¿Existe el nuevo Cerdo?
¿Existe similitud entre la carne de Cerdo y la Humana?
¿El tocino, que pasa con él?
¿Dice algo al respecto la Biblia?
¿Produce Enfermedades?
¿Cual es el peligro?
¿Viven mucho los Cerdos?
¿Tiene sustancias venenosas?

 

Considerando a amplios sectores de la población, fue preciso efectuar una investigación acerca de la nocividad del cerdo y hacer un reporte acerca de las toxinas y los diferentes factores contenidos en el cerdo.

El hecho de que el cerdo causa estrés y permita un aumento de la contaminación del organismo es bien conocido. Es obvio que esto no sólo se aplica al cerdo fresco sino que también, a las carnes ahumadas preparadas para cecinas. El consumo de productos del cerdo fresco, causa agudas respuestas del organismo, tales como inflamaciones del apéndice, vesícula, cólicos biliares, agudo catarro intestinal, gastroenteritis, síntomas de tifus, para-tifus, eczema aguda, furúnculos, abscesos sudoríparos y otros.

Estos síntomas pueden ser observados después de haber consumido cecinas (Incluyendo el salame el cual contiene trozos de jamón en forma de grasa)

El consumo de cerdo es particularmente peligroso en las regiones tropicales. Esto por ejemplo, queda demostrado en partes del África en donde la civilización Islámica y la Occidental viven en territorios vecinos bajo las mismas condiciones climáticas, lo mismo se aplica a las variadas razas en los Himalaya. La población Islámica no consume cerdo y es saludable, trabajando a una considerable edad. Las razas de la civilización Occidental que viven al otro lado del valle que no observan las reglas islámicas del comportamiento y del comer sufren enfermedades comunes. En otras palabras, la población islámica, la cual observa las leyes islámicas es saludable, mientras las que siguen los hábitos de la civilización occidental manifiestan las típicas enfermedades que vienen con el consumo de cerdo.

Las referencias pueden ser hechas al fundador de las grandes culturas, quien también influyó fundamentalmente a la cultura Occidental. Moisés, el profeta, y Mahoma, por ejemplo, reconocieron las prohibiciones impuestas por la naturaleza y basaron sus leyes en ellas. (N. del T.: Cabe recordar que este artículo es propio de un científico y éstos por lo general no reconocen la autoridad Bíblica respecto a este tema).

En el Antiguo testamento: en Levítico 11 y Deuteronomio 14 están escritas las carnes limpias y las inmundas. Jehová, el Dios de los Judíos estableció prohibiciones concernientes a la ley de la naturaleza en contra de la cual no podemos pecar; el hacerlo ciertamente trae retribuciones por la promesa de "enfermedades como forma de castigo", es también muy conocido que se ha sugerido que estas costumbres son religioso-higiénicas ordenadas por los sacerdotes cuando la triquina contenida en el cerdo era aún desconocida.

En la Segunda Guerra Mundial, los soldados en el norte de África cayeron enfermos en gran número. Estaban sufriendo de abscesos en la parte baja de las piernas, llamados "Úlceras Tropicales". Estas úlceras dejaron a los soldados incapacitados para luchar y confinados en el hospital, requiriéndose de esta manera, un cambio a climas más templados. Todas las posibles formas de tratamiento como también las terapias químicas no dieron ningún resultado. Entonces se sugirió que estas úlceras en las piernas podrían ser conectadas con lo que los soldados acostumbraban a comer, la ración de los soldados fue entonces basada en una dieta libre de cerdo, muy parecida a la población Islámica. Esto resultó en un alivio inmediato del síndrome de las úlceras en las piernas.

Durante los años de escases de la guerra y especialmente aquellos después de la guerra, la salud de la población fue prácticamente buena. La carne de cualquier procedencia fue sólo adquirida en pequeñas cantidades, el cerdo fue raramente disponible. Había muy poca grasa, poquísima azúcar pero hubo gran cantidad de granos y cereal, por ejemplo, pan y pastas, acompañados con papas y verduras frescas.

Durante este tiempo no hubo casi ningún caso de apéndice inflamado y ningún problema de cálculos biliares, excepto en los que consiguieron en el mercado negro un cerdo, lo cual fue muy raro. Al mismo tiempo no hubo daño en los discos vertebrales y cosas similares fueron prácticamente desconocidas. Lo mismo ocurrió con los problemas cardíacos, esclerosis, y presión alta de la sangre.

Inmediatamente que la Reforma de 1.948 fue establecida, los productos del cerdo, jamón y particularmente tocino, fueron prontamente disponibles y la salud de la población alemana cambió completamente. Inflamación del apéndice, cálculos biliares, agudos desórdenes cutáneos tales como piodermia, impétigo, carbunclo, abscesos sudoríparos, llagaron a ser muy comunes.

Alarmante fue el incremento en casos de cáncer en ese tiempo. Gran número de pacientes entre los 60 y 70 años de edad, quiénes habían estado sanos, repentinamente se enfermaron con problemas estomacales, lo que fue causado por un cáncer del canal alimenticio, del estómago o de los intestinos. Ciertas deducciones acerca del origen de la enfermedad fueron hechas: las bases de todas las enfermedades son las toxinas, los venenos.

A través de los años fue hallado que muchas otras enfermedades, tales como artritis y osteoartritis crónica se debieron al consumo de cerdo, también como algunas enfermedades especiales; la leucorrea en las mujeres y brote fistular crónico. Como estas enfermedades fueron adquiridas debido al consumo de cerdo fueron lentas en curar, si es que había curación, a no ser que una cura biológica, particularmente homeopática que incluyera la abstinencia de cualquier tipo de consumo de cerdo fuera aplicada.

El cerdo debería ser mirado como un importante homotóxico (veneno humano), lo cuál inicia la activación del mecanismo de defensa del cuerpo. Estas medidas de defensa se manifiestan en sí mismas en una variedad de enfermedades.

ALGUNAS CONCLUSIONES

1.- El cerdo no contiene una enorme cantidad de grasa (del tipo visible), aun el llamado "El nuevo cerdo sin grasa", en contraste con otros tipos de carnes tales como el vacuno, cordero, etc. El cerdo contiene mucha grasa intracelular o partículas de grasa dentro de las mismas células, mientras que en otros animales la grasa es hallada exclusivamente fuera de estas células en los tejidos conectivos, en la forma de células grasosas. Ocasionalmente es posible encontrar en el vacuno pequeñas cantidades de grasa en las células en sí mismas, mientras que en el cerdo, las células tienen un alto porcentaje de partículas grasosas.

2.- La grasa siempre está asociada con el colesterol. El colesterol es responsable por la formación de acumulación de moléculas cargadas con esta sustancia en la sangre, lo cual contribuye a una alta presión de la sangre y arteriosclerosis. También es un factor suplementario en las enfermedades cardiacas y los desórdenes en la circulación coronaria y en la periferia de los vasos sanguíneos, especialmente en combinación con la nicotina (fumadores). El colesterol es también encontrado en las paredes de las células cancerosas.

3.- Los pacientes que han comido una gran cantidad de tocino (producido de la carne de la espalda del cerdo) muestran una típica protuberancia en la parte de atrás del cuello. Lo mismo ocurre con el consumo de tocino derivado de la parte del estómago del cerdo, los pacientes muestran protuberancias de grasa en sus propios estómagos. La gente que ha comido jamón, especialmente mujeres, muestran una irregular deformación en las caderas sin siquiera darse cuenta que el jamón fue el causante.

4.- La similitud entre la carne de cerdo y la carne humana hace posible un pequeño intercambio bioquímico de los componentes. Produciéndose un intercambio de los firmes tejidos conectivos humanos por los tejidos nutrientes mucosos del cerdo. Por tal razón aquellos que consumen mucho cerdo rápidamente van pareciéndose al animal que han comido. Todos conocemos el dicho "usted es lo que usted come".

5.- El cerdo tiene muy pocos músculos, pequeños huesos y una abundancia de tejidos conectivos, grasa, sangre y órganos. Casi cada pulgada del cerdo es usada por el carnicero para la preparación de alimentos.

6.- Los cerdos no viven mucho, no llegan a ser viejos, primeramente debido al hecho de que su edad biológica está limitada a unos pocos años. En segundo lugar los cerdos no pueden vivir más allá de los seis años como reproductores puesto que las señales de cáncer son inomitibles.
En conclusión, el cerdo es un animal muy enfermo, teniendo muy pocos músculos y pequeños huesos, pero con una abundancia de mucosas y grasosos tejidos conectivos, sufriendo degeneración grasosa del músculo cardíaco, del hígado y hormonas tóxicas; todos estos factores son consumidos cuando el cerdo es comido, sumándose a todo esto el estrés que causa.

El gran peligro con el cerdo, es que el sistema humano es incapaz de luchar contra el exceso de grasa, colesterol, el crecimiento de las hormonas, sustancias mucosas y otros factores tóxicos.
El cerdo y sus toxinas que usted ha ingerido no puede, fisiológicamente, ser eliminado a través del sistema común del cuerpo: la orina, la respiración, la secreción intestinal y secreciones de la piel. Esto no puede ser tampoco eliminado a través del mecanismo de excreción. La única desintoxicación posible es a través de la eliminación patológica, comúnmente llamadas inflamaciones.

RESUMEN

El cerdo debe reconocerse como un primer factor en la contribución de enfermedades. Las sustancias venenosas contenidas en el cerdo causan la mayoría de las enfermedades las cuales son crónicas y difíciles de tratar. De acuerdo a la Homotoxicología de Reckeweg, estas específicas sustancias intercelulares son encontradas en los consumidores enfermos:

1.- COLESTEROL: macromoléculas en la sangre en casos de hipertonía, arteriosclerosis, plétora y en las paredes de las células cancerosas.
2.- HISTAMINA E IMIDAZOLE: en caso de urticaria, herpes, dermatitis, excema (causando picazón), iniciando el proceso inflamatorio en los furúnculos, apendicitis, colaginitis, tromboflebitis y flemón.
3.- HORMONAS: como protuberancias inflamatorias y con tendencia al crecimiento en casos de adipisitas, acromegalia, fases del neoplasma e hiperplasia.
4.- GRASAS ÁCIDAS: en casos de hipotonía y policitemia.
5.- MESENQUIMATOSO: sustancias mucosas ricas en sulfuro, en casos de miogelosis, artrosis, reumatismo y artritis.
6.- AGENTE ONCOLÓGICO.
7.- VIRUS DE INFLUENZA.

LLLLos referidos síntomas patológicos pueden ser completamente curados a través de un tratamiento biológico solamente con una total abstinencia de cerdo.