La mayoría de las iglesias enseñan que Cristo
llevó a término el Plan de Redención al ser crucificado.
Pero la muerte de Cristo fue sólo el primer paso en el extraordinario
plan de Dios para la regeneración del hombre. Encontramos la eficacia
de este gran sacrificio por primera vez en el Edén, cuando Dios mató
un cordero para cubrir con pieles la desnudez (símbolo del pecado) de
Adán y Eva. Encontramos su validez cuando Abel sacrificó una oveja
en sustituto. Así, la Pascua es el primero de estos acontecimientos que,
año tras año, representan para los hijos de Dios su grandioso
plan.
Comprendámoslo.
Egipto es símbolo o tipo del pecado. Así como
el pueblo de Dios se encuentra hoy en "Babilonia" y será librado
cuando Dios haya derramado sobre ella sus plagas, así también
estuvo en Egipto y fue liberado cuando se derramaron las plagas.
Y así como quienes se consideran hoy cristianos han sido
engañados y han perdido el cómputo del calendario divino, el conocimiento
de los días santos de Dios y el verdadero culto a Dios, así ocurrió
con los hijos de Israel en Egipto.
Llevaban más de dos siglos de penosa esclavitud en Egipto, donde desempeñaban trabajos forzados bajo crueles capataces. Carecían de Biblia; no existía la Palabra escrita de Dios. No les era permitido adorar al Creador tal como Él había ordenado. Debían laborar siete días a la semana. Habían perdido de vista aun el verdadero sábado y por eso Dios se lo reveló en el desierto de Sin (Éxodo 16).
La Pascua es sólo el comienzo
En aquella época, en Egipto, también se había
cambiado la fecha en que debía comenzar el año.
Por lo tanto, cuando Dios sacó a su pueblo de Egipto (el pecado), le
enseñó cuál era el calendario correcto. Y así como
la muerte de Cristo dio comienzo a nuestra salvación, Dios dijo: "Este
mes [en la primavera] os será el principio de los meses" (Éxodo
12.2).
Hay quienes, guardando la Pascua, observan el comienzo de las
fiestas divinas de la salvación, pero no siguen adelante para ahondar
en la "profundidad de las riquezas" de la gracia de Dios que representan
las fiestas subsiguientes. ¡Cristo no sólo es el autor o iniciador
de nuestra salvación sino también el consumador!
En el día décimo de este primer mes, a los israelitas
se les ordenó tomar un cordero sin defecto y guardarlo hasta - no después
de - el día 14 de ese mismo mes. Y al atardecer del día 14, entre
las dos tardes (es decir, entre el ocaso y la oscuridad), fue inmolado el cordero
de la Pascua.
Esto tuvo lugar el día 14 y no después. La sangre del cordero
fue derramada para simbolizar el futuro sacrificio de Cristo. Aquella noche
los israelitas comieron la carne. A la media noche vino el ángel de la
muerte, pero pasó por alto toda casa donde se encontraba la señal
de la sangre.
En este punto es necesario tomar nota de ciertos detalles sumamente importantes, que quizá el lector no haya advertido. Con ellos se demuestra que la Pascua debe guardarse el día 14 y no el 15.
La Pascua es el 14, no el 15
Veamos Éxodo 12. Versículo 6: se inmolará
el cordero entre las dos tardes. Versículo 8: aquella noche comerán
la carne (aún es el 14). Versículos 9-11: se describe la manera
cómo debe asarse y comerse la carne (todavía es la misma noche
del 14). Versículo 12: "Pues yo pasaré aquella noche por
la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito" (la misma
noche del 14).
Ahora leamos cuidadosamente el párrafo que comienza con
el versículo 21. Aquí encontramos instrucciones detalladas sobre
cómo había de untarse la sangre en los dinteles de las puertas.
Ello se hizo, como demostramos arriba, durante la noche del 14. Leamos cuidadosamente
el versículo 22: "
Untad el dintel y los dos postes con la
sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las
puertas de su casa hasta la mañana". ¡Esto es muy importante!
Nadie podía salir de su casa aquella noche. ¡Los israelitas permanecieron
encerrados hasta la mañana siguiente! ¡Estuvieron dentro de sus
casas toda la noche!
Ahora pasemos al versículo 29: A la medianoche (del 14),
Dios hirió a todo primogénito en Egipto. Versículo 30:
Faraón se levantó aquella noche
después de que el
ángel de la muerte había pasado, desde luego, es decir, después
de la medianoche.
Hizo llamar a Moisés y a Aarón. Ello tomó algún tiempo pero aún era de noche. Versículo 33: el pueblo egipcio se daba prisa para sacar a los israelitas. Versículo 35: los israelitas pidieron a los egipcios alhajas de plata y oro y vestidos, y los despojaron. ¿Cuándo? Ciertamente requirieron varias horas para pedir prestado de los egipcios y despojarlos. Los israelitas habitaban en la tierra de Gosén alejados de los egipcios. Además, se les había prohibido abandonar sus casas antes del amanecer. Por lo tanto, tomaron prestado y despojaron durante las horas del día 14.
El éxodo 24 horas después de la Pascua
Ahora bien, tomemos nota de algo muy importante: los israelitas
no abandonaron la tierra de Egipto hasta aquella noche: ¡el 15 de Abib!
Notemos el párrafo compuesto por los versículos 40-42: "
en
el mismo día todas las huestes del Eterno salieron de la tierra de Egipto.
Es noche de guardar para el Eterno, por haberlos sacado en ella de la tierra
de Egipto. Esta noche deben guardarla para el Eterno todos los hijos de Israel
en sus generaciones". Ahora bien, ¿cuál es la noche que debe
guardarse? Aquella en que salieron de Egipto. Y no salieron durante el día
14 sino cuando ese día había terminado: una vez puesto el sol,
es decir, la noche siguiente: ¡el 15 de Abib! Y esa noche, el 15 de Abib,
debemos observarla perpetuamente.
Los versículos siguientes, a partir del 43, constituyen
un nuevo párrafo que se refiere de nuevo a la Pascua: el día 14.
Ahora veamos Deuteronomio 16.1. "Guardarás el mes
de Abib, y harás pascua al Eterno tu Dios; porque en el mes de Abib te
sacó el Eterno tu Dios de Egipto, de noche". Aquí vemos claramente
que los israelitas no salieron de Egipto hasta entrada la noche. Y aquella noche
no fue la del 14 sino la del 15. ¿Hacen falta más pruebas?
Veamos ahora Números 33.3: "De Ramesés salieron
en el mes primero, a los quince días del mes primero; el segundo día
de la pascua salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a vista de todos
los egipcios".
No puede ser más claro.
Hay quienes sostienen que el cordero fue sacrificado entre la
tarde y el ocaso del 14, es decir, alrededor de las 3 p.m. cuando estaba por
terminarse el día; que lo comieron esa noche del 15 (por lo cual afirman
que ahora debemos tomar la pascua el 15 también) y que salieron de Egipto
esa misma noche. Semejante teoría carece de fundamento, porque no concuerda
con las Escrituras concernientes ni con el capítulo 12 del Éxodo.
Se había prohibido a los israelitas abandonar sus casas
aquella noche después de comer el cordero. Permanecieron encerrados,
en la tierra de Gosén hasta el amanecer. Entonces fueron adonde sus vecinos
egipcios, tomaron prestado de ellos y los despojaron. Había millones
de israelitas. Se requirió considerable cantidad de tiempo para notificar
a todos y cumplir lo ordenado. No podrían haber hecho todo esto después
de la medianoche, cuando Faraón se levantó, y tener tiempo aún
para abandonar Egipto esa misma noche. Los israelitas permanecieron en sus casas
en Gosén toda la noche, según leemos en Éxodo 12.10. Lo
que quedara del cordero asado hasta la mañana siguiente había
de quemarseen el fuego. Ello demuestra que permanecieron
en sus hogares hasta el amanecer.
No abandonaron Egipto hasta que terminó aquel día: hasta después de caer el sol otra vez: durante la noche del 15.