por el "espíritu" de la ley, ciertamente que haremos bien en seguir la regla de conducta que Dios señaló a los israelitas en cuanto a prepararse con anticipación para el sábado
y así habilitarnos para tener ese día completamente libre de mundanos cuidados. En Éxodo 16:22-23, Dios dijo a los israelitas que prepararan y cocinaran sus comidas el
día anterior al ponerse el sol (Génesis 1:5; Levítico 23:32), un verdadero cristiano
debe hacer sus planes a fin de que termine todo su trabajo antes del ocaso del sexto
día. La mujer cristiana debe tener su casa limpia, sus trastos lavados y su comida
preparada antes del ocaso de este día, a fin de que ella y su esposo empiecen el
sábado en una atmósfera de adoración y ese pueda ser un día en verdad
consagrado SANTO a Dios.
El ejemplo de Jesús
En muchos lugares, por medio de enseñanza, o por medio de ejemplo, Cristo nos
dio instrucciones acerca de la observancia del sábado. En Marcos 2:23-28, Cristo
mostró que no es ilícito procurarnos alimento en el día de sábado si padecemos
hambre y e alimento es realmente necesario. Dijo a los fariseos que El es Señor del
sábado, este es su DIA, el verdadero día del Señor.
Después, en otro día de sábado, Jesús les mostró que era legal hacer el bien en
ese día y sanó al lisiado para respaldar su dicho (Marcos 3:1-5).
Adicional instrucción acerca de cómo guardar el sábado, encontramos en Mateo
12:9-13. Aquí Jesús enseñó que es ciertamente correcto aliviar el dolor humano o
sufrimiento de algún animal en el día de sábado. Indicó también, a manera de
principio fundamental, que debemos alimentar y dar agua a nuestro ganado en el día
santo (Lucas 13:15).
Así pues, el sábado es un día en el cual usted debe concentrar su adoración
espiritual a Dios, pero en el que puede hacer bien a en cuestiones espirituales, aliviar
sufrimientos, ocuparse de tareas muy livianas e indispensables, como alimentar su
ganado para evitar que sufra en ese día. Jesucristo el inspirado EJEMPLO para la
vida de todo verdadero cristiano, enseñó por medio de su propia vida y acciones,
que el sábado es una convocación santa, o asamblea por mandato de Dios a su
gente, conforme se instruye en Levítico 23:3.
El ejemplo y practica habitual de Jesús están consignados en Lucas 4:16 donde
leemos que Jesús "entró, conforme a su COSTUMBRE, el día del sábado en la
sinagoga, y se levantó a leer".
Ciertamente que el verdadero sábado es una día consagrado a la adoración unida
que rinden a Dios todos los que El ha llamado como siervos. Es el tiempo consagrado
a la predicación y la exposición de la Palabra de Dios y sus leyes vivientes. Es pues
el deber de todo verdadero cristiano, buscar hasta encontrarla, la Iglesia en la que
pueda realmente rendir culto a Dios "en espíritu y en verdad", una Iglesia que observe
propiamente el verdadero sábado del Creador Dios, una Iglesia en la cual el hombre
sea enseñado a "vivir por CADA palabra de Dios.
Hay muchas iglesias que creen en la observancia del cuarto mandamiento. Pero
las mas de estas – en sus enseñanzas y practicas – directamente QUEBRANTAN
uno o más de los otros mandamientos. Jesús fundó solamente UNA iglesia (Mateo
16:18). Y esta, sólo esta, guarda TODOS los mandamientos de Dios.
Así pues, aprenda a guardar el sábado en una forma positiva. Emplee el séptimo
día que Dios ha apartado y hecho santo, exactamente conforme al designio de El.
Descanse de las faenas mundanales, ore, estudie y medite en la Palabra de Dios y
los propósitos de la existencia humana. Tome tiempo para hacer bien a otros, cuidar de los enfermos, visitar a los afligidos, y reunirse con otros verdaderos cristianos el
día sábado si le es posible hacerlo.
Regocíjese en el sábado de Dios
Sea agradecido y regocíjese porque Dios ha separado veinticuatro horas de
precioso TIEMPO cada semana, en las cuales usted puede adorarle y meditar en las
lecciones de la vida que son de verdad IMPORTANTES. Este descanso físico y
renovación espiritual le darán a su vida un nuevo propósito y SIGNIFICADO. Gracias
a que cuenta con el TIEMPO suficiente para ello, usted puede establecer contacto
personal y vital con Dios, el Creador, mediante la observancia del día que le señala
como el gran Autor de toda la creación, y el SER en quien "vivimos, y nos movemos,
y somos" (Hechos 17:28). El principio de toda verdad es TEMER a Dios (Proverbios
1:7). Usted que entiende, debe temer quebrantar el cuarto mandamiento porque
quebrantarlo, es violar el sábado de Dios.
El Todopoderoso llama al sábado: MI DIA SANTO (Isaías 58:13). El Creador
mismo ha santificado y apartado este espacio de tiempo para reposo y adoración a
El. Si usted se apropia este día para sus propios negocios y placeres, le esta
ROBANDO a Dios y es culpable como cualquier ladrón que viola el octavo
mandamiento. También esta "codiciando" el tiempo que no le pertenece porque es de
Dios, lo cual es quebrantar el décimo mandamiento Y ciertamente que esta
poniendo algo delante del verdadero Dios convirtiéndose por lo tanto, en un
INFRACTOR del primer mandamiento. Sin pasar por alto que quebranta además el
quinto mandamiento porque deshonra y desobedece a su Padre espiritual que halla
en el cielo.
Y a pesar de los necios, y a menudo contradictorios argumentos de los hombres,
cuyas mentes carnales les impiden discernir las cosas espirituales, si usted no guarda
el sábado, QUEBRANTA el cuarto mandamiento – el mandamiento "prueba" – que
Dios ha establecido como una SEÑAL de identidad entre El y su pueblo para siempre –
que apunta hacia El como Creador y Gobernador de todo, y que mantiene a quienes
obedecen esta "señal" dada por El en la debida armonía o afinidad con el Dios
verdadero.
En esta era materialista de "modernismos" y confusión religiosa, de crimen y
violencia, y de constante amenaza de guerra y aniquilación humana, necesitamos
mas que en ninguna otra época, de la historia, OBEDECER el cuarto mandamiento
del Todopoderoso. Necesitamos guardar santo y sagrado el séptimo día que Dios
hizo santo. Mas que los individuos de cualquier otra era, nosotros necesitamos,
desesperadamente, este TIEMPO santificado para poder, como ya fue sugerido, "revalorar
el significado de la vida".
El séptimo día. y sólo ese día es el espacio de tiempo ordenado y bendecido para
descanso, adoración y contemplación de las claves vitales que se requieren para
entender el SIGNIFICADO de la vida.
Propiamente entendido y propiamente observado, ¡el cuarto mandamiento – el
sábado santo de Dios – es una de las más grandes BENDICIONES que el Creador
haya otorgado a los hijos de los hombres! Es una SEÑAL de identificación entre el
hombre y el verdadero Dios. Recuérdelo – ¡guárdelo santo!
Capitulo V
EL QUINTO MANDAMIENTO
LA violencia y la desfachatez de los jóvenes caracterizan la era que vivimos. El
numero de hogares fracasados esta creciendo en forma alarmante. El crimen
entre los adolescentes prácticamente alcanza proporciones astronómicas.
¿Por qué cometen crímenes los jóvenes?
Una de las autoridades en materia de problemas juveniles más respetadas en los
Estados Unidos, el juez Samuel S. Leibowitz, se propuso descubrir el por que de la
inseguridad y la frustración que padece la juventud norteamericana. Para lograr su
propósito decidió trasladarse a Italia, la nación occidental que marcaba la más baja
incidencia de crimen entre los jóvenes.
El juez Leibowitz busco la respuesta entre oficiales de la policía y de los planteles
educativos de aquella nación. Y en todas partes recibió la misma respuesta: Los
jóvenes de Italia respetan la autoridad.
Entonces el magistrado decidió visitar los hogares italianos y averiguar la cause de
tal respeto. Y encontró que aun en las casas más menesterosas, la madre y los hijos
daban el debido respeto y honra al padre, estimándolo siempre como cabeza de la
familia.
En su investigación el juez Leibowitz llegó a la conclusión de que el mundo
moderno con su actitud de "permisión" y su aquiescencia no hace al niño feliz y
equilibrado. Por lo contrario, descubrió que el niño desea verse rodeado de los
sólidos muros de la discipline y los reglamentos que definen su mundo – reglamentos
que le digan con toda exactitud hasta dónde puede ir.
Lo que se espera del niño en la vida adulta debe inculcársele en la niñez. Al niño
hay que DISCIPLINARLO de tal modo que haga cosas que no desea hacer. Desde su
más tierna infancia se le debe enseñar respeto y OBEDIENCIA a sus padres.
El juez Leibowitz concluyo sus investigaciones con una solución para la
delincuencia juvenil contenida en once palabras: el padre vuelva a ser la cabeza de
la familia".
La extraordinaria SOLUCIÓN para los problemas juveniles presentada por tan
eminente autoridad penetra más hondo de lo que aparenta, porque va a la raíz misma
del problema: La falta de verdadero y arraigado respeto por la autoridad constituida
que muestra el niño desde la infancia y a través de toda su vida.
Este problema tiene su origen en la infancia – ¡en el HOGAR! Mucho antes de que
el niño tenga siquiera nociones de que existe la iglesia, la escuela, la nación, el ya
esta formando actitudes y hábitos hacia sus superiores en el hogar y en el vecindario.
Lo que en la infancia se desarrolle de esta porción del carácter del niño,
indudablemente afectara sus pensamientos y acción durante el resto de su vida
natural.
El quinto mandamiento
Los primeros cuatro mandamientos definen las relaciones del hombre con Dios.
Nos enseñan la magnitud del poder y del nombre de Dios – nos exhortan a recordarlo
como Creador de todo lo que existe.
El quinto mandamiento fue puesto a la cabeza de los mandamientos que gobiernan
nuestras relaciones humanas, y no sólo es superior en importancia entre estos
cuando entendemos su cabal significado, sino que actúa a manera de "puente" entre
las dos secciones de la ley de Dios.
Eso se explica fácilmente porque la verdadera obediencia al quinto mandamiento
esta inevitablemente eslabonada con la obediencia y honra tributada a Dios mismo.
Nuestro Creador sabia esto cuando lo inspiró para ser "el primer mandamiento con
promesa".
"HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE, para que tus días se alarguen en la tierra
que el Eterno tu Dios te da" (Éxodo 20:12)
¿Por que hemos de honrar a nuestros padres?
La verdadera respuesta revela lo PROFUNDO de este mandamiento y su
verdadera importancia. ¡Cuantas tragedias se evitarían si CADA padre sobre la Tierra pudiera comprender la gran INFLUENCIA sobre la vida posterior del niño que
automáticamente aparece como resultado directo de su obediencia o desobediencia a
este mandamiento dado por Dios!
El quinto mandamiento es uno de los DIEZ GRANDES PUNTOS de la ley espiritual
y eterna de Dios. Bajo la dispensación del Antiguo Testamento, la pena por violar
directa y flagrantemente este mandato era la MUERTE.
"El que hiriere a su padre o a su madre, morirá... Igualmente el que maldijere a su
padre o a su madre, morirá" (Éxodo 21:15, 17). ¡He ahí la IMPORTANCIA y alcance
del quinto mandamiento a la vista de Dios!
El hogar y la unidad de la familia son las bases de toda sociedad decente. Y las
relaciones de los hijos hacia los padres son un tipo exacto de las relaciones
espirituales entre los verdaderos cristianos y Dios. Las lecciones sobre la formación
del carácter que se aprenden en esas relaciones bien pueden pervivir en el niño
durante el resto de su vida – y por la ETERNIDAD.
A los ojos de un niño pequeño, su padre ocupa el lugar de Dios mismo. Porque el
padre es el sustentador, protector, buen amante, maestro y legislador.
La educación que reciba el niño en sus primeros años y la actitud que desarrolle
hacia estas relaciones de familia, determinaran en gran escala su posterior actitud
hacia sus más amplias relaciones con la sociedad. Y. finalmente, de cierto afectara
sus relaciones con su Padre espiritual que esta en los cielos.
Honra y respeto a los padres
El Nuevo Testamento magnifica este mandamiento en
muchos de sus pasajes. Pablo escribió: "Hijos, obedeced en el Señor a vuestros
padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer
mandamiento con promesa" (Efesios 6:1 -2 ).
El mandamiento original de "honrar" al padre y a la madre nos aplica a todos a
través de toda la vida. Pero en este pasaje a los hijos específicamente se les manda
obedecer a sus padres "en el Señor".
Debido a la total falta de experiencia y juicio en el niño, es absolutamente
necesario que se le inculque OBEDIENCIA a sus padres; obediencia instantánea y
sin replicar. De tiempo en tiempo deben dársele explicaciones y rezones a este
respecto, pero en el momento que el padre da el mandato, posiblemente no haya
tiempo ni oportunidad de explicar o dar razón del por que de la orden.
Por lo tanto, es imperativo que al niño se le enseñe el HABITO de indiscutible
obediencia a sus padres. Porque hasta que el niño se desarrolla, sus padres ocupan
el lugar de Dios. Y ante Dios ellos son RESPONSABLES de impartir apropiada
enseñanza y dirección al niño.
Obediencia "en el Señor"
Por implicación directa, el padre esta obligado por el quinto mandamiento a
hacerse a sí mismo honorable. Porque para recite honor y honra, uno debe ser,
honorable.
Todo padre necesita darse cuenta de que ante su hijo; representa a Dios. Y al
aprender esto, debe vivir una vida digna del profundo respeto y la reverencia del
niño. Y también debe enseñarle que la honra y el respeto pertenecen a ambos
padres.
Conforme el niño madura, el padre debe instruirlo en lo concerniente a la existencia
del gran Padre espiritual y Autor de toda vida, el Creador de cielos y Tierra, el
Soberano Gobernador de universo – Dios Omnipotente.
Los padres cristianos deben enseñar a sus hijos a honrar y, obedecer a su Padre
espiritual con aun más implícita fe y amor que a sus padres terrenales. Porque la
MÁS GRANDE lección que puede enseñársele al niño, o a ser alguno, es la de temor
y obediencia a AQUEL que en el principio puso en movimiento toda vida.
La única estipulación en el mandato de total obediencia d hijo hacia sus padres, es
la frase "en el Señor". Esto no tiene referencia en lo absoluto con la condición
espiritual de los padres.
Desde los comienzos de la cristiandad, ha habido casos de jóvenes,
verdaderamente convertidos cuyos padres continuaron inconversos. Pero conforme el
niño crece hasta convertirse en un joven que luego llega a conocer al Creador
personalmente, la instrucción d obedecer a sus padres "en el Señor" puede, en raras
ocasiones, limitar su obediencia cuando los padres son hostiles a los caminos y
mandamientos de su Padre Celestial.
En casos así, que por cierto son muy raros, si el individuo tiene la edad suficiente
como para entender, ya es lo suficientemente adulto como para "obedecer a Dios
antes que a los hombres" (Hechos 5:29). Pero, aun entonces, el hijo esta obligado a honrar a sus padres en el carácter que estos tienen de proveedores y guías
terrenales, y someterse a cualquier castigo que ellos desearan imponerle.
De esta manera, el hijo aprenderá el habito de obediencia. Aprenderá a respetar la
autoridad. Y a su debido tiempo, si su mente se abre al conocimiento del PADRE
Supremo de toda vida, ya tendrá aprendidas las bases mismas del carácter de Dios –
fiel OBEDIENCIA a Dios, y profundo respeto y reverencia hacia toda ley y autoridad
constituida.
La obediencia trae bendición
El apóstol Pablo subraya la bendición que va adherida al quinto mandamiento:"Para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra" (Efesios 6:3).
El joven que desde la niñez aprende el hábito de obediencia hacia aquellos que
legítimamente son sus superiores, JAMÁS llegara a ser un delincuente juvenil.
JAMÁS pensara en robar o golpear a un anciano. JAMÁS pensara en desafiar
desdeñosamente a las autoridades policíacas o escolares.
Para decirlo mas claro, el joven educado en obediencia a sus mayores, JAMÁS
exhibirá, esa abierta e intencional rebelión y corrupción de carácter que es ya tan
común entre las juventudes modernas.
La obediencia al quinto mandamiento automáticamente redunda en edificación de
buenos hábitos y excelencia de carácter que tienden a prolongar la vida. El joven así
instruido evitara en lo posible todo descuido, será enemigo de la violencia, rehuirá las
malas compañías, y jamás se vera envuelto en rebelión contra la autoridad, lo cual
casi siempre conduce a la muerte.
Y. en su final significado, aquellos que aprenden a respetar y a obedecer a sus
padres, y posteriormente – debido a este entrena miento – a Dios mismo, ciertamente
"vivirán mas días sobre la tierra". Porque como dijo Jesús: "Bienaventurados los
mansos (los humildes y obedientes), porque ellos recibirán la tierra por heredad"
(Mateo 5:5).
Además el hijo obediente recibe muchas bendiciones diarias, y ciertamente el
sentirse libre de temores y ansiedades es una bendición no pequeña. Como lo indico
el juez Leibowitz, el niño vive confundido a menos que se le señalen las fronteras o
limites de sus actividades. Pero si los padres le dicen al niño cuales son esos limites –
y este permanece dentro de los mismos – el niño se siente libre de la responsabilidad
que innatamente percibe que corresponde a sus padres asumir.
Por otra parte, también se alivia el problema de la frustración. El hijo desobediente
es un hijo frustrado – porque constantemente lo atormentan sentimientos de culpa y
rebelión.
El hijo -que ama, honra y obedece a sus padres es en verdad un individuo lleno de
BENDICIONES. SU vida será una vida verdaderamente feliz, libre de temores y más
llena de buenos propósitos, lo espiritual, ira progresando por la natural y bella
secuencia que empieza desde la honra rendida a sus padres hasta la feliz veneración
a su Dios.
Hasta aquí hemos considerado primariamente la aplicación que el quinto
mandamiento tiene para los niños y los jóvenes. Pera el mandamiento original de
"honrar" a nuestros padres no solo fue dirigido a los niños – sino a todos.
Aun los adultos deben honrar a sus padres
Puede ser que llegue una época en la vida del individuo en que ya no le sea
necesario correcto obedecer estrictamente a sus padres. Pero JAMÁS llegara el
tiempo en que la persona cese de honrarlos.
La palabra "honra" tiene un significado mas profundo que el de obediencia. Indica
un elevado respeto como por dignidad, merito o rango. Denota un sentimiento de alta
estima y reverencia.
La persona que ha obedecido propiamente a sus padres desde la niñez,
ulteriormente expresara su honra hacia ellos mostrando una apreciación mas
profunda a las comodidades, el cariño y las enseñanzas que se le prodigaron
durante su infancia. Esta honra se autoexpresa en cortesía, consideración y actos de
bondad.
Conforme maduremos nos es más evidente que hubo indecibles horas de afanes,
cuidados, inquietudes y angustiosas plegarias vertidas a manera de dadiva por
padres fieles y amorosos que procuraron nuestro bienestar. Y todo hombre y toda
mujer decente debieran deleitarse en retornar ese gran amor creado por sus padres.
En el ocaso de la vida, muchos padres ansían y anhelan este afecto y comunión
con sus hijos, quizás mas que ninguna otra bendición.
MEDITEMOS pues y actuemos acerca de esto buscando toda oportunidad de
devolver el amor que nuestros padres tan generosa.
Un pecado común
Para perpetua VERGÜENZA de nuestra sociedad que profesa ser cristiana,
millares de padres ancianos se ven reducidos a subsistir con la exigua ración que les
llega a través de las agencies gubernamentales. En muchos casos los hijos pueden,
pero simplemente NO QUIEREN proveer comodidades adicionales a sus padres.
Jesucristo dio una de las más eficaces interpretaciones del quinto mandamiento en
cuanto a su aplicación al problema antes mencionado. En su tiempo, los hombres
pretextaban no poder dar a sus padres lo necesario, alegando que los fondos que
pudieran usar para beneficio de sus progenitores eran "Corbán", que quiere decir
dedicados al servicio del altar. Estos fondos no eran parte del diezmo de Dios, sino
una ofrenda que según ellos se empleaba para ganar favor en su acceso a Dios.
Reprochando a aquellos hipócritas religiosos, Jesús dijo: "Bien invalidáis el
mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. Porque Moisés dijo: Honra a tu
padre y a tu madre; y El que maldijere al padre o a la madre, morirá de muerte"
(Marcos 7:9-10).
Ahora tome note del modo de "razonar" de aquellos hipócritas para interpretar a
su manera el quinto mandamiento de Dios.
Jesús continuo: "Vosotros decís: Basta si dijere un hombre al padre o a la madre:
Es Corbán (que quiere decir, don mío a Dios) todo aquello con que pudiera valerte, y
no le dejáis hacer mas por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios
con vuestra tradición..." (versículos 11-13).
Jesús CONDENO a aquellos farsantes. Sus palabras claramente enseñan que el
cristiano DEBE dar ayuda moral y económica a sus padres ancianos si le es posible y
suplir las necesidades de estos cuando así lo requieran las circunstancias. El cristiano JAMÁS debe excusarse bajo el pretexto de que todos sus fondos extra están
"dedicados a Dios".
El asistir y ayudar a nuestros padres es parte de nuestra obediencia al quinto
mandamiento.
El ejemplo personal de Jesús
Jesucristo VIVÍA el mensaje que enseñaba. Su vida personal es una dramática
ilustración de obediencia al quinto mandamiento.
Justamente antes de su muerte, Jesús dijo: "Yo también he la obediencia rendida
a su Padre celestial, y también a sus padres humanos, Jesús creció en sabiduría y
madurez aun en su tierna juventud.
Refiriéndose a la niñez de Cristo, Lucas consigna: "Y el niño crecía y se iba
fortaleciendo en espíritu, y llenándose de SABIDURÍA; y la gracia de Dios era sobre
él" (Lucas 2:40, Versión Moderna).
Luego leemos la extraordinaria narración de su viaje a Jerusalén para celebrar la
Pascua, cuando tenia 12 años. Después de los días de los panes sin levadura, sus
padres emprendieron el viaje de regreso al hogar sin llevar a Jesús con ellos – porque
suponían que venia con el grupo de viajeros, entre los parientes y conocidos
(versículos 43-44).
Este incidente por si mismo revela que los padres de Jesús estaban seguros de
que El era de fiar y juicioso – y confiaban en que su Hijo venia con otros jóvenes de
su edad entre la caravana que se encaminaba a Nazaret. Siendo sus padres, José y
María habían llegado a conocerle de tal manera que CONFIABAN en su obediencia y
sabiduría.
Pero tras de andar camino de un día sin verle, perplejos por el proceder de su hijo,
quizás por primera vez en sus vidas, volvieron a Jerusalén y finalmente encontraron a
Jesús. Pero no le hallaron en un salón de billar, ni en un club nocturno, ni en un lugar
de diversión, sino en el templo de Dios "sentado en medio de los doctores de la ley,
oyéndoles y preguntándoles". Jesús se había quedado a investigar y a aprender mas
acerca de los caminos y leyes de su Padre celestial.
La sabiduría de Jesús en su juventud
Recordemos que El solo contaba doce años de edad cuando se quedo en
Jerusalén. Pero sus padres le habían instruido basados en la Palabra de Dios. Y Él
había ESCUCHADO Y ASIMILADO SUS instrucciones. Había ESTUDIADO
diligentemente, HABÍA CRECIDO en el conocimiento y el entendimiento de los
caminos de Dios.
Y ahora, aun en medio de aquellos eminentes doctores de la Ley, Lucas escribe:
"Todos los que le oían, se maravillaban de su INTELIGENCIA y de sus respuestas' (v.
47).
Cuando la madre de Jesús le pregunto el por que de su demora en regresarse con
ellos, El respondió: "¿Por que me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi
Padre me es necesario estar?" (Lucas 2:49). Indudablemente Jesús dio especial
énfasis a algunas de estas palabras. "¿Acaso no sabias TU, madre – tu que siempre me has enseñado acerca de Dios – que yo debo ocuparme en lo concerniente a sus
negocios?"
Sin duda que hubo luego una mutua y especial comprensión entre ellos cuando
Jesús, mirando a José y a Maria les dijo: "En los negocios de mi Padre me es
necesario estar". Para la fecha ya hacia largo tiempo que había ocurrido su
sobrenatural concepción y nacimiento, y probablemente Jesús gentilmente les
recordó a sus guardianes humanos que El entendía plenamente mas de lo que ellos
pensaban, la naturaleza de su nacimiento y que su verdadero Padre era Dios que se
hallaba en los cielos.
Honra hasta el fin
Pero aunque cortésmente les hizo recordar todo esto, "descendió con ellos, y
volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos" (versículo 51). De manera que Jesús
continuo respetando y OBEDECIENDO a sus padres humanos mientras maduraba
físicamente y se preparaba para la misión divina que a nombre de su Padre celestial
habría de cumplir.
Aun en su agonía, cuando fue expuesto a la más cruel de las muertes jamás
ideada por el hombre, Jesús HONRO y amo a su madre hasta el fin.
Poco antes de expirar en el madero, Juan consigna: "Cuando vio Jesús a su
madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer,
he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre, y desde aquella hora el
discípulo la recibió en su casa" (Juan 19:26-27, Versión Moderna).
Jesús cuido de que su madre quedara al amparo de Juan después de su muerte.
En momentos tan difíciles como ese, cuando el hombre generalmente piensa en el
yo, Jesús todavía hizo memoria del quinto mandamiento y extendió su amor y honra a
la mujer que lo llevo en su seno, que lo alimento desde la tierna infancia, que le
instruyó en las Escrituras, y que ahora de pie en aquel espantoso sitio – estoica y
digna – lloraba la inevitable muerte de su Hijo.
¡RECORDEMOS siempre este ejemplo perfecto de Jesucristo!
"Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que el
Eterno tu Dios te da".
Capitulo Vl
EL SEXTO MANDAMIENTO
ESTA es una era de ODIO y violencia. Una era de intensa rivalidad,
competencia, y tensiones personales. Las naciones de la Tierra – y los
individuos que; componen – ya están adaptando sus mentes y conciencias a Ia
probabilidad de ASESINATO en masa – y el posible suicidio de mundo. Naturalmente,
esta actitud es destructiva a los principio espirituales e ideales de nuestra gente; y su
efecto ya se deja sentir AHORA mismo – aun en el momento de leer usted el
presente folleto.
El sexto mandamiento
La humanidad ha abandonado a Dios y su Ley. El moderno no conoce ni TEME al
Creador y Dios verdadero. Día con día los mortales quebrantan impunemente la gran
LEY espiritual' de Dios. Y ahora están empezando a sufrir el castigo.
La obediencia a los Diez Mandamientos detendría de inmediato la excrecencia del
maloliente INFIERNO que tan rápidamente se esta pudriendo en lo que hoy llamamos
"civilización".
Ya hemos visto las BENDICIONES que vienen por medio del temor y respeto al
único Dios verdadero, mediante la reverencia a su nombre y posición de autoridad,
mediante la santificación del sábado, que mantiene al individuo en el verdadero
conocimiento de su Hacedor, y mediante la honra a nuestros padres y su alto cargo
que directamente refleja la paternidad de Dios y su amor por toda la creación.
En todos estos mandamientos hemos visto amor y sabiduría y BENDICIONES. Y lo
mismo es con el sexto mandamiento.
En medio de los truenos y relámpagos y el Sinaí ESTREMEClENDOSE ante su
presencia, El Todopoderoso con voz de trueno dicto el sexto mandamiento:
“NO COMETERÁS HOMICIDIO” (Éxodo 20:13, traducción judía).
Muchas autoridades en materia bíblica están de acuerdo en que la palabra
"homicidio" es una versión más correcta del hebreo original inspirado que la voz
"matar". Porque es posible matar sin cometer homicidio. Y es importante entender
que la Israel antigua recibió solo la letra de la Ley de Dios, mientras que los cristianos
tienen que vivir también de acuerdo con el espíritu y el máximo propósito de esa Ley,
según fue magnificada por Cristo mismo.
Israel solamente entendía la letra de la Ley
Bajo la letra original de la Ley, lo que este mandamiento prohibía era el matar
intencionalmente, o sea, el homicidio . Recuerde que en el mismo "Libro del Pacto" dado a Israel, Dios les mando matar o ejecutar a los que resultaran culpables de
crímenes capitales (Éxodo 21:12-17). También, las instrucciones en Números 35:9-34
demuestran que el matar accidentalmente no era considerado como homicidio.
Pero aun en tales casos el herir de muerte sin malicia ni intención era obviamente
una terrible ofensa – y el homicida por descuido o "casualidad" tenia que permanecer
en una ciudad de refugio por varios años – hasta que moría el Sumo Sacerdote.
Así como la pena capital fue ordenada por Dios contra aquellos que cometían
crímenes graves según la "letra" de la Ley, de la misma manera las guerras
mandadas a Israel no se consideran como actos de asesinato en mesa, sino como el
cumplimiento de la voluntad divina por medio de instrumentos humanos. Note que en
Deuteronomio 7:1-2, Dios mando a Israel exterminar las tribus paganas de la tierra
de Canaán.
Esta No era una guerra planeada por elementos humanos, no había en ello
venganza personal o malicia. Se trataba de la expresa VOLUNTAD del Todopoderoso
Dios que da la vida – y el único que tiene el derecho de decir cuando se ha de quitar.
Además, la historia de ese entonces indica que las naciones que componían
Canaán eran INICUAS hasta el extremo – al grado de quemar vivos a sus propios
hijos en aviesos sacrificios humanos ofrecidos a sus dioses paganos. En parte esta
fue la sabia razón por la que el Creador ordeno el exterminio de tales individuos en
aquel entonces.
Advierta que siempre que Dios permitió al hombre quitar la vida, este sirvió solo
como agente del Todopoderoso – obrando a su expresa voluntad.
Cuando la nación de Israel entraba en guerra de su propia iniciativa, el enemigo la
derrotaba en espantosa carnicería. Y cuando Dios les ordenaba hacer la guerra, era
porque los utilizaba como INSTRUMENTOS de juicio en lugar de emplear una plaga o
enviar el hambre.
Cuando considere las cosas que se le permitían a la Israel de la antigüedad, tenga
en cuenta también que esta era una de las naciones físicas de la Tierra – mientras
que el reino de Dios ahora es una entidad espiritual. Describiendo la diferencia en
la operación de la ley de Dios sobre el israelita carnal y el cristiano guiado por el
espíritu, el apóstol Pablo declaro: "Porque la letra mate, mas el espíritu vivifica" (2 Co.
3:6).
Recuerde el principio establecido por Jesucristo en relación con lo que Moisés
"permitió" hacer a los inconversos israelitas en ciertos casos: "Por la dureza de
vuestro corazón os escribió este mandamiento; mas al PRINCIPIO no fue así"
(compare Mateo 19:S con Marcos 10:5).
El PROPÓSITO original de Dios fue y es que el hombre aprenda a no matar. Y
aunque ello era "permitido" en ciertos casos a la gente inconversa carnal del pueblo
de Israel, veremos que ahora Dios esta desarrollando en sus hijos engendrados por
su espíritu, el carácter de amor, de servicio y de salvación de la vida – NO de su
destrucción.
La fuente de la vida
"Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra
semejanza; y señoreé..." (Génesis 1:25).
El hombre recibe la vida de su Creador. No se la proporciona el mismo. Ni tampoco
debe quitársela – ni extinguir la de otros. La vida es sagrada porque es una dadiva de
Dios.
El hombre fue hecho a la imagen y semejanza de Dios. De toda la creación física
solo el hombre tiene el tipo de mente que Dios posee. Dios es el GOBERNADOR de
todo lo que es. Pero de la carne humana El esta formando hijos literales que algún
día compartirán con El su dominio. Por eso Dios dijo: "Y señoreé . . ."
Pero el hombre necesita experiencia a fin de desarrollar el CARÁCTER que Dios
se ha propuesto formar en él. La experiencia requiere tiempo. Y la vida del hombre
consiste solo de determinado tiempo. Dios OTORGO esa vida con el supremo
PROPÓSITO de preparar un hijo mas que permaneciera en su reino y familia para
siempre.
La dadiva de la vida, el aliento y las aptitudes, lo incluye todo. Es el don más
maravilloso de que el hombre tiene conocimiento.
La privación de la vida lo acaba todo. Cruel e insospechadamente HACE AÑICOS
las esperanzas y sueños y planes de un hombre hecho a la imagen misma del
CREADOR. ES una infame usurpación que hace el hombre de la prerrogativa que le
pertenece solo a Dios, Autor de la vida – único que tiene la autoridad de quitarla (Job
1:21-22).
Por esa razón cualquier forma de homicidio es uno de los diez pecados capitales.
ESO es DESTRUIR la más alta creación del Todopoderoso. En efecto, es un intento
de frustrar el Pomposito mismo del gran soberano GOBERNADOR del universo.
El Dador de toda vida es Dios. Y al mísero mortal no le incumbe en lo absoluto
interferir en el curso de tan excelsa dadiva de DIOS.
Aplicación personal del mandamiento
Jesucristo vino al mundo a "magnificar" la ley de Dios y a hacerla honorable (Is.
42:21). (Véase la Versión Moderna). Jesús arrojo un rayo luminoso, por decirlo así,
sobre los Diez Mandamientos, y mostró el real intento y significado espirituales de
estos en toda la vida del cristiano.
Jesús dijo: "Habéis oído que fue dicho a los antiguos: No mataras; y aquel que
matare quedara expuesto al juicio. Mas yo os digo, que todo aquel que se aira sin
cause contra su hermano, quedara expuesto al juicio; y el que dijere a su hermano
¡Imbécil! quedara expuesto al concilio; y el que le dijere: ¡Insensato! Quedara
expuesto al fuego del infierno" (Mt. 5:21-22, Versión Moderna).
Aquí se le sigue el rastro al homicidio hasta dar con su origen – el odio y la ira.
Cristo declaro que si el enojo personal llenaba el corazón de uno de sus súbditos, tal
persona quedaría bajo peligro de Juicio. Si ese enojo arrastra al hombre a albergar
total desprecio y repulsión por su prójimo, el culpable quedara expuesto al concilio –
el castigo de Dios. Si cegado por el rencor y el enojo el hombre le dice a su hermano
"¡Imbécil!", expresión que en el griego original denote condenación, tal hombre
"quedara expuesto al lago de fuego". ¡Tal es la aplicación que según Jesucristo tiene
el sexto mandamiento para usted y para mí! Si anidamos odio y enojo en nuestros
corazones, estamos anidando el "espíritu" de HOMICIDIO.
Al pensamiento sigue la acción. Primero pensamos, luego actuamos. El espíritu de
Cristo nos guía no solo a controlar nuestras acciones, sino a controlar nuestros
pensamientos y nuestras actitudes.
En parte, el Nuevo Pacto es el proceso de escribir Dios su LEY en nuestros
corazones, y mentes, y en lo intimo de nuestro ser (Hebreos 8:10).
Dios dijo por conducto de Pablo: "NO OS venguéis vosotros mismos, amados
míos, antes dad lugar a la ira de Dios; porque escrito esta: Mía es la venganza, yo
pagare, dice el Señor" (Romanos 12:19).
El hombre no tiene la aptitud necesaria para tomar venganza con la debida
sabiduría y justicia que a todos concierne. Dios es el ÚNICO que posee la sabiduría y
el poder y el derecho de tomar venganza sobre los seres humanos – al grado de
ejecutarlos si así se hace necesario. El verdadero cristiano tiene que llegar a saber
que Dios es REAL – y que su protección y su venganza es tan real como El.
El carácter que usted debe formar
¿Cómo debe, entonces, tratar usted a sus enemigos? "así que, si tu enemigo
tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto,
ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino
vence con el bien el mal" (Romanos 12:20-21).
Se requiere verdadera firmeza de carácter para ayudar y servir al prójimo que
directamente ha tratado de hacernos daño. Se requiere sabiduría espiritual para caer
en la cuenta de que nuestro enemigo es también un ser humano hecho a la imagen
de Dios, que simplemente ha sido mal orientado en sus acciones y pensamientos.
En lugar de la tendencia natural a tratar de "desquitarnos" con uno que nos ha
hecho daño, el verdadero cristiano tiene que APRENDER la lección que al apóstol
Pablo le fue permitido transferirnos directamente de los labios de Cristo: "Mas
bienaventurado es dar que recibir" (Hechos 20:35, Versión Moderna).
Dios es el DADOR de toda buena dadiva y de todo don perfecto (Santiago 1:17). El
nos ha dado vida, fortaleza, inteligencia, aptitudes – todo lo que tenemos o
esperamos tener viene de Él. Y si hemos de vivir felizmente por la eternidad en
calidad de hijos de Dios, tendremos que aprender a DAR – a servir – a amar. Esta es
la gran LECClÓN de la vida.
La definición perfecta de este, el mas alto de todos los atributos – el AMOR
cristiano se encuentra en el capitulo 13 de 1 de Corintios. Léala. Estúdiela.
El espíritu de malicia y homicidio es exactamente lo OPUESTO a este atributo
básico que Dios requiere de sus hijos.
Note el énfasis que da el apóstol Juan a este punto: "Nosotros sabemos que
hemos pasado de muerte a vida, en que AMAMOS a los hermanos. El que no ama a
su hermano, esta en muerte.
"Cualquiera que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida
tiene vida eterna permaneciente en sí" (1 Juan 3:14-15).
La continua carencia de amor en el ser humano carnal, conduce al odio. Y el odio
lleva al HOMICIDIO. Dios dice que el espíritu de odio es homicidio.
Y este "espíritu" de homicidio no es una nada indefinible. Los doctores y los
psicólogos han probado clínicamente que los individuos que viven con una actitud de
contienda y malicia y odio acaban por ENFERMARSE físicamente – y padecer alguna forma de LOCURA Si SU actitud mental no cambia. Y en demasiados casos estas
emociones equivocadas provocan el HOMICIDIO literal de un semejante.
¿Homicidio en mesa en el hogar cristiano?
En cuanto a estas emociones erróneas de deseos desordenados y odio y codicia,
Dios nos amonesta: "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si
alguno ama al mundo, el amor del Padre no esta en él. Porque todo lo que hay en el
mundo, la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de
vida, no es del Padre, mas es del mundo" (1 Juan 2:15-16).
Ciertamente no hay ejemplo más dramático de la absorción y cultivo de los deseos
DESORDENADOS y la VIOLENCIA que el del cristiano de profesión absorbiendo –
hora tras hora – un verdadero DILUVIO de fornicaciones, adulterios, pleitos y
asesinatos que le presenta la pantalla de su televisor, o la sale de espectáculos del
barrio.
Jesús dijo: "Pero yo os digo que cualquiera que mire a una mujer para
CODICIARLA, ya adultero con ella en su corazón" (Mateo 5:28).
Y lo mismo es con el odio y la violencia y el homicidio. Si usted "mire" esta clase de
cosas noche tras noche y abriga estos pensamientos en su mente y en su corazón,
irremediablemente Serra CULPABLE, en espíritu, por lo menos, de las mismas
acciones con que satura su corazón y su mente.
¡Ya es tiempo de sacudir el letargo!
¡Ya es tiempo de que los cristianos que profesan serlo y las naciones dejen de
saturar sus mentes y corazones con inmundicia, violencia y crimen!
La desintegración de los principios espirituales
En un grado muy superior al que los mas de nosotros suponemos, nuestra
sociedad esta basada en un sistema de competencia, avaricia y egoísmo. Para
decirlo mas claro, esta basada en e espíritu de HOMICIDIO.
Usted nunca pensó en ello de ese modo, ¿no es así?
Pues bien, esa es la verdad, y es tiempo de que usted salga de dicho sistema, la
"Babilonia" de nuestra era (Ap. 18:4), antes de que el Todopoderoso intervenga y
aplique el CASTIGO correspondiente.
No hay aquí espacio suficiente para enumerar todas las formas concebibles de
homicidio a que se entrega regularmente el hombre moderno. Pero a nosotros nos
toca entender el principio del sexto mandamiento, y OBEDECERLO.
En negocios "respetables" frecuentemente se pasa por alto el daño acumulativo
que ocasiona a los seres humanos el uso de ciertos productos manufacturados. El
manufacturero y el anunciante por igual cierran sus ojos a lo que – en muchos casos
– los científicos RECONOCEN como grave peligro cuando ciertos productos se usan
regularmente.
"Es solo cuestión de negocios", dicen algunos en son de excuse.
Pero Dios dice que el primer y más importante "negocio" en nuestras vidas es
OBEDECER SU Ley de amor.
En el pasado, y en algunos casos aun en el presente, los patrones de algunas
industrias han obligado a sus empleados a trabajar bajo ciertas condiciones, o con
determinado equipo, o un numero exagerado de horas, A SABIENDAS de que un
cierto porcentaje de VIDA humana donada por Dios seria sacrificada en sus
operaciones mercantiles, por el afán de ganar mas dinero. Aquellos que piensan que
este es un homicidio "respetable" tendrán un abrupto despertar ante la impasible luz
del juicio imparcial de Dios.
Por su parte, los empleados modernos se han abanderizado en movimientos
sindicales. Ellos, como los patrones – literalmente han cometido HOMICIDIO para
conseguir lo que se proponen o para obtener todavía mas de lo que Dios describe
como "ganancia deshonesta". Para todos aquellos que leen y entienden, solamente
haremos eco de las palabras de Jesús: "El que tiene oídos para oír, oiga".
Otras violaciones personales
Hay centenares en nuestra sociedad que atentan contra sus vidas. Pero esto,
también, es violación al sexto mandamiento. Es DIOS quien da la vida – y ningún
hombre tiene el derecho de poner fin a esa vida donada por Dios, ni siquiera aquel a
quien Dios se la confió como administrador de la misma. Porque el que tal hace
rehúsa cumplir el propósito para el cual fue creado – y en efecto el cometer suicidio
es una de las formas más intensas de vituperar y BLASFEMAR al Creador mismo.
La nueva psicología de complacer al "ego" arrastra al hombre a otras formas de
homicidio. Millares de jovencitas cada año cometen crímenes, contra Dios y el
hombre, que son mas graves de lo que quizás muchas de ellas suponen. Queriendo
evadir responsabilidades o cubrir su vergüenza, incontables mujeres intencionalmente
apagan la vida del hijo aun no nacido que llevan en el seno. A dicha practica le llaman
provocación de abortos, lo cual a la vista del Todopoderoso que dio esas pequeñas
vidas, no es mas que consumado HOMICIDIO.
Lo que llaman "muerte por piedad", no es sino la simple resurrección de una
practica pagana muy antigua. Esta aprueba el "homicidio" medico de los pacientes
que sufren enfermedades incurables o dolores muy agudos.
Pero, una vez mas, los hombres que abogan por tales practicas han dejado a Díos
completamente fuera de la escena. No se detienen a pensar que Dios es REAL. Ellos
no piensan acerca de, Dios como de un ser REAL. Olvidan que Dios DA la vida – y
que solo El tiene el derecho de quitarla. En muchos casos ellos intencionalmente
hacen caso omiso del PODER divino para sanar cualquier tipo de enfermedad o
padecimiento.
Dios JAMÁS ha dado el derecho a los míseros mortales de practicar la llamada
"eutanasia" o "muerte piadosa". Quienes la practiquen serán reos culpables delante
del juicio de Dios ¡por HOMICIDIO!
Otro genero de homicidio es el que use la lengua como instrumento. En este caso
se encuentra el hombre que vilipendia, incrimina e irrita de tal modo a su prójimo que
lo enferma física y mentalmente y posiblemente lo arrastra a la muerte o el suicidio.
El apóstol Pablo describe la actitud de hombres así que han olvidado a Dios, con
las siguientes palabras: "Atestados de toda iniquidad, de fornicación, de malicia, de
avaricia, de maldad; llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de engaños, de malignidades; murmuradores, detractores..." (Romanos 1:29-30), y agrega que el
juicio de Dios señala a tales hombres como "dignos de muerte" (versículo 32).
Aquellos que vilipendian o exasperan a su prójimo hasta el punto de hacerle
miserable la vida y provocarle confusión mental, son CULPABLES de espíritu de
homicidio – y quizás de homicidio efectivo si sus acciones ocasionan la muerte de un
prójimo.
"La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus
frutos" (Proverbios 18:21).
El crimen más grande de la humanidad
Quizás el crimen internacional más monstruoso de la humanidad es el flagelo de la
guerra. A través de las edades millones de vidas humanas creadas a la imagen de
Dios han sido extinguidas en despiadada carnicería de guerras inútiles, necias,
ridículas que en los mas de los casos han fracasado totalmente en su intento de
lograr el propósito que decían perseguir.
El espíritu de la Ley de Dios conforme fue magnificada por Jesucristo es totalmente
opuesto a cualquier forma de guerra. Casi todos los en efecto grandes lideres
religiosos y políticos del mundo han reconocido la total FUTILIDAD de la guerra.
Antes de estallar la Segunda Guerra Mundial, el Papa Pío XXI declaro: "Todo se
gana mediante la paz; nada se gana mediante la guerra".
Uno de los mas respetados estadistas y lideres militares de nuestra era, el ya
difunto norteamericano, general Douglas MacArthur, hizo esta declaración: "Desde el
principio de los tiempos los hombres han buscado la paz... alianzas militares, velación
de poderes, ligas de naciones, todos a su vez fracasaron, dejando como única posible
senda el servirse del crisol de la guerra. Ahora la total destructibilidad de la guerra
torna inconsecuente esta alternativa. Ya nos jugamos nuestra ultima carta. Si no
inventamos un sistema superior y más equitativo, nuestro Armagedón estará a la
puerta. El problema es básicamente TEOLÓGICO e implica una renovación espiritual,
mas la elevación del carácter humano de manera que sincronicen con nuestros casi
incomparables adelantos en ciencia, arte, literatura y todos los progresos materiales y
culturales de los últimos dos mil años. Tiene que ser del espíritu si hemos de salvar la
carne".
La "ultima carta de la humanidad es ARREPENTIRSE del pecado de la guerra
antes de que la aniquilación humana desaparezca todo vestigio de vida en el planeta.
El general MacArthur reconocía que el problema que encaramos es teológico – es
un problema cristiano que implica el conocer realmente al DIOS verdadero, o, como lo
dijera el general ya desaparecido, ello implica "la elevación del carácter humano".
El más grande estadista de todos los tiempos fue Jesucristo. En su carácter de
heraldo y representante del gobierno o reino de Dios, El dijo: "Oísteis que fue dicho:
Amaras a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Mas yo os digo: AMAD A
VUESTROS ENEMIGOS, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os
aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen (Mt. 5:43-44).
En el mundo existe hoy en día gran cantidad de paganismo altamente estimado,
cultivado y atrayente, bajo el nombre de "cristianismo". Pero ¿puede aun este
paganismo sofistico encarar las diáfanas palabras de Jesucristo sin confesar que lavida del Salvador, sus enseñanzas, y su espíritu CONDENAN la esencia misma de la
guerra?
El flagelo de la guerra ha extinguido mas vidas prematuramente, ha ocasionado
mas dolor y sufrimiento, ha arruinado y frustrado mas hogares, y causado mas
desperdicio de tiempo y propiedades que ningún otro medio en la historia del hombre.
Y la guerra JAMÁS ha resuelto los problemas del hombre ni traído paz
permanente. Por lo contrario, lo que hace es generar mas guerra. Porque escrito esta
que "todos los que tomaren espada, a espada PERECERÁN" (Mateo 26:52).
La enseñanza de la Biblia
Jesucristo vino al mundo en calidad de mensajero del gobierno o reino de Dios. El
no participo en la política ni en las guerras de este mundo. Enjuiciado ante Poncio
Pilato cuando el pueblo demandaba su vida, Jesús dijo: "Mi reino NO es de este
mundo; si fuera mi reino de este mundo mis servidores pelearían para que yo no
fuera entregado a los judíos; ahora, pues, mi reino no es de aquí" (Juan 18:36).
Como ya lo asentamos, solamente DIOS quien da la vida tiene el derecho de
quitarla. Por lo tanto, solamente Dios tiene el derecho de hacer guerra. Y, como lo
enseño Jesús, Dios no ha determinado que sus hijos hagan la guerra a nombre de El
durante esta era.
Jesús dijo que sus siervos pelearían SI SU reino fuera de este mundo. Pero NO lo
es. Por lo tanto, las guerras emprendidas por los gobiernos o reinos de este mundo
son un abierto desafío al gobierno y el DOMINIO del Todopoderoso de quien procede
toda genuina autoridad.
El apóstol Pablo dijo a los corintios: "Pues aunque andamos en la carne, no
militamos [GUERREAMOS] según la carne " (2 Corintios 10:3).
Por conducto del apóstol Santiago, Dios indica que las guerras provienen del tipo
de espíritu exactamente opuesto al que El requiere de sus siervos. "¿De donde
vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras concupiscencias,
las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; tenéis envidia y
odio, y no podéis alcanzar; combatís y guerreáis; pero no, tenéis lo que deseáis,
porque no pedís" (Santiago 4:1-2).
Falta de verdadera fe
Los hombres no CREEN que Dios puede darles – individual y nacionalmente – las
posesiones materiales que desean y necesitan. En lugar de ello, suponen que deben
competir y pelear y HACER GUERRAS para obtener lo que quieren.
Cuando un agresor ataca, las gentes y las naciones de este mundo REHÚSAN
confiar en que Dios puede librarles como libro a Israel en el mar Rojo (Éxodo 14). Hoy
en día estamos divididos y confundidos en lo que concierne a nuestra lealtad
religiosa, política y nacional. No hay un Moisés moderno que nos diga: "El Eterno
peleara por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos" (Éxodo 14:14).
En lenguaje mas claro, diremos que no hay nación sobre la Tierra que realmente
conozca y confíe en el verdadero DIOS viviente como su protector sobrenatural en
tiempo de guerra.
Por lo contrario, aparentemente es más fácil gastar incontables BILLONES de
dólares y horas de vida humana en nuestro afán de protegernos a nosotros mismos.
Incontables millones de vidas quedan tronchadas, baldadas o arruinadas. Y millones
de jóvenes reciben instrucciones sobre como convertirse en verdaderos asesinos –
¡homicidas!
En efecto, una de las mas devastadoras acusaciones contra la guerra es que esta
origina el espíritu de violencia y HOMICIDIO en naciones enteras.
¡Con razón hay tanta violencia, crimen, adulterio y hogares truncados en la estela
de cada guerra! Mas que ninguna otra cosa, la guerra origina el espíritu de homicidio.
Y ese espíritu maligno esta cundiendo y agigantándose por todo el mundo hoy en día.
El gobierno de Dios terminara la guerra
Jesucristo vino a predicar las buenas nuevas del gobierno o DOMINIO de Dios.
Ese gobierno esta basado en los Diez Mandamientos – la Ley espiritual de Dios.
Jesús magnificó dicha Ley y demostró su intento espiritual y propósito. El enseñó
que con solo aborrecer a nuestro hermano, ya somos espiritualmente culpables de
homicidio. Jesús enseñó que los hombres deben OBEDECER las leyes de Dios y
prepararse para calificar en su reino, mediante rendición a Dios, a fin de que sus
leyes – su carácter – sea implantado en ellos.
Cuando el gobierno de Dios venga a la Tierra, lo cual será ya muy pronto, su LEY
saldrá como el patrón de conducta de todas las naciones (Miqueas 4:1-2). En ese
entonces, Dios y solo El hará la guerra para castigar a las naciones rebeldes con
perfecta sabiduría y justicia.
¿Y los individuos del mundo? "No alzara espada gente contra gente, no se
ensayaran mas para la guerra" (versículo 3). La guerra implica el cultivo del odio y la
practica de matar. En el reino de Dios los jóvenes ya no serán obligados a CULTIVAR
la actitud que es diametralmente opuesta a la regla de amor de la ley de Dios.
El ex presidente Eisenhower de los Estados Unidos dijo: "La esperanza de paz en
el mundo no descansa en campamentos armados y en oposición, sino en una idea.
La idea es el concepto de una REGLA DE LEY como medio de solucionar disputes
entre Estados soberanos". Ya sea que el ex presidente norteamericano lo
comprendiera o no, el señaló el hecho de que solamente el gobierno de Dios basado
en sus LEYES resolverá los problemas de los hombres y las naciones.
Pero mientras tanto, los verdaderos cristianos tenemos que trabajar y orar por la
venida del reino pacifico de Dios, y entender que el espíritu de guerra es el espíritu de
HOMICIDIO – y evitarlo con todas nuestras fuerzas.
Jesucristo y la guerra
Hablando frente a la Liga de las Naciones, el Dr. Harry Emerson Fosdick expreso
este pensamiento en una forma muy vigorosa: "No podemos reconciliar a Jesucristo
con la guerra – tal es la esencia del asunto. Es el desafió que hoy debiera sacudir la
conciencia de la cristiandad. La guerra es el pecado social más colosal y dañino que
aflige a la humanidad; es cabal e irremediablemente anticristiana; y en su total
método y efecto representa todo lo que Jesús no represento y no simboliza nada de
lo que El simbolizo; la guerra es una más clamorosa denegación de toda doctrina cristiana acerca de Dios y el hombre, que todas las jamás ideadas por los ateos
teóricos. Valdría la pena ver a la Iglesia Cristiana reclamar como suyo este tema
moral de nuestros tiempos, para verla una vez mas como en los días de nuestros
padres, izar un límpido estandarte contra el paganismo de este presente mundo y,
rehusando acallar su conciencia ante los estados beligerantes, poner el reino de Dios
por encima del nacionalismo y convocar al mundo a la paz. Eso no seria la negación
del patriotismo sino su apoteosis".
La esencia del asunto es que Jesucristo se opone al espíritu de homicidio en
cualquier forma. Rotundamente se opone a la guerra – ¡y un día El le dará fin para
siempre!
Jesucristo se opone a toda malicia y envidia y odio. Jesucristo enseñó la dignidad
del hombre y el carácter sagrado de la vida humana – "creada a la imagen de Dios".
Y el Padre de Jesucristo, el DIOS Todopoderoso que gobierna el universo desde
su bono en los cielos, es el Dios que, en una era de violencia y rebelión dice con voz
de trueno: "No COMETERÁS HOMICIDIO”.
Capitulo Vll
EL SÉPTIMO MANDAMIENTO
Es la “COMPATIBILIDAD SEXUAL” lo más importante en el matrimonio? En
esta era de hogares divididos, delincuentes juveniles y psicología moderna,
muchos dirán que la respuesta es un sonoro "sí".
Los matrimonios terminan – pero el sufrimiento y la angustia no cesan. Porque para
los niños habidos en esos hogares fracasados ese es solo el principio de sus años de
frustración y vacuidad.
¿Tiene el matrimonio un SIGNIFICADO real que el hombre moderno necesita
entender? ¿Hay acaso LEYES divinas y principios que puedan salvaguardar un
matrimonio cristiano y hacerlo feliz y con propósito?
El séptimo mandamiento
El Creador consagro dos de sus diez leyes espirituales – los Diez Mandamientos –
para proteger las relaciones del hogar y la familia. En este libro ya discutimos la
primera, o sea: "Honra a tu padre y a tu madre..."
La otra ley que gobierna directamente el hogar y la familia esta contenida en el
séptimo mandamiento: "NO COMETERÁS ADULTERIO" (Éxodo 20:14).
El Todopoderoso dio este mandamiento para proteger el honor y la santidad del
matrimonio. Inmediatamente después del sexto mandamiento que declara el carácter
sagrado de la vida humana, Dios entrega esta ley para salvaguardar el vinculo más
excelso que hay sobre la Tierra. Porque el matrimonio y el hogar son las BASES de
toda sociedad decente.
Las palabras del mandamiento, sin rodeos de ninguna especie, prohíben el
adulterio o sea la violación a los sagrados derechos del vinculo matrimonial. El
espíritu de esta ley evidencia el hecho de que toda conducta incasta durante la
soltería, constituye un daño al matrimonio ulterior, y la infidelidad antes del
matrimonio es violación al mandamiento al igual que el adulterio cometido después de
las nupcias.
En esta "permisiva" era moderna, es importante recordarnos que Dios ha
prometido pager con la pena de MUERTE a los transgresores del séptimo
Mandamiento. "El que cometiere adulterio con la mujer de su prójimo
indefectiblemente se hará morir, al adultero y a la adultera" (Levítico 20:10).
Y para reiterarlo, Dios dice en el Nuevo Testamento: "La paga del pecado es
MUERTE" (Romanos 6:23).
¿POR QUE es el pecado de adulterio tan grande como para devengar muerte, y, a
juicio de Dios, muerte eterna en el lago de fuego? He aquí la respuesta: La razón por
la que el adulterio se convierte en tan COLOSAL pecado a la vista de Dios, es que el matrimonio es de tal manera precioso, justo y santo, que POR NINGÚN MOTIVO
DEBE MANCILLARSE.
El significado del matrimonio y su gran PROPÓSITO en el plan de Dios a toda
costa debe darse a conocer en esta era de matrimonios desdichados y hogares
deshechos.
El propósito del matrimonio
Es imposible entender el verdadero significado del matrimonio sin entender
primeramente que las relaciones sexuales y el matrimonio son dadiva y mandato
divino. Dejar a Dios fuera de la escena – como lo esta haciendo la sociedad moderna
– es degradar la unión matrimonial a mero animalismo.
Note el PROPÓSITO de Dios al crear al hombre y su compañera: "Y dijo el Eterno
Dios [después de haber hecho solamente al varón]: No es bueno que el hombre este
solo; haréle ayuda idónea para él" (Génesis 2:18). Dios vio que el hombre estaba
INCOMPLETO de sí mismo, por lo que decidió hacerle una ayuda "idónea" – alguien
con quien el hombre pudiera compartir realmente su vida.
Luego Dios puso frente a Adán al resto de las criaturas vivientes y este le dio a
cada una su respectivo nombre. "Mas para Adán no se halló ayuda que estuviese
idónea para él" (versículo 20) No había otra criatura realmente COMO Adán – una
que pudiera compartir sus penes y alegrías, sus esperanzas y sus sueños.
Y fue entonces cuando Dios creo a la mujer formándola con carne y huesos de
Adán. "Y dijo Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta
será llamada Varona, porque del Varón fue tomada" (versículo 23).
Ahora Adán tenia ante sus ojos una criatura semejante a el, una persona con quien
podía compartirlo TODO. Un alma viviente creada para serle ayuda "idónea", y
esposa y compañera. Porque Dios dijo: "Por tanto, dejara el hombre a su padre y a su
madre, y allegarse ha a su mujer, y serán una sola carne" (versículo 24).
Dios nos hizo varón y hembra. Dios creó EL ACTO SEXUAL como algo bello y
santo que habría de usarse para su gloria. Y como lo acabamos de ver, Dios – no los
hombres, o las leyes o los tribunales humanos – instituyó el matrimonio.
De manera que el primero y primario propósito del matrimonio es hacer al hombre y
a la mujer completos. Cada uno esta incompleto sin el otro. El hombre por si solo no
estaba capacitado para cumplir el propósito para el cual Dios lo creo – no estaba apto
para aprender las lecciones de CARÁCTER que Dios determinó grabar en la mente
del hombre – por lo tanto, Dios creó a la mujer como una "ayuda" para el hombre. Y.
en la creación misma, Dios demostró que ellos habían de vivir juntos como esposo y
esposa en una unión carnal – para compartirlo TODO en esta vida, y así darles
significado a sus vidas y hacerlas completas por lo menos en el sentido físico.
El segundo propósito del acto sexual y el matrimonio es el engendrar y educar
hijos. Porque Dios había dicho al hombre y a la mujer: "Fructificad y multiplicad,
henchid la tierra, y sojuzgadla..." (Génesis 1:28).
El engendrar hijos trae la responsabilidad de protegerlos y educarlos. Un hogar
estable, y un matrimonio feliz, son indispensables para la buena crianza y educación
del niño. Y Dios ordena: "Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se
apartara de ella" (Pr. 22:6).
Ambos padres son responsables de la supervisión y crianza de sus hijos. Pero la
responsabilidad de cuidar y educar a los hijos minuto por minuto, hora tras hora recae
sobre la esposa, como que ella es la "ayuda" otorgada por Dios al esposo. El Eterno
Dios manda que las mujeres jóvenes aprendan "a amar a sus maridos y a sus hijos,
a ser prudentes, castas, CUlDADOSAS DE SU CASA buenas, sujetas a sus maridos,
para que la palabra de Dios no sea blasfemada" (Tito 2:4-5).
El hogar, la escuela del carácter
El hogar y la familia son las BASES de toda sociedad decente. Las lecciones de
carácter aprendidas en el hogar – paciencia, entendimiento, bondad – son todas
cualidades que Dios quiere en el hombre por la eternidad, y el vinculo de la familia es
el mejor terreno para cultivar esas cualidades.
Como en ningún otro sitio, las lecciones de decencia, lealtad, y sentido de
responsabilidad se aprenden en un hogar feliz y bien equilibrado.
De manera que, edemas de hacer completo al hombre y del engendramiento y
educación de los hijos, el tercer gran propósito el acto sexual y el matrimonio es
formar CARÁCTER en el individuo mediante el hogar y el vinculo familiar. El reino y la
ley de Dios están basado en AMOR. Jesús dijo: "Bienaventurada cosa es DAR antes
que recibir" (Hechos 20:35).
Para obedecer las leyes de Dios sobre el matrimonio, el hombre y la mujer tienen
que DARSE a sí mismos literalmente en cada fase y faceta de sus vidas.
Para demostrar que este principio debe practicarse en las relaciones sexuales así
como en otras, el apóstol Pablo manda: "Pague el marido a su mujer el debito
conyugal, y asimismo la mujer a su marido. La mujer no tiene potestad sobre su
propio cuerpo, sino el marido, y de la misma manera el marido no tiene potestad
sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os defraudéis el uno al otro, a no ser de
mutuo consentimiento por algún tiempo, para dedicaros enteramente a la oración; y
volved a estar juntos, no sea que os tiente Satanás por medio de vuestra
incontinencia" (1 Co. 7:3-5 Versión Moderna).
El acto material de unión corpórea es una deuda que cada cónyuge contrae con el
otro. Pero esta es una deuda de AMOR y es tan intima y santa que Dios a menudo la
bendice con una NUEVA VIDA.
El propósito divino en la atracción sexual es encender amor e intensificarlo hasta
producir la complete y mutua rendición de dos vidas.
El amor en su mas alto sentido es unión. La unión matrimonial es de mente,
corazón y cuerpo. Y el mandamiento de Dios santifica esta unión y le da carácter
sagrado, porque el Creador instituyo el matrimonio para que fuese la perfecta
expresión de este amor del hombre y la mujer.
El matrimonio representa a Cristo y su Iglesia
Al igual que todo lo ordenado por Dios, la unión matrimonial es SANTA. Es tan
santa que en su Palabra el Todopoderoso emplea dicha unión como tipo del vinculo
entre CRISTO Y SU Iglesia.
Note lo que dice Efesios 5:22-33: "las casadas estén sujetas a sus propios
maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, ASÍ COMO Cristo es cabeza de la Iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la
iglesia esta sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo"
(Versión Reina-Valera, Revisión 1960).
En este pasaje, Dios demuestra que en el hogar cristiano la esposa debe
someterse a su esposo quien es la CABEZA de ese hogar, y de la misma manera
debe aprender a someterse al Salvador, Cristo Jesús por toda la eternidad. En este
vinculo santo la mujer puede aprender la importante lección de COETERNA fidelidad.
Luego la Sagrada Escritura se dirige a los esposos: "Maridos, amad a vuestras
mujeres, así como Cristo amo a la iglesia, y se entrego a sí mismo por ella . . . así
también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que
ama a su mujer, a sí mismo se ama" (versículo 25, 28).
Jesucristo sirvió, ayudó, instruyó, protegió a su Iglesia, y más tarde SE ENTREGO
a sí mismo por ella. De la misma manera los esposos deben proteger, sustentar,
guiar, alentar, amar y DAR el bien a sus esposas.
El hombre cristiano debe ser la CABEZA de su hogar Con todo, el debe valerse de
esa posición para servir y para dar protección, dirección y felicidad a su esposa y su
familia. Y el Todopoderoso encomienda al hombre la responsabilidad de ser un buen
jefe y CABEZA de su hogar.
Por ser tan grandiosa la lección y tan sublime el propósito del matrimonio, Dios
dice: "Por esto dejara el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los
dos serán UNA SOLA CARNE" (versículo 31).
En la unión matrimonial, el hombre y la mujer son hechos UNO SOLO. La relación
entre ellos debe representar la eterna, amante y cumplida unión de Cristo y su Iglesia.
Por lo tanto, NADA puede interponerse entre ellos.
La lección del matrimonio debe enseñarnos FIDELIDAD eterna a Jesucristo como
nuestra Cabeza.
¿Cómo podríamos ser fieles al Dios viviente por toda la eternidad si egoístamente
REHUSAMOS ser fieles al cónyuge con quien estamos unidos en esta vida solo por
unos cuantos años – y aprender las lecciones de paciencia, bondad, longanimidad,
dominio propio, AMOR y FIDELIDAD en la sagrada unión del matrimonio?
La enseñanza de Jesucristo
Cada vez vemos mas claro por que Jesucristo enseño la cualidad OBLIGATORIA
del voto matrimonial.
Cuando los fariseos hipócritas preguntaron a Jesús por que Moisés permitió el
divorcio en los días del Antiguo Testamento, El contesto: "Por la dureza de vuestro
corazón os escribió este mandamiento; pero al principio de la creación, varón y
hembra los hizo Dios. Por esto dejara el hombre a su padre y a su madre, y se
juntara a su mujer, y los que eran dos, serán hechos UNA CARNE; así que no son
mas dos, sino una carne. Pues, lo que Dios junto, NO LE APARTE EL HOMBRE
(Marcos 10:5-9).
El divorcio genera mas divorcio. Si reflexionamos por un momento recordaremos
que la ahora muy común costumbre de conceder divorcios y luego segundas nupcias
a personas divorciadas era algo INAUDITO hace apenas cincuenta años. Los lideres
religiosos de ese entonces y anteriores a ellos advertían que si el divorcio se toleraba
una vez, no se hallaría freno para contenerlo y mantenerlo dentro de los limites entonces fijos o previstos. Hoy en día vemos cuanto tenia de VERDAD aquella
advertencia. Ahora contemplamos el triste y miserable espectáculo que presentan
una tercera parte y en muchas áreas LA MITAD de los matrimonios – un vinculo santo
y SAGRADO y perpetuo ordenado por el Todopoderoso – terminando en FRACASO
ante los tribunales de divorcios inventados por los hombres.
¿Y después del divorcio, que?
Según las estadísticas la mayoría de los divorciados buscan otro compañero, y
muchos encuentran un segundo o tercero y hasta un cuarto cónyuge para satisfacer
el deseo que DIOS determino que fuese satisfecho y canalizado y enaltecido en el
santo y sagrado matrimonio con el primero y único cónyuge – quien en los mas de los
casos aun vive.
Y las palabras del Cristo viviente TRUENAN: "Cualquiera que repudiare a su mujer
y se casare con otra, comete ADULTERIO contra ella; y si la mujer repudiare a su
marido y se casare con otro, comete ADULTERIO (versículos 11-12).
El matrimonio, unión que enlaza Dios
Ahora vemos que el matrimonio no es algo que simplemente " evoluciono"
mediante el razonamiento y la gradual civilización del hombre. Al contrario de lo que
muchos suponen, el matrimonio fue ordenado por el Creador DIOS. El ordeno el
matrimonio como una unión santa, que refleja la imperecedera FIDELIDAD entre
Cristo y su Iglesia.
Pero eso, siendo el matrimonio tan santo y SAGRADO a la vista del Todopoderoso,
cualquier forma de adulterio es ruin y PERVERSA.
El adulterio no es solamente una ofensa al cónyuge agraviado. Es también una
ofensa a su hogar y a sus hijos. Es una ofensa contra la sociedad – porque afecta las
bases mismas de toda sociedad decente. Pero, sobre todo, es una injuria a DIOS, e
irreverencia a una institución ordenada y santificada por El.
Note como Jesucristo magnifico la ley de Dios y la hizo santa: "Oísteis que fue
dicho: No adulteraras. Mas yo os digo que cualquiera que MIRA a una mujer para
codiciarla, ya adultero con ella en su corazón" (Mateo 5:27-28).
Jesús enseño que INFRINGIMOS el séptimo mandamiento cuando le demos
cabida y forma a pensamientos de codicia sexual hacia otra persona . La acción va
precedida del pensamiento . De manera que es parte de la formación de carácter
cristiano para toda persona temerosa de Dios aprender a guiar y canalizar sus
pensamiento LEJOS de toda codicia y deseos sensuales.
El crimen de la sociedad moderna
El sórdido énfasis que se le da a lo SEXUAL en la sociedad moderna es mas
terriblemente dañino de lo que la mayoría empieza siquiera a sospechar. No obstante,
esa insistencia por lo sexual esta penetrando tan profundamente en cada fase y
faceta de nuestra sociedad, que la mayoría ya se ha acostumbrado a ello y ni siquiera
se apercibe de lo que ocurre.
Los estilos de los trajes y demás prendas de las mujeres modernas subrayan una
cosa – la sexualidad. Los encabezados de los periódicos recalcan y explotan las
noticias que tienen que ver con actos sexuales. La mayoría de las revistas modernas continuamente hacen hincapié en la sexualidad, y muchos calculan que de no
aparecer el tono "sexual" en el titular de algún articulo anunciado en la cubierta, sus
ventas se reducirán.
A través de la televisión, periódicos, revistas y carteleras de anuncios, la
SEXUALIDAD se subraya marcadamente de muy variadas maneras. Mas que nunca,
muchos libros y novelas modernas están usando como tema simplemente la
sexualidad "en crudo". Y ahora que hemos entrado a la era de los "libros de bolsillo",
continuamente vemos anaquel tras anaquel repleto de estos agentes de corrupción
en nuestras librerías, farmacias, puestos de revistas y supermercados. En la cubierta
de estos librejos aparecen mujeres semi-desnudas en poses sugestivas y demás esta
decir que el titulo es casi siempre erótico e insinuante.
Este genero de propaganda es simplemente la forma más vil de degradar la
CORRUPCIÓN humana. Y no obstante, tal es el tipo de literatura, y publicidad y
artículos que esta INUNDANDO los mercados.
Por su parte las industrias que controlan los medios mas realistas que influencian y
mueven a las juventudes a actuar – el cine y la televisión – presentan un cada vez
más creciente numero de producciones cuyo tema es la SEXUALIDAD o la violencia,
o la combinación de ambos.
Pero la sociedad moderna esta pagando terrible CASTIGO por estos pecados y
abominaciones tan exageradamente difundidos. Cada vez es mayor el numero de
hogares ensombrecidos y arruinados por el adulterio de uno o ambos cónyuges. La
avalancha de divorcios sigue incontenible. Mas niños quedan abandonados sin el
amor y la dirección de ambos padres. Y las relaciones sexuales ilícitas antes del
matrimonio – practica que Dios denomina "fornicación" – se han convertido en algo
casi común entre la gente joven de la sociedad de hoy.
Y lo cierto es que todas y cada una de estas cosas constituyen violación al séptimo
mandamiento.
Los jóvenes que deprecian y degradan la felicidad de su futuro matrimonio
mediante relaciones sexuales ilícitas antes de casarse, no solo están dañando su
futuro en esta vida presente, sino forzando al Todopoderoso, por una necesidad
eterna, a excluirlos de su reino y la vida y la felicidad perpetua dentro del mismo (1
Co. 6:9). Porque ellos, juntos con los "abominables" y los "fornicarios", tendrán su
parte en el lago de fuego que es la MUERTE segunda (Ap. 21:8).
Obedeced al séptimo mandamiento
Dios da importantes consejos a todos aquellos que se ven tentados a cometer
fornicación o adulterio. En esta era de lascivia, de estimulación y codicia sexual,
resulta de inestimable valor ATENDER este consejo si se ha de entrar en el reino de
Dios y la vida eterna.
Dios dice: "Huid la fornicación" (1 Co. 6:18). El no dice deje d a su mente acariciar
ideas o deseos sexuales equivocados. No le dice que procure estar a solas con la
esposa de otro hombre o con una persona soltera que le provoque tentaciones
sexuales. El no dice que pro cure ver películas o leer libros que le estimulen
erróneamente el apetito sexual.
No, Dios le DICE que se retire de estas cosas lo mas lejos posible. El le manda
correr – HUIR – de la tentación que lleva al pecado sexual.
La sexualidad NO es un "juguete" con el que se puede jugar y experimentar. Debe
considerarse como una bendición de Dios en la sagrada y santa unión del matrimonio
que el Creador mismo ha ordenado. Siempre debe pensarse en ello con reverencia,
como que es una expresión de AMOR sin egoísmo en la unión cristiana que tipifica la
imperecedera FIDELIDAD de Cristo y su Iglesia.
Los casados o próximos a casarse, deben considerar el matrimonio como una
expresión de amor en el sentido de DAR – no ir buscando egoístamente el recibir y
adquirir. Deben anhelar un hogar y una familia como el campo de entrenamiento para
formar el CARÁCTER que mejor los capacitara para la vida eterna en el reino de
Dios. Una vez entendido esto, ellos deben luchar contra todo obstáculo que tienda a
hacerles desistir de su fidelidad, de su celo por crecer en paciencia, en entendimiento,
en bondad, y dominio propio, en sabiduría, en AMOR.
La intención de Dios es dar al hombre la bendición de poder DEPENDER en un
cónyuge fiel. Pero esa bendición no la tiene la mayoría de los matrimonios de nuestra
"científica" sociedad moderna. Y los temores, dudes, desconfianzas e inquietudes que
tal inseguridad genera, están afectando implacablemente las relaciones de los
humanos en todas las fases de la vida.
La generación actual necesita desesperadamente aprender la lección de perpetua
FIDELIDAD en el matrimonio y en el hogar. Necesita obedecer tanto la letra como el
espíritu del séptimo mandamiento de Dios: “No cometerás adulterio”
Capitulo VIII
EL OCTAVO MANDAMIENTO
VIVIMOS en una sociedad enferma y a punto de morir. Ya no sabemos cuales
son las virtudes autenticas. Nos hemos desmembrado de Dios. Como ya lo
vimos en los capítulos previos de este libro sobre los Diez Mandamientos de
Dios, la obediencia a la ley divina es EL CAMINO que lleva a la paz, la felicidad, y la
vida abundante.
Pero con nuestra cada vez más palpable desobediencia a las leyes vivientes de
Dios, estamos sufriendo los efectos en lo físico y también en lo espiritual. En la Ley
de Dios, lo más importante es nuestra CORRECTA relación con el Creador – relación
que cubren los primeros cuatro mandamientos – y la protección del hogar, la familia y
la vida humana en si – que cubren los tres siguientes mandamientos.
La rebeldía de la mente humana se manifiesta en la forma como las leyes humanas
han invertido este orden de importancia. En la hora presente los libros de estatutos
contienen mas leyes para proteger la propiedad que para proteger la vida humana, el
hogar y el verdadero culto a Dios.
Es cierto que no es dado a los seres humanos ni a los tribunales de hombres el
legislar sobre la autentica veneración al Dios viviente. Con todo, la espantosa
REALIDAD es que en nuestra sociedad moderna la carencia de respeto o culto al
Todopoderoso difícilmente se cuenta como pecado en la opinión publica.
¡Y este pecado de REBELIÓN es la raíz de muchos otros pecados!
Y así – a pesar de la multitud de leyes para proteger la propiedad – los hombres,
DESMEMBRADOS del verdadero Dios, ladinamente están cometiendo robos, en
formas por demás tortuosas, como nunca en la historia de la humanidad.
La proclamación del octavo mandamiento
Después de que el Omnipotente bono desde la cumbre del Monte Sinaí los
mandamientos que ordenan la autentica veneración que a El se le debe rendir, y las
leyes que protege las más sagradas relaciones humanas – el hogar, la familia, y la
vida humana en si, entrego el octavo mandamiento, o sea la ley divina que protege
toda clase de propiedad privada y las posesiones: "NO HURTARAS" (Éxodo 20:15).
Debido a que los hombres no piensan que el Dios Creador de este mandamiento
es REAL – no temen desobedecer su Ley – tenemos mas hurtos que nunca. Pero
también violamos el octavo mandamiento en centenares de formas mediante un
"desustanciado" sistema de moralidad.
Después de discutir sobre algún vil ardid para timar a sus competidores o a la
clientela, los ejecutivos se encogen de hombros y dicen: "Bueno, eso es meramente
cuestión de negocios".
O, tras de cometer algún fraude relacionado con medidas falsas, mala calidad o
anuncios desorientadores, el hombre de negocios dirá: "¿Que tiene de malo? De
todas maneras si yo no lo hago, alguien mas lo hará".
Cuando se defrauda al gobierno o se falsifican los informes del impuesto sobre la
renta, la frase común para acallar la conciencia de uno es: "Que ahora le toque sudar
al gobierno. De cualquier manera nos quite mucho dinero. ¿Que importa si en esta
ocasión no declaramos todas nuestras entradas?"
Si, ¿QUÉ IMPORTA? ¿Acaso también eso es "simple cuestión de negocios"?
Así es en efecto, pero esos son también negocios de DIOS – y El ha puesto en
movimiento una LEY declarando: "No hurtaras".
Cuando usted quebranta la LEY de Dios – esta lo quebranta a usted. Porque las
leyes de Dios son cosas vivientes, movientes como la ley de la gravedad. Cuando
usted las quebranta, el castigo es automático – y CERTERO.
El derecho de propiedad
De acuerdo con la Palabra de Dios y su Ley, solamente hay dos caminos rectos
mediante los cuales usted puede llegar a ser poseedor de algo.
El primero es mediante una dadiva gratuita de otra persona, o de Dios mismo. El
segundo es mediante el trabajo honrado que gana algo como legitima devolución.
Cualquier otro modo es robo – es despojar a otro de sus pertenencias.
El octavo mandamiento reconoce la adquisición legitima de la propiedad y prohíbe
el robo.
El octavo mandamiento también prohíbe el LATROCINIO internacional, que
practican las naciones confiscando y robando por la fuerza las propiedades y las
posesión es de otros. Y, para nuestra perenne vergüenza, TODAS las naciones son
CULPABLES de violar la ley de Dios en este respecto.
De acuerdo con los principios de la honradez, la tahurería es también una violación
al octavo mandamiento. El que se dedica al juego, ya sea por pasatiempo o en
negocios serios, se echa al bolsillo dinero por el cual no ha trabajado honradamente.
Roba al hombre de quien tome del dinero y viola la ley de amor de Dios.
No obstante, muchos que profesan ser "cristianos" juegan loterías, apuestas, y
demás, al son de MILLONES de dólares. Esta codicia de posesión sin trabajos ni
fatigas, este afán de adquirir algo a cambio de nada, es una escandalosa negación de
las enseñanzas de Cristo.
Y ya es bien sabido que donde abunda la tahurería inmediatamente el trafico de
narcóticos, la prostitución y el CRIMEN organizado alcanzan proporciones
astronómicas.
Los jóvenes están aprendiendo a ROBAR en forma organizada y exageradamente
extensa. Ellos no solo hurtan artículos de las tiendas, los talleres, las escuelas y hasta
las iglesias por millones, sino que regularmente organizan un intrincado sistema de
TRAMPAS cuando son sometidos a pruebas y exámenes en las escuelas y
universidades.
Debido a que generalmente ello no cause mucha alarma, dicha practica esta
creciendo en proporciones nunca vistas. Porque tal vez no se le ha dicho a la gente
joven que "cometer fraude" en los exámenes es obtener notes o grados ilegalmente –
y eso es ROBAR.
Es una directa violación al octavo mandamiento de Dios.
Robo organizado en la industria moderna
El industrial o el comerciante que use pesas y medidas falsas o mala calidad en
sus mercancías para engañar al publico, es tan CULPABLE de quebrantar el
octavo mandamiento como lo es el ratero común. Quien tal hace esta tratando de
adquirir mas que la legitima devolución por sus productos.
Considerando el exceso ilegal que espera recibir, trata de obtener ese algo extra a
cambio de NADA. El simplemente esta ROBANDO.
Con todo, solamente Dios sabe en cuantos millares de casos se practica este tipo
de ilegalidad y engaño.
Otro método de latrocinio que pocos toman en cuenta es la practica moderna de
cultivar y preparar alimentos. Los agricultores rehúsan dejar la tierra completamente
descansada cada siete años como Dios lo manda (Levítico 25:3-4), y además usan
fertilizantes químicos que roban al suelo los nutrimentos que producirían comestibles
sanos. Y es así como los alimentos producidos en estos campos desprovistos del
poder vital están siendo DESPOJADOS de las vitaminas naturales, los minerales y
los elementos alimenticios que Dios determino que tuvieran.
En efecto, a la gente que forzosamente consume estos alimentos le están robando
la salud, la vitalidad, y en algunos casos la vida misma. Prueba de ello la actual
afición por las vitaminas en píldoras y cápsulas, el gusto por el pan y la leche
"enriquecidos" con vitaminas "añadidas" artificialmente. Estas vitaminas artificiales –
que en muchos casos el cuerpo humano no puede utilizar – JAMÁS serian necesarias
si los alimentos que tomamos hubiesen sido cultivados y procesados propiamente
desde un principio.
La misma culpa recae sobre los elaboradores de productos alimenticios que
movidos por la codicia de "ganancia injusta" quitan los elementos sanos a los
comestibles que consumimos. O en millares de casos, les añaden "preservativos"
químicos que son absolutamente dañinos a la salud de quienes los consumen.
De mas esta decir que carecemos de tiempo y espacio en este libro para dar una
explicación completa de este principio. Pero es importante darnos cuenta de que
MILLONES de seres humanos en nuestra civilización "cristiana" están sufriendo los
efectos de las enfermedades y deficiencias de hechura humana. Estas enfermedades
han sido provocadas en parte por la ignorancia de las personas respecto de lo que se
debe comer, y en parte por el PECADO y la CODICIA de los manufactureros de
productos alimenticios que a sabiendas, se roban los elementos vitalicios de
nuestros alimentos.
Para todos aquellos que ROBAN en esta u otra forma similar, hay un día de
solemne JUIClO que se avecina.
Hurto mediante publicidad falsa
Uno de los grandes PECADOS comerciales de nuestra era es la practica común
del anuncio falso. Al consumidor se le hace creer que cierta "pastilla", por ejemplo, le
hará perder peso, aumentar peso, ganar virilidad, evitar la calvicie, etc., etc. Y. en la
mayoría de los casos lo que se asegura es una directa e intencional MENTIRA.
Semejante practica es, en efecto, ROBAR a la gente que pague su dinero con la
esperanza de lograr los resultados prometidos.
En muchos casos las victimas de estos gigantescos fraudes no solamente se ven
despojadas de su dinero, sino de su salud, su felicidad y la paz mental. Muchos
"respetables" hombres de negocio y lideres de la comunidad han logrado la posición
que tienen principalmente por medio de este tipo de engaño en masa y robot.
¡Ya es tiempo de que nuestras naciones y pueblos DESPIERTEN a la realidad!
Aunque al pecado se le puede dar la apariencia exterior de "respetable", recordemos
que DIOS es el verdadero JUEZ.
El Omnipotente dice: ''¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios?
No erréis que ni los fornicarios... ni los ladrones...heredaran el reino de Dios" (1 Co.
6:9-10). Para que ninguno mal entienda, cabe recordar aquí, que la voluntad de Dios
es que sus siervos prosperar en bienes materiales – siempre y cuando los ganen
honradamente, y no pongan todo su corazón en ello. El apóstol Juan escribió:
"Amado, yo deseo que tu seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud,
así como tu alma este en prosperidad" (3 Juan 2).
Riqueza manchada
Sin embargo, también debemos saber que cuando la riqueza del industrial llega a
empañarse por un innecesariamente elevado saldo de muertes en sus plantas o
fabricas, se convierte en ganancia mal habida – iY a la luz de la ley de Dios tal
hombre aparece como un LADRÓN, si no es que un criminal!
El principio que encierra el octavo mandamiento se quebranta vez tras vez en las
relaciones del capital y el trabajo. El apóstol Santiago fue inspirado para amonestar al
patrón deshonesto con estas palabras: "He aquí, el jornal de los obreros . . . el cual
por engaño no les ha sido pagado de vosotros, clama; y los clamores... han entrado
en los oídos del Señor de los ejércitos" (Santiago 5:4).
También es igualmente cierto y aun más en esta era de corrumpente sindicalismo –
que muchos obreros ROBAN a sus patrones, porque cobran su salario sin rendir todo
lo que les corresponde en trabajo honesto. ¡Y eso es ROBAR!
Muy frecuentemente el obrero dice a su compañero: "Mas despacio, amigo, si
sigues trabajando así de duro, todos tendremos que hacer lo mismo".
El octavo mandamiento del Todopoderoso tiene un mensaje para ambos, el capital
y el trabajo.
Al capital le dice: "Un justo salario por cada justo día de trabajo".
Al trabajador: "Un justo día de trabajo por cada justo salario de un día".
El mandamiento aplicado positivamente
En la carta a los Efesios quedo inscrita la aplicación definida, positiva del octavo
mandamiento: "El que hurtaba, no hurte más; antes trabaje, obrando con sus manos
lo que es bueno, para que tenga de que dar al que padeciere necesidad" (Efesios
4:28).
Por una parte, este pasaje condena el robot Y por la otra, el habito de trabajar y la
virtud de dar están delineados como el MODO DE VIDA que dicta la aplicación
positiva del mandamiento de Dios.
La propiedad y las posesiones han de ganarse mediante trabajo honrado – no
meramente con el fin de satisfacer deseos personales y necesidades – sin o para que
cualquier exceso sea DADO gratuitamente al hermano en necesidad .
Según el verdadero intento o "espíritu" de la Ley de Dios, el hombre no solamente
roba cuando despoja a otro de lo propio, sino cuando se rehúsa a trabajar para
compartir y DAR de sus ganancias a los necesitados.
El verdadero cristiano debe "compartir para las necesidades de los santos;
practicando la hospitalidad" (Romanos 12:13, Versión Reina-Valera, Revisión 1960).
Como hijos engendrados de Dios tenemos que llegar a ser semejantes a el. (Mateo
5:48). Y Jesús dijo: "Mi Padre hasta ahora obra y yo obro" (Juan 5:17).
El reino de Dios es un reino creativo, trabajador y productivo. Dios crea y obra a fin
de dar y compartir con otros sus obras y su creación.
El inspirado Santiago escribió: "Toda buena dadiva y todo don perfecto es de lo
alto, del Padre de las luces..." (Santiago 1:17). Y así la naturaleza misma de Dios –
que todos PRECISAMOS adquirir si hemos de poseer vida eterna – esta trabajando,
esta produciendo y DANDO. Esa naturaleza es el antitesis del robo en cualquiera de
sus formas.
La lección positiva del octavo mandamiento esta también condensada en estas
inclusivas palabras de Jesús el Cristo: "Bienaventurada cosa es dar antes que recibir"
(Hechos 20:35).
Si ayudados por el espíritu de Dios en efecto aprendemos a vivir por esas sabias
palabras, habremos en verdad cumplido el espíritu del octavo mandamiento: "NO
HURTARAS".
Capitulo IX
EL NOVENO MANDAMIENTO
ESTA ES la era de las "vanalidades". Es la era de la "mentira sofistica", del
patrón de moralidad con mas de una cara.
Esta es la era de lideres industriales y profesores universitarios con aspecto
de respetables perjurando en el banquillo de los testigos y hasta frente a las
instituciones de gobierno. Esta era presenta también el peculiar espectáculo de
millones de individuos que, creyendo en la evolución, pertenecen a iglesias que
nominalmente, por lo menos, creen en el Dios Creador, el Autor de la Biblia.
El Cristo de la Biblia condeno del todo a los HIPÓCRITAS de su tiempo. ¿Que diría
El de nuestra generación?
La sociedad viviendo una mentira
En su libro "Sexualidad, vicio y negocios", Monroe Fry habla de la aquiescencia de
las comunidades en aceptar el vicio cuando este acarrea ganancias indirectas a sus
honorables instituciones mercantiles . Su libro demuestra claramente lo que millares
de adultos rebuscados saben de sobra: que las iglesias "respetables" y los lideres
cívicos casi siempre están dispuestos y listos a respaldar el juego, la prostitución y los
narcóticos si así conviene a sus finanzas.
Ante la comunidad en general, aparecen como los pilares de la virtud y la
respetabilidad. Ante los procuradores de prostitutas, los agentes de narcóticos y los
autócratas de la tahurería, ellos están listos a efectuar "tratos por debajo de la mesa".
Están prontos a servirse de su influencia cívica o posición de importancia para
permitir que el vicio organizado y el crimen florezcan en su comunidad – siempre y
cuando ellos obtengan su "tajada" financiera.
En palabras claras, ellos están viviendo una MENTIRA.
La revelación del grado en que nuestra sociedad "cristiana" por entero esta basada
en este tipo de HIPOCRESÍA es absolutamente asombrosa. Pero a pesar de todos
los artificios es innegable que estamos pagando un severo castigo – porque estamos
quebrantando el noveno mandamiento de Dios.
En el presente libro dedicado a explicar los Diez Mandamientos, hemos visto que el
MAYOR pecado de todos es poner otra cosa en el lugar del verdadero Dios. Esto, a
su vez, conduce a la idolatría, a blasfemar el nombre de Dios, a quebrantar su
sábado, a despreciar a nuestros padres humanos, a cometer homicidio, adulterio y
robo.
Y exactamente el MISMO principio aplica al noveno mandamiento de Dios.
La proclamación del noveno mandamiento
"NO HABLARAS CONTRA TU PRÓJIMO FALSO TESTIMONIO” (Éxodo 20:16).
Solo el hombre que busca y testifica la verdad logra vivir asociado con Dios. Porque
de hecho, Dios es VERDAD.
Jesús dijo: "Tu Palabra es verdad" (Juan 17:17). Y otra vez: "Yo soy el camino, y
la VERDAD, y la vida" (Juan 14:6).
No importa cuantas faltas y debilidades tenga un hombre, sí tiene en su haber la
continua disposición a decir la verdad, a vivir abierta y verazmente lo que él es en
realidad, y a reconocer la verdad cuando le es revelada, ese hombre puede ser
respetado y ayudado a vencer sus debilidades personales.
La aplicación espiritual del noveno mandamiento es extensa. Considere: (1) Que
hay un Todopoderoso Dios viviente, muy personal, dueño del universo, cuyos
caminos y leyes son intrínsicamente "correctos". (2) Que por lo tanto, el hombre que
esta siempre dispuesto a decir la verdad y a reconocerla cuando le es revelada,
NECESARIAMENTE tiene que, en el decurso de su vida "convertirse" al verdadero
Dios y sus modos de ser.
Pero el hombre cuya palabra no es buena, que tiene el habito de MENTIR a otros y
a sí mismo posee un carácter y un proceso mental de tal manera TORCIDOS y
PERVERTIDOS que el JAMÁS podrá llegar a entender ni aun la verdad de Dios a
menos que se opere un verdadero "aseo general" en su mente.
Por eso es tan VITALMENTE importante entender que, aunque cierto hay entre los
seres humanos honradas diferencias de opinión sobre muchos asuntos, todos
debemos aprender a vivir y a hablar VERAZMENTE.
Sin embargo, la sociedad en que vivimos esta cada vez mas empapada de
falsedad , hipocresía y auto - engaño en muy variadas formas. Si alguna vez hemos
de formar el carácter de Dios – y heredar vida eterna – tenemos que considerar el
noveno mandamiento en cada una de sus ramificaciones – e imponernos la
OBEDIENCIA al mismo.
El peligro del falso testimonio
El noveno mandamiento protege a todo hombre decente y recto porque le ayuda a
resguardar su reputación. Quizás no hay pecado más despreciable que el de la
calumnia, la mentira inventada y divulgada con la intención de dañar al prójimo.
El ladrón se apropia artículos de orden material que pueden ser repuestos, pero el
testigo falso que calumnia puede robarle a uno la estimación y el prestigio que le
dispensan sus semejantes – y lo más probable es que le sea muy difícil vindicarse
del todo.
El hombre, por su naturaleza agresiva, se hace más culpable que la mujer en
incontables actos exteriores de pecado. Pero uno de los más comunes y degradantes
pecados entre las mujeres es el de propalar chismes y calumnias. ¿Cuantas vidas,
hogares y carreras se han arruinado a causa de tan abominable costumbre? ¡Quien
puede saberlo!
El apóstol Santiago fue inspirado por Dios para amonestarnos respecto al
descomedido uso de la lengua, con estas palabras: "La lengua es un fuego, un
mundo de maldad. Así la lengua esta puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de nuestro nacimiento, y ella misma es inflamada
del infierno" (Santiago 3:6).
La primera y básica aplicación del mandamiento es contra el falso testimonio en los
tribunales de justicia. A esto le llamamos perjurio. Es una ofensa criminal y muy
justamente así clasificada, porque la justicia debe basarse en la verdad.
Con todo, aun esta básica aplicación del mandamiento acusa con índice de fuego a
MILLARES de hombres y mujeres de nuestra sociedad que tienen el descaro de
invocar el nombre de Dios para dar testimonio de sus abyectas mentiras y sus
monstruosas distorsiones de la verdad. El desfile de testigos falsos que abiertamente
se exhiben ante los comités investigadores de los cuerpos legislativos o congresos de
casi todos los países es por sí solo una terrible parodia de la moral de nuestras
naciones – un trágico espectáculo para nuestros hijos. Porque ello revela toda una
sociedad de comerciantes, industriales, burócratas, lideres sindicales y hasta
profesores universitarios basando su vida en el engaño, la mentira y la HIPOCRESÍA.
Tal situación es más peligrosa de lo que muchos advierten. Porque ello significa
que hemos de desconfiar no solo de nuestros enemigos ya reconocidos, sino también
de los que profesan ser nuestros "amigos". Ello significa que MILLONES de horas y
dólares, pesos o pesetas tienen que invertirse en la tarea de "espiar" la honradez de
aquellos que tienen cargos en el gobierno, en los negocios, etc.; y eso engendra en
toda nuestra sociedad una actitud cinismo, desesperación y futilidad.
Y todo ello no es mas que el resultado de violar la LEY de Dios.
El valor practico de la honradez
El inmediato beneficio de poder depender en la palabra de un hombre no
solamente protegería a toda persona decente, y eliminaría millones de horas
desperdiciadas en la tarea de " investigar" repetidas veces cada declaración y
reporte, sino que prevendría el que hombres indignos ocupasen altas posiciones de
responsabilidad. Ello "limpiaría" literalmente nuestra sociedad.
¡Cuantos ejemplos tenemos hoy de NACIONES enteras sometidas a individuos
que han ascendido al poder solamente por su habilidad para embaucar y engañar a
su propia gente!
Por todo el mundo vemos surgir lideres políticos que prometen a sus seguidores
"algo por NADA". Valiéndose de propaganda artificiosa, el líder hace creer a su
pueblo lo que el de sobra sabe que es una solemne MENTIRA. Luego vienen largos
meses o años de incertidumbre, angustia, frustración, hasta que finalmente ocurre el
desastre y la VERDAD se aclara solo por la fuerza de las circunstancias.
Con marcada frecuencia los hombres son recomendados para asumir elevados
cargos – no por su integridad y aptitudes – sino por lo que en el momento parece
"oportuno" en los partidos políticos. Los lideres políticos que respaldan tales practicas
de cierto están "hablando falso testimonio" contra sus compatriotas. Están viviendo
una MENTIRA – a la vez que ayudando a mentir.
En el campo de la industria y los negocios, calcule el gran beneficio que traería al
publico el que cada compañía dijese realmente la VERDAD acerca de sus propios
productos y honradamente buscase servir al consumidor según sus necesidades. Los
resultados de tal honradez serian literalmente ASOMBROSOS.
¡Imagínese una sociedad donde cada marca de pasta para los dientes y cereales
para el desayuno, por ejemplo, fuese no simplemente una imitación o innecesaria
variación de otro, sino lo único y MEJOR de su particular especie, justamente
cotizado y verazmente anunciado! Aplique usted esto a cada fase de la sociedad y
tendrá algo muy cercano a la UTOPÍA.
Pero esto NO es una sugestión de ensueño o fantasía. Es simplemente la
BENDICIÓN que sobrevendría si la sociedad por entero real y literalmente obedeciera
el noveno mandamiento de Dios.
Si usted ha de vivir por siempre en la sociedad de Dios, El, quien le da vida y
aliento, le MANDA esto: "Dejad la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo;
porque somos miembros los unos de los otros" (Efesios 4:25).
Las bendiciones ilimitadas que resultarían de la obediencia a esta sempiterna ley
de Dios traspasan los limites de la imaginación. Cada pizca de propaganda, cada
fragmento de noticia en los periódicos, cada anuncio de cualquier producto, cada trato
comercial, cada conversación personal – todo estaría basado en la VERDAD.
Jesucristo indico de que forma habría de operar esta ley viviente para bendecir a
quienes le obedecieran del todo: “Y conoceréis la VERDAD, y la verdad os hará
LIBRES”(Juan 8:32).
Aplique el noveno mandamiento a su vida
La raíz fundamental de todo pecado es la VANIDAD. "Vanidad de vanidades, dijo el
Predicador; vanidad de vanidades, TODO vanidad" (Eclesiastés 1:2).
La mayoría de los hombres rechazan al Dios verdadero porque quieren ser
"dioses" ante sus propios ojos y ante los ojos de sus semejantes. Y eso es vanidad.
Todo pecado cometido por el hombre tiene sus raíces originales en este principio.
Y lo mismo sucede con toda forma de mentira.
Los hombres MIENTEN porque les concierne más la estimación propia y el sentido
de importancia que el bien de sus semejantes. Ellos hablan y actúan falsamente
porque semen la opinión de los hombres mucho más que la del Díos Omnipotente.
Las acciones diarias y las palabras de casi todos los hombres testifican
elocuentemente la verdad de lo antes dicho.
Como dijo Juan de los lideres religiosos de su tiempo: "Amaban mas la gloria de
los hombres que la gloria de Dios" (Juan 12:43).
Los hombres a menudo se avergüenzan de lo que ellos llaman "bancarrota" en los
negocios o en el sentido social. Ellos timarán, falsificaran y MENTIRÁN con tal de
evitar el "descrédito" – o tratar de en cubrirlo.
Pero desde el punto de vista de lo que es intrínsicamente "recto" – y de valor
eterno lo que ellos debieran temer es el PECAR. Porque ya lo dice el apóstol Pablo:
"Si Dios es por nosotros, ¿quien será contra nosotros?" (Romanos 8:31).
Jesús dijo: "Bienaventurados sois, cuando os vituperaren y os persiguieren, y
dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo" (Mateo 5:11).
Seria preferible que CESÁRAMOS DE PREOCUPARNOS por la opinión del mísero
mortal – y llegásemos a interesarnos en lo que piensa el DIOS Todopoderoso.
Entonces dejaríamos a un lado toda forma de hipocresía en los negocios, en la vida
social, en la política si, en nuestros afanes religiosos y científicos.
Recuerde que muchos de los que este mundo engañoso condeno recibieron la
bendición de Dios y son herederos de vida eterna. ¡Jamás olvidemos que mediante el
pecado de falso testimonio y mentira fue ASESINADO Jesucristo! "Porque muchos
decían falso testimonio contra él, mas sus testimonios no concertaban" (Marcos
14:56).
Dado que por la vanidad los hombres quieren creer lo que es "popular" en el
momento, se engañarán a sí mismos y a sus asociados, aceptando como ciertas las
teorías religiosas y científicas que NO TIENEN BASE ALGUNA en hechos reales.
Dios nos amonesta contra tales HIPÓCRITAS, diciéndonos: "Porque manifiesta es
la ira de Dios del cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen
la verdad con injusticia" (Romanos 1:18). Los hombres detienen o ahogan la verdad,
porque prohíben la publicación y revelación de la misma.
Dios condena a quienes sabiéndolo, ocultan o DETlENEN la verdad acerca de la
existencia de un Creador y su propósito sobre la Tierra. Dios dice que los varios
filósofos y científicos de este mundo "no tienen excuse" al negar que El literalmente
CREO el universo y ahora lo gobierna con su poder (versículo 20).
Los más de los científicos y teólogos que creen en la diabólica teoría de la
evolución debieran estar mejor enterados. Algunos de ellos lo están, pero se
conforman a los deseos de los hombres, y siguen viviendo una MENTIRA.
Dios dice que "no tienen excusa".
Y en la misma categoría están aquellos ministros y estudiantes de la Biblia que
continúan enseñando y practicando lo que DE SOBRA RECONOCEN como
creencias y costumbres paganas que Dios condena en su Palabra. En demasiados
casos, ellos saben la realidad.
Ellos "no tienen excusa".
La continuada enseñanza de estas MENTIRAS fundamentales de carácter
científico y espiritual está CEGANDO a las mayorías en el mundo, impidiéndoles ver
la verdadera naturaleza de Dios así como su verdadero plan y propósito aquí en la
Tierra. Este es el TERRIBLE efecto de hablar falso testimonio: auto-engaño y
MENTIRA.
Porque mientras los supuestamente "cultos" lideres sigan engañándose a sí
mismos y engañando a otros acerca de la existencia misma y el poder y el plan de
Dios, nuestra civilización está CONDENADA A LA EXTINCIÓN.
Vivamos por la verdad
Así pues, en su vida personal, aprenda la importancia de decir la verdad, creer la
verdad, vivir la VERDAD. TENGA CUIDADO de no basar su vida entera en una serie
de MENTIRAS – ya sean estas personales, políticas, científicas o religiosas.
Recuerde que es la VERDAD la que le hará libre (Juan 8:32).
En su conversación personal, vigile sus palabras cuidadosamente. No siempre
tiene que decir todo lo que sabe. Pero cuando hable, que sea la VERDAD. Recuerde:
"La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus
frutos" (Proverbios 18:21).
Jamás olvide que el hombre es tan bueno como lo es su palabra. Si el hombre se
convierte en un mentiroso habitual, es casi imposible que alguien le ayude – porque
cualquier cosa que diga o haga, puede ser simplemente un engaño más.
Una de las cualidades básicas del carácter de Dios es que El es VERDAD. Si no
pudiésemos depender de la Palabra de Dios, no habría real seguridad de perdón de
pecados pasados, ni de presente ayuda en tiempo de necesidad, ni de futuro
galardón y vida eterna.
Aunque Dios tuviese infinito amor y extraordinaria sabiduría y poder – pero su
Palabra y sus promesas no fuesen de fiar –¿QUÉ SERIA DE USTED?
¿Había pensado en ello antes?
Lo diametralmente opuesto al carácter de Dios es el carácter de Satanás el Diablo.
Como lo revelo Jesucristo: "Cuando [Satanás] habla mentira, de suyo habla; porque
es MENTIROSO, y padre de mentira" (Juan 8:44).
A todos los seguidores de Satanás en su renuencia a vivir según la verdad, les
espera un espantoso destino: "a los temerosos e incrédulos... y a todos los
MENTIROSOS, SU parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la
muerte segunda" (Apocalipsis 21:8).
Recuerde que no hay mentiras "blancas". A la vista de Dios todas son NEGRAS.
Las verdades a medias, las distorsiones y el engaño, a todos por igual los condena la
Palabra de Dios.
Jesús dijo: "Tu palabra es VERDAD" (Juan 17:17). Vivamos por esa inspirada
Palabra, a fin de heredar vida eterna en el reino que está basado en lo que es
literalmente cierto y recto .
Tal es el mensaje del noveno mandamiento: "No HABLARAS CONTRA TU
PRÓJIMO FALSO TESTIMONIO .
Capitulo X
EL DÉCIMO MANDAMIENTO
SABIA usted que cuidadosos escrutinios efectuados recientemente revelaron
que los problemas económicos que acosan a la mayoría de las familias No
son el efecto de sueldos bajos o raquíticos? Por el contrario, se comprobó
que dichos problemas son el resultado directo de sobreextender un sueldo
normalmente adecuado en la compra de lujos y placeres personales, mas el
pernicioso habito de comprar en abonos fáciles.
"Compre ahora y pague después", dicen los anuncios.
¿Pero en efecto NECESITA usted comprar ahora lo que la publicidad le sugiere?
¿Y esta usted SEGURO de poder "pagar después"?
Una sociedad basada en la codicia
"Hay que mantenerse al nivel del vecino", dice el dicho.
Por todas partes se ven apremiantes anuncios alentando esta idea. Se hace
aparecer como "anticuado" o erróneo el no luchar y competir y CODICIAR todas las
posesiones materiales que posee el vecino.
La idea moderna es: "APODÉRATE de cuanto puedas mientras tengas
oportunidad".
El incesante apremio por "sobresalir" – lo cual usualmente significa adquirir más
dinero y propiedad material – se ha convertido en cosa de idolatría. Está CEGANDO
las mentes y los corazones de millones impidiéndoles ver la vida feliz y abundante
que Dios quiere para ellos.
Hace unos años la popular gaceta religiosa titulada "El feligrés canadiense",
publico un sobrio articulo en el que revelaba el efecto que esta idolatría material
produce en los cristianos africanos que estudian en los Estados Unidos y el Canadá.
En cierta ocasión uno de dichos jóvenes dijo: "Antes de venir a este país a cursar
mis estudios yo era un buen cristiano. Mi anhelo era convertirme en un medico
misionero. Pero ahora soy ateo.
"¿Por qué?", le pregunto sorprendido su interrogador.
"Porque desde que vine aquí, he descubierto que el hombre blanco tiene dos
dioses. Uno acerca del cual nos enseña y otro a quien él ore. En la escuela de la
misión me enseñaron que las doctrinas tribuales de mis antepasados quienes
adoraban imágenes y creían en hechicerías eran erróneas y casi absurdas. Pero aquí
ustedes adoran imágenes más grandes – carros y artículos eléctricos. Francamente
yo no veo la diferencia entre lo uno y lo otro".
¿Asombroso?
No debiera serlo. Salvo que la mayoría de la gente se pega tanto a sus pecados
que le es imposible verlos.
Vivimos en la sociedad que se dice "cristiana", pero que esta basada en la
CODICIA y la ambición de poseer mas y más cosas materiales.
El frenético esfuerzo por competir con otros y "destacar" es el origen no solamente
de la mayoría de los problemas económicos, sino la real causa de muchas
enfermedades físicas y mentales, de hogares divididos y vidas frustradas.
Lo más grave de todo esto es que semejante forma de idolatría casi no deja
tiempo, fuerza ni deseo de llegar a conocer al DIOS verdadero – cuyos caminos y
leyes vivientes por si solos traerían verdadera paz y gozo internos.
La proclamación del décimo mandamiento
Al estudiar los mandamientos precedentes, vimos que cada problema y sufrimiento
en nuestra vida individual y nacional es ocasionado directamente por
DESOBEDIENCIA a uno o más de los Mandamientos de Dios. Hemos visto que la ley
espiritual de Dios, los Diez Mandamientos, revela EL CAMINO a la paz, la felicidad, la
prosperidad – todo lo que el hombre realmente desea.
Pero el hombre usualmente quiere adquirir estos resultados a su manera – la
manera EQUIVOCADA. Y por eso sufre.
Los mas de los hombres yerran al no darse cuenta de que los Diez Mandamientos
son leyes vivientes, movientes, ACTIVAS – como la ley de la gravedad. Son leyes
automáticas. Cuando usted las quebranta, ellas lo quebrantan a usted.
Y lo mismo es con el final mandamiento de la ley de Dios. Aunque este sea
quebrantado sin que lo lleguen a saber otros seres humanos, el castigo por su
violación es absolutamente INFALIBLE. La generación actual, como ninguna otra,
necesita entender y aplicar este mandamiento en su vida personal y social.
“NO CODICIARAS LA CASA DE TU PRÓJIMO, NO CODICIARAS LA MUJER DE
TU PRÓJIMO, NI SU SIERVO, NI SU CRIADA, NI SU BUEY, NI SU ASNO, NI COSA
ALGUNA DE TU PRÓJIMO” (Éxodo 20:17).
De todos los mandamientos, el décimo se refiere más específicamente a las
relaciones del hombre con el hombre.
La fuerza del mandamiento yace en estas palabras: "de tu prójimo... de tu prójimo...su... su... su... su... tu prójimo." Este es un séptuplo que protege los intereses del
prójimo.
No es malo desear lícitamente una esposa, o un sirviente, o un buey o un asno.
Pero cuando el objeto admirado está legítimamente fuera del alcance de quien lo
admira, la admiración transformada en deseo de posesión, quebranta el
mandamiento.
Aunque este mandamiento trata más obviamente con relaciones humanas y físicas,
el requisito espiritual del mismo es en ciertas maneras más rígido que cualquiera de
los que le han precedido. Este mandamiento regula hasta los pensamientos de la
mente y el corazón del hombre.
Los más de los hombres miran el pecado como algo exterior o de tipo físico. No se
dan cuenta de que el CARÁCTER justo y santo que Dios se propone formar en
nosotros demanda que aun nuestros pensamientos sean purificados del todo hasta
llegar a pensar como Dios piensa.
La acción va seguida del pensamiento. Usted es lo que usted piensa.
Si usted secretamente rechaza las normas de Dios y sus caminos, si en su corazón
codicia algo que no puede ni habrá de llegar a poseer legítimamente con su
bendición, entonces – tarde que temprano – esta rebelión mental exteriorizará el
PECADO. Luego las acciones procederán a contender contra Dios y a desafiarlo – a
quebrantar su Ley – porque eso es lo que los pensamientos han venido haciendo
desde un principio.
Este mandamiento penetra toda la "cristiandad superficial" y revela si en verdad el
individuo ha rendido su VOLUNTAD a su Hacedor. Es un principio escudriñador e
imponente. Pero es un mandamiento que usted debe aprender a OBEDECER Si
alguna vez ha de recibir vida eterna y gloria en el reino de Dios.
Obviamente –cuando toda la eternidad está implicada –Dios no dará vida eterna a
uno que en su mente y corazón desdeñe el carácter y el modo de vida que El se
propone formar en todos aquellos que integren su reino. De manera que cuando
determinemos hacer tratos con el Dios verdadero, hemos de dejar a un lado las "
tonterías " y no seguir en ganándonos más en lo tocante a la religión. Porque, o bien
llegamos a AMAR al Creador Dios y sus caminos y leyes con todo nuestro ser. o
automáticamente empezaremos a resentir su autoridad y gobierno sobre nuestras
vidas.
Allí es donde entra el décimo mandamiento. Porque demuestra la autoridad de
Dios aun sobre nuestros íntimos pensamientos. Nosotros debemos aprender a pensar
como Dios piensa.
"Haya, pues, en vosotros este sentir [modo de pensar] que hubo también en Cristo
Jesús" (Filipenses 2:5).
Mediante el Espíritu de Dios en nosotros, tenemos que pelear la batalla de la fe –
subyugar la codiciosa naturaleza humana que está en nosotros – y finalmente triunfar
"cautivando TODO intento a la obediencia de Cristo" (2 Co. 10:5). Esta es la META
final del verdadero cristiano – que será alcanzada plenamente en la resurrección.
Pero durante esta vida hemos de CRECER en el carácter de Dios. Tenemos que
aprender como lo hicieron los justos de antaño, Enoc, Noe, Abraham y otros siervos
del Altísimo, a "caminar con Dios". Debemos andar en su senda – hacer lo que El
hace –pensar como Él piensa.
¿Y como lograrlo, si la mente normal del hombre está llena de egoísmo, vanidad,
envidia, codicia, odio, lujuria –completamente CORTADA de los caminos y
pensamientos de Dios (Isaías 55:8, 9)?
Eso seria imposible sin que se operase en nosotros un cambio de mente. Por eso
Jesús recalco la importancia de hacer cambiar, convertir y limpiar nuestras mentes
cuando dijo: "Bienaventurados los de limpio corazón porque ellos verán a Dios"
(Mateo 5:8).
¿Cuál es nuestra posición?
Especialmente desde la Segunda Guerra Mundial, nuestra sociedad vive la vida
con más apresuramientos. Estamos siempre de prisa por hacer más dinero. Tenemos
prisa por divertirnos, por SACARLE el mayor partido a la vida. Por muchos medios se
nos enseña que hemos de competir con nuestros semejantes para ganar posiciones
sociales y superioridad material.
Hemos llegado a ANSIAR lujos materiales que en algunos casos eran
completamente desconocidos hace apenas dos generaciones. Se nos urge a gastar
más de lo que ganamos – que hagamos más de lo debido. "Usted se lo debe a sí
mismo", dice el artificioso anuncio, dándole la idea de que usted es un tonto si no
compra un carro más grande, si no come en un restaurante más lujoso, si no hace
viajes más prolongados y más costosos.
Se insiste en que el individuo procure para sí más posesiones, y el acento recae
marcadamente sobre el EGO.
En términos nacionales, encontramos que los países del mundo pelean y MATAN
debido a esta misma actitud del corazón. "¿De donde vienen las guerras y los pleitos
entre vosotros? ¿No es de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en
vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis
alcanzar; combatís y guerreáis, y no tenéis lo que deseáis, porque no pedís".
(Santiago 4:1-2).
Muy a menudo el capitalista codicia más dinero del que puede obtener fácilmente
pagando salarios justos, y movido por esa codicia ROBA a sus empleados,
pagándoles salarios bajos, y empleando lo menos posible en el mejoramiento de las
condiciones de trabajo y seguridad de sus empleados.
De la misma manera, el trabajador moderno – a menudo mal guiado por lideres
sindicales sin escrúpulos – aprende a CODICIAR más dinero del que puede ganar
honradamente. Mediante presión organizada y trampería política, se supone que
puede obtener algo a cambio de nada.
Eso es QUEBRANTAR el décimo mandamiento. Es dañar no solamente al hombre
que así procede, sino destruir la capacidad y suficiencia de su nación para competir
eficazmente en el mercado mundial de intercambio.
La nación cuya gente practica esta forma de CODICIA e hipocresía acabará en
"bancarrota".
¿Por que se dedican al juego y a la lotería millones de individuos en todas las
naciones? No es ciertamente por el deseo de producir cosas buenas para beneficio
de sus semejantes, y así ganar honrada y orgullosamente su pan cotidiano. No, lo
hacen movidos por el deseo básico que mora en el hombre de conseguir algo por
nada – la CODICIA de recibir recompensas que no ha ganado legítimamente.
¿Por que los que se dicen "autores" escriben novelas baratas basadas en mera
inmundicia, obscenidad, estupideces y muchachadas? ¿Por que las editoras
imprimen esa corrupción que degrade las emociones humanas del amor, la bondad y
el idealismo a un nivel inferior al de las bestias irracionales?
¿Lo hacen movidos por el deseo de servir a Dios y a sus semejantes, para dar algo
digno y útil a cambio de las bendiciones que un buen ingreso monetario hace
posibles?
La respuesta, por supuesto, es que la "literatura" obscena no es más que el
resultado de una forma de CODICIA particularmente viciada y PERVERSA – un
deseo egoísta de "apropiarse" las cosas buenas de la vida sin tener que DAR algo
bueno en cambio.
Mire a su alrededor. Hallará una sociedad literalmente FUNDADA en este principio
egoísta.
Si sus ojos están realmente abiertos, no le será difícil topar con centenares de
ejemplos de CODICIA en nuestra sociedad. Pero tenga el valor de ver su propia
codicia también. Este dispuesto a arrepentirse de ello y solicite de Dios el amor y la
fortaleza que se requieren para vencer la codicia.
La solución de Jesucristo
Nuestra generación NECESITA estas palabras del Hijo de Dios: "Mirad, y guardaos
de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los
bienes que posee" (Lucas 12:15).
¿Pudo captar esas palabras? Su verdadero éxito y felicidad en la vida, dijo Cristo,
NO puede en efecto medirse según lo nuevo y poderoso que sea el carro que usted
conduce, la calidad de su casa, la ropa que use, o los alimentos que consume.
La felicidad es un estado de la MENTE. Es algo que viene cuando usted posee el
Espíritu y la mente de Cristo dentro de su mente.
Jesús dijo: "Las zorras tienen cuevas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del
Hombre no tiene donde recline la cabeza" (Lucas 9:58). El amor, gozo y paz que
Jesús ejemplifico venia de su afición a dar y SERVIR – no de ninguna cosa material
que El pudiera "apropiarse".
Jesucristo, el Hijo del hombre, pudo vencer la vanidad humana y la codicia porque
El puso el servicio de Dios MUY POR ENCIMA de cualquier otra cosa. Tras de decir
como los inconversos procuran –y se afanan – por cosas materiales y comodidades,
entrego este mandamiento: "Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y
todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:33).
Los mandamientos se eslabonan
Y así, al llegar a este punto, el ultimo mandamiento le da la mano al primero.
Porque si usted procura ALGUNA COSA contraria a la voluntad de Dios, usted
codicia. Si en su mente y corazón usted codicia y ansia algo más que obedecer al
Creador y recibir sus bendiciones, ese algo se convierte en un ÍDOLO para usted.
Codicia... es IDOLATRÍA (Col. 3:5).
Entonces, cualquier cosa que usted idolatre ocupa en su mente el lugar del
verdadero Dios. Y usted QUEBRANTA el primer mandamiento que dice: "No tendrás
dioses ajenos delante de mí" (Éxodo 20:3).
El apóstol Pablo dijo: "¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para
obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o
sea de la obediencia para justicia?" (Romanos 6:16, Versión Reina-Valera, Revisión
1960).
Cuando usted empieza a codiciar cosas materiales usted les "sirve". Gasta su
tiempo, su energía, su dinero en ellas.
En tal situación, usted no tiene tiempo ni energía para ESTUDIAR realmente la
Biblia, o para dedicar una hora en ferviente ORACIÓN delante del Ser que le da la
vida y el aliento. Y descubre que se ha vuelto "tacaño" y envidioso del dinero que le
debe a su Hacedor para financiar la proclamación de su verdad.
Por este simple proceso, las cosas materiales que codicia y ansia se convierten en
su "DIOS". Porque usted en verdad les sirve y las adora – y se encuentra conque en su vida no le queda mucho tiempo, ni energía ni dinero para SERVIR al Dios
verdadero con todo su entendimiento, toda su fuerza, y su corazón.
¿Lo ve usted?
La codicia es CRUEL Y MALIGNA – porque corta al individuo de la asociación, las
bendiciones y el amor del gran Dios de los cielos que hizo TODO cuanto existe – y
cuyo propósito es que esta creación material se use en su servicio y para su gloria.
Y, en la vida diaria, la codicia viola el principio básico del CAMINO DE VIDA
señalado por todos los mandamientos de Dios y Jesucristo mismo. Jesús abrevio este
principio cuando dijo: "Bienaventurada cosa es dar antes que recibir" (Hechos 20:35).
Si usted lucha y se esfuerza por ver cuanto más puede dar a otros y SERVIRLES,
encontrará el verdadero camino a la felicidad y a la vida eterna. Para ello usted tendrá
que pedir a Dios su ayuda y su Espíritu. Pero encontrará que esta actitud positiva es
la única forma de poder guardar el décimo mandamiento.
Si aprende a servir a sus semejantes con sinceridad, amor e inteligencia, y a servir
y ADORAR al verdadero Dios, sentirá que en efecto ha cumplido algo digno en esta
vida y su GOZO será indescriptible. Y en el Mundo de Mañana usted recibirá vida
eterna y gloria en un gobierno divino basado literalmente en el principio del AMOR, de
la generosidad del gozo de servir y contribuir a la imperecedera felicidad de otros.