LA FIESTA DE LAS TROMPETAS

 
 

 

"Y HABLÓ EL ETERNO… diciendo:… En el mes séptimo, al primero del mes, tendréis día de reposo, una conmemoración [no una sombra] al son de trompetas, y una santa convocación. Ningún trabajo de siervos haréis" (Levítico 23.23-25).

Aquí se figura el siguiente gran acontecimiento en el plan de redención de Dios, cuando Cristo vendrá de nuevo entre nubes, con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios (1 Tesalonicenses 4.14-17). Será "a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros [todos] seremos transformados" (1 Corintios 15.52).


Si Cristo no regresara a resucitar a los muertos, entonces jamás ganaríamos la vida eterna. Si no existe la resurrección, "entonces también los que durmieron en Cristo perecieron" (1 Corintios 15.18).


Al sonar la séptima y última trompeta, Cristo intervendrá directamente en los acontecimientos mundiales (Apocalipsis 11.15-15). La trompeta es símbolo de guerra. Cristo vendrá en una época de guerra mundial, ¡época en que las naciones estarán airadas! Una vez terminada la obra de segar las primicias (figurada en el Pentecostés) al final de la era actual, entonces Cristo comenzará a reedificar el tabernáculo de David (Hechos 15.16) y alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo (Isaías 11.11), para buscar y reconocer a sus ovejas perdidas que los ministros de las iglesias no han buscado ni salvado durante este período (Ezequiel 34.1-14).


¡Entendamos exactamente cuándo esto tendrá lugar! "Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos [Israel]… y adorarán al Eterno en el monte santo, en Jerusalén" (Isaías 27.13).


¿Cuándo será reunida Israel? Al son de la trompeta, a la segunda venida de Cristo. Muchas iglesias, por haber olvidado la fiesta de las trompetas, creen que el regreso de una parte de los judíos a la Tierra Santa y el establecimiento de la nación hoy llamada Israel constituyeron el cumplimiento de esta profecía.


El próximo gran suceso en el plan de redención será la intervención directa de Cristo en los acontecimientos mundiales.


Y quizás esta gloriosa segunda venida tenga lugar, cualquiera que sea el año, en este mismo día de la fiesta de las trompetas. ¿Quién lo sabe? No podemos asegurarlo; sin embargo, la posibilidad existe. La crucifixión tuvo lugar el día de la Pascua. ¡Ese día precisamente! El Espíritu Santo vino para escoger las primicias de la salvación el día de Pentecostés. Si los 120 discípulos no hubiesen observado aquel sábado anual, si no se hubiesen reunido en convocación santa ¿podrían haber recibido la bendición que es la presencia interior del Espíritu Santo? Jesús nos advierte repetidas veces que estemos atentos a su regreso. ¿Será posible que si no estamos observando la fiesta de las trompetas tal como la Iglesia de Dios estaba observando el Pentecostés en el siglo primero, no estaremos listos y no podremos subir a recibirlo? Esto es algo que, desde luego, no afirmamos. No podemos afirmarlo. Pero sí planteamos la pregunta. ¿No es una posibilidad? Accedamos humilde y voluntariamente a caminar obedientemente en la luz.

La fiesta de las trompetas es días de gozo - y es santo para el Señor, lo mismo que el sábado semanal (Nehemías 8.2, 9-12).

para leer el artículo completo acerca de las Fiesta Santas de Dios pincha el siguiente vínculo